EL SALTO DE MALACATIUPÁN


08 de junio de 2009

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Hay muchas bellezas naturales de nuestro país que esperan aún ser explotadas desde el punto de vista turístico. Un ejemplo de esto es El Salto de Malacatiupán, en Atiquizaya, departamento de Ahuachapán. Malacatiupán es una palabra de origen nahuat que significa: templo redondo.Durante mi niñez y mi adolescencia fui varias veces con mi familia y mis amigos a este paraíso natural.Hace un par de semanas regresé al Salto; pero esta vez lo hice con mi familia.

Tropel de niños y niñas con mi hermana
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Para llegar al lugar hay que atravesar el río Agua Caliente que, aunque no es muy ancho ni demasiado profundo, es conveniente cruzarlo en un lugar adecuado, porque se corre el riesgo de ser arrastrado por la fuerza de la corriente hacia la cascada.
Mi hermano Mario, después de haber cruzado el río.
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Esta vista panorámica da una cierta idea aproximada de la altura de la caída del Salto de Malacatiupán.
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Esta cascada trae agua que ha sido calentada por fuentes terráqueas desde Los Ausoles, departamento de Ahuachapán; sin embargo, justo a la par de la caída de agua hay nacimientos de agua a una temperatura mucho más fría. Es decir, que la persona que se baña puede hacerlo casi al mismo tiempo con ambos tipos de agua y contrastar la temperatura de las aguas en su cuerpo. En otra parte, cercana a la caída, hay una corriente de agua mucho más caliente (un agua que puede llegar a una temperatura tan alta como para cocinar y endurar un huevo), en donde se unen ambas aguas, la caliente y la fría, y se forma un río se aguas termales muy apetecible para el cuerpo y a cuya tibieza muchos le adjudican propiedades medicinales.

A la izquierda de la foto se ve el nacimiento de agua fría y a la derecha, al fondo, mi familia se baña en el agua tibia.
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Con mis hijas Laura y Beatriz
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Regresar a ciertos orígenes geográficos que he frecuentado cuando era niño, me conduce a un inevitable regreso a mi conciencia infantil, a mirar las cosas como las veía de alguna manera en aquellos días. Todo parece entonces tan simple y tan nuevo. Me vienen a la memoria las leyendas del Cadejo Negro y del Cipitío. Sortilegios misteriosos. Alegría inocente. Agua limpia, cielo claro. Evocaciones de una vida sin problemas, porque mi anhelo más grande era tan fácil de alcanzar: jugar. Y para eso sólo necesitaba mi fantasía inagotable.

En mi corazón llevo una cascada y un río. Y en mi pecho tengo un niño que no muere y que me dice todos los días que un mundo mejor es posible.

Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografías 1, 2, 3 y 4 tomadas por Óscar Perdomo León.
Fotografías 5, 6 y 7 tomadas por Érika Valencia-Perdomo.

Acerca de Óscar Perdomo León

De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco. Doctor en Medicina. Amante de la música, la literatura, el cine y la fotografía. Physician. Art lover. Soy un “escribidor” que ama leer y escribir. Mi blog personal: LA CASA DE ÓSCAR PERDOMO LEÓN http://oscarperdomoleon.wordpress.com/
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5 respuestas a EL SALTO DE MALACATIUPÁN

  1. Pingback: Recuento al finalizar la Semana Santa « Ex360′s Blog

  2. Sandra Fuentes dijo:

    hola Oscar, me gusta tu experiencia vivida, quiero saber si la cascada tiene riesgos porque seria una bonita opción de ir, contamos con escultismo seguro, si para llegar necesitamos hacer una larga caminata y si llega transporte cerca.

    • Gracias, Sandra. Bueno, lo más difícil (y, en ciertas partes, peligroso) es el paso del río para llegar hasta la parte baja de la cascada, de tal manera que en esa parte del viaje se debe supervisar a los niños y se debe buscar una parte del río que no esté muy honda. Deben tomarse todas las precauciones posibles. Saltar en la parte donde hay rocas (de roca en roca) no lo recomiendo. Sin embargo, llegar hasta las pocitas de agua tibia vale la pena.

      Gracias por escribir, Sandra.

  3. Saludos Oscar, muy linda inspiración para también lindo lugar, hace años trabaje este destino…fue uno de los primeros, pero la vida nos da otras oportunidades y posiblemente trabaje sobre el lugar en una consultoria para habilitar el lugar, así que te contare como sigue la historia para que muchos de nuestros interesados visitantes logren hacerlo sin dificultades.
    Americo

    • Qué excelente idea, Américo. Lo primero sería crear un buen acceso, en donde no haya peligro de caer sobre el riachuelo (que en realidad no es tan pequeño) que se pasa antes de alcanzar el lugar.

      Cuando tenga nueva información, no dude en escribir en este espacio de comentarios o si quisiera aportar fotos y algo escrito sobre lo nuevo, escríbame a mi correo: operdomoleon@gmail.com

      Saludos y gracias por visitar mi blog.

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