DE VEZ EN CUANDO LA MUERTE

«De vez en cuando la muerte» es un libro escrito por el salvadoreño Rafael Menjívar Ochoa. Un periodista es el personaje principal. La novela empieza cuando dos rudos policías interrogan al periodista de una manera extraoficial. La escena inicial -impregnada de crudeza sin caer en lo vulgar, convincente, llena de realismo- transcurre en una morgue. No faltan la intimidación, las amenazas y los golpes. El periodista, mientras dialoga con los policías, reflexiona sobre la situación en que se encuentra. Es interesante la breve descripción que el periodista hace de la sensación que tuvo, bajo la presión del stress, de volver a fumar después de 7 años de haber abandonado el cigarrillo. 

 

A medida que avanza la historia van apareciendo ciertos personajes interesantes, como algunos de los miembros del periódico para el que trabaja el personaje principal, por ejemplo su jefe de redacción (Ricardo Puente), o el peculiar Tuchi («Las tripas y ojos y cuerpos en descomposición de sus notas eran lo más notable del periódico. Nunca he leído la descripción de una violación con tantos adjetivos ni tan extravagantes como los del Tuchi».), o la reportera rubia de Sociales. También surgen los testigos oculares, así como también los familiares de los asesinos y de los asesinados. Toda una maraña de pistas, algunas sólidas, algunas otras inconexas, van erigiéndose en el transcurso de la historia.


Me gusta mucho el hecho de que la novela es sumamente cinematográfica; en el transcurso de la lectura uno puede ver y oír a los personajes de una manera tan vívida, con formas, colores y olores, todo esto gracias a la habilidad narrativa de Menjívar Ochoa; todos los personajes son realmente muy creíbles, muy bien dibujados. Lo mismo podría decir del argumento de la obra. Nuestros ojos se van deslizando por las páginas del libro de una manera llana y sin tropezones, bajo el embrujo del bajo mundo y de las peripecias del periodista.

El título de la obra alude directamente a aquella bellísima canción de Joan Manuel Serrat «De vez en cuando la vida». Y desde los primeros párrafos ya puede uno sentir la fuerza del título. La muerte o su proximidad rondan como un viento que sopla alrededor de los personajes. Al final de cada capítulo hay también una tensión interesante, el suspenso es muy bien manejado.

Rafael Menjívar Ochoa

El narrador omnisciente narra los hechos día a día en primera persona y, junto a todos los personajes de la novela, habla un español fluido al estilo mexicano. Su autor, aunque salvadoreño como ya lo había dicho antes, vivió, hasta donde sé, durante muchos años en el país de los mariachis y el chile, de los nopales y el tequila, y en esa capital que rebalsa de gente y de humo, tan cosmopolita como las más grandes urbes del mundo, de tal manera que el escritor logró captar y absorber muy bien la manera de hablar de los mexicanos, su acento y su ritmo, sus expresiones cotidianas, sus insultos, etc.


Recomiendo leer «De vez en cuando la muerte«, porque yo he vuelto a releer sus 208 páginas y 23 capítulos y nuevamente he disfrutado mucho de su lectura.


Texto:

Óscar Perdomo León

 

Fotografía de la portada del libro extraída de: http://www.latienda.com.sv/store/images/de_vez_en_cuando.jpg

Fotografía de Rafael Menjívar Ochoa extraída de: http://www.letralia.com/ed_let/13/05-2.jpg

EL LIBRO-TESTIMONIO MIGUEL MÁRMOL

Roque Dalton y Miguel Mármol en Praga.

¿Qué hacían dos salvadoreños en Europa tras la Cortina de Hierro en los años ´60 hablando de historia salvadoreña?

Para dar respuesta inicialmente a esta pregunta y principalmente a otras interrogantes sobre la mayor masacre de la Historia que ha ocurrido en América se pueden remitir al libro-testimonio MIGUEL MÁRMOL, LOS SUCESOS DE 1932 EN EL SALVADOR. Este libro escrito por Roque Dalton se basa en las entrevistas y conversaciones que tuvo éste con Miguel Mármol, en la ciudad de Praga en 1966.

