MIS DISCOS FAVORITOS DE QUEEN, la reina del rock.


Hace unos días escribí «Mercurio», una breve reseña sobre Freddie Mercury y mi amor por su música. Esta vez quiero hablar en general sobre el grupo Queen y sobre mis particulares preferencias musicales que, como todo, tiene por supuesto una gran carga de subjetividad.

Muchos de los temas de Queen son, lo que podría llamarse rock-pesado, algunos son baladas rock y otros no tienen nada que ver con el rock; pero esa variedad es lo que me hace amar más su música.

Tres de los miembros de la banda cantan la primera voz, el batero Roger Taylor, el guitarrista Brian May y por supuesto Freddie Mercury. La voz de Taylor es muy adecuada para temas rock fuertes, la de Brian May es más dulce y se escucha muy bien en baladas. Sobre Mercury, bueno, él es uno de esos cantantes que pueden hacer con su voz lo que quiera.

Este grupo tiene una extensa discografía acumulada durante casi dos décadas; pero mis discos favoritos son seis. Empezaré en orden cronológico.

El disco “QUEEN” de 1973, el primer disco del grupo, me gusta mucho porque siendo el primero ya muestra la identidad del grupo como tal, ya se escuchan la originalidad y la calidad que caracterizan a la banda. El juego de sus voces, los cambios de ritmo, la guitarra distorsionada tocada adecuadamente y sin caer en la monotonía, el piano y la guitarra acústica, son algunos de los elementos que se disfrutan desde el inicio; pero que al ser escuchados hoy, en retrospectiva, son elementos que de alguna manera fueron perfeccionados a través del tiempo en cada disco que fue grabando Queen y que desembocaron en esa obra maestra de la música que es “A night at the Opera”. Pero el disco “Queen” fue su carta de presentación y de él las que más me gustan especialmente son las siguientes composiciones: “Doing alright”, “My fairy king”, “Liar”, “The night comes down” y “Jesús”.

“My fairy king”, con un ritmo rápido, lo transporta a uno a un mundo donde los caballos tienen alas de águila, las abejas han perdido sus aguijones, los dragones vuelan como gorriones a través del aire, los ríos están hechos de vino para fluir eternamente y donde el rey lo ve todo y nunca se equivoca. Pero de pronto toda la fantasía se rompe. El ritmo rápido se detiene y el piano entra con una melodía que lo orienta a uno hacia una especie de cadencia. El mundo ha cambiado y una voz dolorosa canta: “Alguien ha desgastado el color de mis alas, ha roto mi anillo del círculo de hadas y ha deshonrado al rey en su orgullo, cambió los vientos y dañó las mareas. Madre Mercurio, ¡mirá lo que me han hecho! ¡No puedo huir ni me puedo ocultar!”. Entonces entra la guitarra lenta y suavemente y va creciendo poco a poco, hasta que el ritmo se torna rápido y se le une el piano, la percusión y el bajo. Y ritmo, armonía y melodía se vuelven tormenta y tragedia, hasta que la lentitud alcanza el final y la guitarra da un lamento y un adiós entristecido.

“Doing alright” es una afirmación de que uno puede tomar la decisión de hacer bien las cosas. Hay un tiempo para esperar la salida del sol. “Ayer mi vida estaba en la derrota. Ahora sé lo que estoy haciendo. Tengo el sentimiento de que debería estar haciendo lo correcto.” En ésta hay cambios de ritmo y de melodías, hay también una breve y leve imitación de un tipo de música brasileña. Los cambios de tono de la voz y sus permutaciones en suavización del timbre y luego sacándola con toda la fuerza -la voz de pecho- es algo que enriquece la obra; en todo se ve un trabajo minucioso, en la composición y en la interpretación.

El disco “Queen” contiene también canciones que ahora son muy famosas, como “Keep yourself alive” y “Seven seas of Rhye”.

El “SHEER HEART ATTACK”, que salió al mercado en 1974, es el tercer disco grabado por el grupo y contiene bellísimas composiciones, que si bien es cierto nunca alcanzaron la fama de otras canciones de Queen, me parece a mí que reúnen características de calidad que las hacen inolvidables.

La canción inicial del disco es un claro ejemplo de los avances de Queen en calidad y evolución: “In the lap of the gods”, en ésta demuestran su indiscutible eficacia vocal.

“Dear friends”, que aunque es verdaderamente corta tiene, desde el punto de vista musical, algo de himno y algo de nostalgia y esperanza, que la hace una pieza inigualable y de gran belleza.

“Lily of the valley” es para mí una de las más bellas composiciones de Queen, porque su música es rica en arreglos instrumentales y vocales, que han sido cuidadosamente hechos, y también debido a su rara y original melodía, cantada con una pasión exorbitante por Mercury.

De su letra puedo decir que nos introduce en una atmósfera de fantasía poética –que es reforzada por la música-, donde el cantante nos hace mirar todos los monstruos y demonios internos que lo atormentan:

“Neptuno de los mares dame por favor una respuesta, porque el lirio del valle la ignora. Yago en espera con los ojos abiertos, avanzo a través de cielos tormentosos, sigo cada maldición, ¡mi reino por un caballo!, pero cada vez me vuelvo más viejo. Serpiente del Nilo, dame tu auxilio aunque sea por un momento, quitá de mí tu hechizo y dejá que me vaya. El mensajero de los siete mares ha volado hasta aquí para decir que el rey de Rhye ha perdido su trono. Las guerras nunca cesarán. ¿Hay suficiente tiempo para la paz? El lirio del valle no crece.” Y entonces escuchamos la guitarra triste de Brian May con una melodía que es una bellísima cadencia, que nos anuncia el final. Realmente “Lily of the valley” es una obra maestra, breve pero sustanciosa.