Miguel Mármol, el histórico sobreviviente al fusilamiento, bajo la terrible masacre de 30,000 indígenas y campesinos del año 1932, ejecutada por la Fuerza Armada Salvadoreña y los cuerpos de seguridad, como la Guardia Nacional y la Policía de Hacienda, bajo la batuta del General Maximiliano Hernández Martínez, relata con auténtico lenguaje y sabor coloquial salvadoreño las mil y una aventuras que tuvo que vivir Miguel Mármol por defender sus ideas de búsqueda de una sociedad más justa. De oficio zapatero, Mármol tuvo la oportunidad de dirigir sindicatos y viajar a través de varios países del mundo.


El relato en primera persona nos cuenta en qué cuna nació Miguel Mármol y cómo vivió su niñez y su primera juventud. Cómo aprendió el oficio de zapatero y cómo se fue involucrando en sus ideas y pensamientos sociales. Por supuesto que todo lo que cuenta Mármol debe ubicarse en su contexto social, histórico y geográfico.

Refiere además la manera en que conoció a Farabundo Martí y luego muy detalladamente la forma en que se vivieron los terribles días de enero de 1932.

Estado Mayor del General Augusto César Sandino, Mérida, Yucatán, México, 1929.

Parados, izq.-der.:Cap. Rubén Ardilla Gómez (colombiano), Cap. José Paredes (mexicano), Gral. Augusto César Sandino (nicaragüense), Cap. Gregorio U. Bilbert (dominicano); sentados: periodista Folian Turcios (hondureño) y el coronel Farabundo Martí.

La persecución y la cárcel por sus ideas políticas fueron el pan diario para Miguel Mármol, antes y después de la masacre de 1932. También narra sus impresiones de cómo se vivieron los eventos históricos de 1944 y la caída del gobierno del General Hernández Martínez.

Hay además una interesante descripción física, emocional y psicológica sobre el General Hernández Martínez casi al final del libro, que estoy seguro van a disfrutar los que tengan la oportunidad de leer este libro.

Miguel Mármol en Praga, verano de 1966.

En las últimas páginas del libro, Mármol presenta un análisis de su vida y unas conclusiones muy interesantes sobre él mismo y sobre la vida social y política de El Salvador.

Recomiendo leer MIGUEL MÁRMOL, LOS SUCESOS DE 1932 EN EL SALVADOR, porque encontrarán información de primera mano de una parte de nuestra historia que siempre ha estado oculta, ignorada o envuelta en mitos.

Texto:

Óscar Perdomo León

Fotografías extraídas del referido libro.

Roque Dalton, “Miguel Mármol. Los sucesos de 1932 en El Salvador”, Editorial Ocean Sur, 2007

Imagen de la portada del libro “Miguel Mármol” extraída de: http://www.oceanbooks.com.au/static/photos/product-photo-532_t100.jpg

Blog recomendado para otros comentarios sobre “Miguel Mármol”: CUCHUMBO DE IDEAS http://cuchumbo.blogspot.com/2009/11/coloquios-guanacos.html

LAS HOJAS MUERTAS, dos versiones

Chet Baker

Hay música que se le queda a uno prendida en la piel y en el corazón, por razones misteriosas. Uno puede argumentar e “intelectualizar” el porqué de ese extraño amor que uno profesa hacia determinadas cosas; pero la verdad es que sobre los asuntos del corazón todos creemos saber mucho y lo cierto es que muchos sabemos muy poco.

Así que cuando escuché por primera vez esta versión instrumental de “Las hojas muertas” (o conocida también como “Las hojas del otoño”) de Chet Baker y Paul Desmond, sin explicación alguna quedé enamorado para siempre de su interpretación. Por eso este día quiero compartirla en mi CASA con ustedes.
 

La trompeta es ejecutada por Chet Baker, por supuesto; el saxofón alto por Paul Desmond; el contrabajo por Ron Carter; la flauta por Hubert Laws; los teclados por Bob James; y la batería por Steve Gadd.

Paul Desmond

Otra cosa que amo son los diferentes puntos de vista o las diferentes interpretaciones que de una misma melodía pueden hacer los talentos artísticos. Por eso me gustaría que disfrutaran también de otra versión más de la misma composición musical, interpretada por por Tom Jones.

Sin más palabras, he aquí “Autumn leaves”:

Si no pueden ver el video, sigan este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=Gsz3mrnIBd0

Ahora la versión cantada por Tom Jones.

Si no pueden ver el video, sigan este enlace:http://www.youtube.com/watch?v=CNQtUL8x-_8

The falling leaves, drift by the window, the autumn leaves, all red and gold. I see your lips. The summer kisses. The sunburned hands I used to hold. Since you went away the days grow long… and soon I’ll hear old winter songs. But I miss you most of all my darling, when autumn leaves start to fall…

 Since you went away
The days grow long…
And soon I’ll hear
Old winter songs
But I miss you most of all
My darling, when autumn leaves start to fall…

Texto :

Óscar Perdomo León

Anexo:

La versión en francés (para los que sigan el enlace de la versión cantada por Edith Piaf).

 


Les Feuilles Mortes

 

 C’est un chansonQui nous ressemble
Toi qui m’aimais
Et je t’aimais
Nous vivions tous les deux ensemble
Tou qui m’aimais
Moi qui t’aimais
Mais la vie sépare
Ceux qui s’aiment
Tout doucement
Sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis.

 Video de Chet Baker y Paul Desmond extraído de: http://www.youtube.com/watch?v=Gsz3mrnIBd0

 

Video tom jones extraído de  http://www.youtube.com/watch?v=CNQtUL8x-_8


Video recomendado: Edith Piaf cantando «Las hojas muertas» http://www.youtube.com/watch?v=n2s2tPORlW4

 

 


Letra de Autumn leaves extraída de

http://www.youtube.com/watch?v=n2s2tPORlW4

 

 

 

Imagen de Chet Baker extraída de

 

http://www.jazzkeller.com/website_tech/gallery_images/ChetBakerJazzkDez.89.jpg

 Imagen de Paul Desmond extraída de

 

PROYECTO ACÚSTICO, Jazz en El Salvador


El Jazz se originó como un germen de la expresión cultural y musical de los esclavos negros de los Estados Unidos de América, en el siglo XIX, y desde entonces se ha extendido a casi todos los países del mundo, donde ha tenido un desarrollo muy variado, según la fusión que ha tenido este género musical con la cultura musical de cada país.

Hay unos pocos músicos que andan por ahí tratando de mantener viva la llama del Jazz en El Salvador. Excelente contribución para el desarrollo de una de las artes más bellas, como es la música.

Pues bien, este pasado 07 de enero de 2010 se presentó en La Luna Casa y Arte el grupo de Jazz salvadoreño PROYECTO ACÚSTICO, formado por el trío de los hermanos Romero Cárcamo, Mario Edgardo (guitarra), Carlos Alberto (dirección musical, vibráfono y teclado) y Juan Carlos (bajo). Además con ellos, Chamba Elías (guitarra y flauta), Chepito Paiz (batería) y Ernesto Buitrago (congas).

Aunque yo no pude asistir esa noche a La Luna, sí tuve la oportunidad de oír al trío de los hermanos Romero tocando en un breve pero sustancioso concierto, bastante privado, que dieron a finales de diciembre pasado en la casa de ellos. Los tres son muy buenos. Mario es un guitarrista de corazón y mente, y es muy disciplinado y ordenado al tocar. Carlos tiene un oído como pocos he visto en mi vida, un talento tremendo para la música y cuando toca lo hace tan relajado que hace parecer que las cosas difíciles se vean fáciles. Y el que me asombró, porque yo no lo había escuchado tocar antes fue el menor, Juan Carlos Romero: toca el bajo con una gran habilidad.

Pero volviendo a PROYECTO ACÚSTICO, he tenido la oportunidad de escuchar un par de grabaciones en You Tube, de las cuales les dejo aquí los enlaces para que puedan ustedes disfrutarlas.

Soul Sauce http://www.youtube.com/watch?v=or9VHdywkQI

All The Things You Are http://www.youtube.com/watch?v=IOqkf-ml0ts


Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León