“In the lap of the gods”, que no es la misma que mencioné antes, aunque se llame igual, pero en realidad la melodía y la letras son diferentes, me gusta mucho porque tiene una melodía al final con un carácter épico, no la letra, sino musicalmente hablando, que Queen enfatiza con sus voces.

En este disco también están las famosas “Killer queen”, “Now I´m here” y “Brighton rock”.

“UNA NOCHE EN LA ÓPERA”, sacado al mercado en 1975, es su cuarto disco grabado. Esta colección de composiciones es como la elevación, el perfeccionamiento, la acumulación y la culminación de lo que Queen había venido haciendo desde que sacó a la luz su primer disco en 1973. Iniciando con “The prophet’s song”, ya sentimos que estamos ante una banda de rock muy poco convencional. La búsqueda de la perfección y lo grandioso es evidente.

“Love of my life”, que ya es un clásico, habla sobre un amor no correspondido y de una promesa de amor incondicional. La melodía es bellísima. Mercury la canta con un sentimiento tan genuino y las voces que lo acompañan son tan poderosas, que esta es una de las mejores de todo el disco. Desde el inicio barroco del piano y el arpa tocada con una gran limpieza, uno se siente invitado a flotar con empatía junto la atormentada voz de Mercury. El diálogo entre la guitarra y el piano es una delicia.

Hay una obra de arte de este disco que es muy conocida y que merece una mención especial, “Rhapsody bohemy”. En ésta los músicos lo van introduciendo a uno en una amalgama de la más refinada, entre el rock y la ópera. Incluye una variedad de ritmos que se van sucediendo de una manera muy atinada. Hay varias melodías rondando en toda la obra. Queen aprovecha todos los avances de la tecnología de aquellos días, principalmente la numerosa cantidad de canales para grabar los diferentes tonos y timbres de voz. Es una obra de gran calidad que ha llegado a ser conocida por un amplio sector del público que gusta de la música. Podría decirse que “Rhapsody bohemy” tiene cinco fragmentos: ya es un clásico su inicio breve casi “a cappella” de varias voces bien acopladas y afinadas; la segunda es una lenta balada de rock, pero siempre sazonada con unos toques de música académica, que está fluidamente unida a la primera parte; la tercera parte es la meramente coral, operística, bastante elaborada, en donde Queen hace un verdadero alarde de sus capacidades vocales; la cuarta es la parte más típicamente rock, explosiva, con guitarra distorsionada y batería tocada con fuerza, como una especie de desahogo melódico; y la quinta y parte final es lenta y triste, musicalmente está muy bien construida: es un verdadero desenlace. Sin duda, la mejor composición hecha y ejecutada por Queen.

Todas las grabaciones son muy buenas; pero resaltan también “Your my best friend”, “´39” y la instrumental “God save the Queen” que es casi el himno y la etiqueta de este grupo musical.

“NEWS OF THE WORLD”, el sexto disco grabado, quizás es uno de los que tiene más variedad de ritmos y géneros musicales. Una de las canciones que más me gustan es la que lleva un ritmo muy latino: “Who needs you”. “All dead, all dead”, cantada por Brian May posee una de esas melodías que es imposible de olvidar. “Spread your wings” tiene un mensaje en la letra tan positivo que nos hace reflexionar (y quisiera agregar que en la versión en vivo que se publicó en “Queen Live Killers” me gusta más como canta Mercury que en la grabación que se hizo en estudio).

Una de las canciones que se podrían considerar como íconos del grupo es “We will rock you”, ¿hay alguien que no la haya oído?

Pero a mi entender, la mejor de todo este álbum es “We are the champions”. La calidad de ésta es tan alta que si fuera la única canción que Queen hubiese grabado, habría bastado para eternizarlos como uno de los mejores grupos de rock de la historia.

Del “JAZZ”, séptimo disco, lanzado en 1978, hay una canción que me gusta mucho y es “Jealousy”; por supuesto que hay otras muy buenas como “Don´t stop me now” o “Bicycle race”. En esta última destacan la melodía tan original y las voces muy bien logradas.
“THE GAME” es el décimo álbum de Queen y salió en 1980. Su portada plateada es inolvidable.

De este disco son tres las que más me gustan: “Save me” (que es una de mis favoritas de Queen), “Sail away sweet sister” y “Crazy little thing called love”. Aquí apareció también la tan pegajosa “Another one bites the dust”. Este disco tiene una particularidad para mí y es que este es el último de una era maravillosa de Queen. Es tal vez el último disco que tiene algo de la inicial esencia-rock de Queen.

“El cambio de década supuso también el acercamiento de Queen a la música funk y disco y a un alejamiento del rock propiamente dicho”. (1)
No digo que después de “The game” Queen no haya hecho nada bueno o que haya dejado de tocar rock; sino, lo que digo es que yo prefiero al Queen de los años ´70. Lo siento más entregado y brioso, más impresionante en sus composiciones.

El Queen de los años setenta tenía por supuesto toda la energía de la juventud y no había estado quizás tan expuesto a las nuevas corrientes musicales “más comerciales”.

De cualquier manera, Queen es una de los mejores grupos musicales que he escuchado en toda mi vida. Queen me ha hecho más feliz y me ha hecho soñar. Queen es un grupo que nunca será olvidado. ¡Dios salve a la reina!

Texto: Óscar Perdomo León

 

 
-(1) Wikipedia, la enciclopedia libre, http://es.wikipedia.org/wiki/Freddie_Mercury
-Todas las fotografías extraídas del disco de Queen para computadora, con la discografía completa del grupo.
-Traducción libre de las letras de Queen que aparecen aquí: Óscar Perdomo León.

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