BANDADA DE PÁJAROS, de Moby Dick Teatro.

Una vez más, Moby Dick Teatro toca una de las fibras más sensibles de la historia salvadoreña: La guerra civil, con sus asesinados, sus torturados, sus desaparecidos.

Toda una gama de sensaciones y sentimientos, entre el dolor, la alegría y la nostalgia, se entremezclan en las actuaciones tremendamente convincentes de Mercy Flores, Dinora Cañénguez y Rosario Ríos.  Lo humano, lo sensiblemente humano, cobra vida en las acciones escénicas y en las voces de estas tres actrices, en la obra “Bandada de pájaros”.

Este drama es una denuncia artística y, a la vez, cruda de la violación de los derechos humanos. Aquí se juega con el tiempo, y en él los personajes están enfrentados con la vida y la muerte, con el dolor cruel y el amor perdido. Sigue leyendo

CARLOS MARX ESTÁ EN EL SALVADOR

Gracias a la actuación, adaptación y dirección de Leandro Sánchez Aráuz, la obra Marx ha vuelto, se está presentando en el teatro Luis Poma de San Salvador. La pieza teatral está basada en Marx in Soho, escrita en 1999 por el historiador Howard Zinn (1922-2010). La adaptación de Leandro es bastante adecuada a la realidad salvadoreña. Es una comedia deliciosa a la que no le faltan el drama y la profundidad humanas.

Todo inicia cuando a Carlos Marx se le concede en el más allá el permiso de regresar a la vida durante un breve período de tiempo; pero por un error de la burocracia celestial en lugar de regresar a Londres, donde vivió exiliado durante tantos años, aparece en El Salvador.

Leandro se posesiona del escenario. Hay que reconocer que no es fácil mantener atento a todo un público a través de un monólogo por más de una hora. La obra se aleja del panfleto gracias a la profundidad humana que se le imprime al personaje, así, contiene fragmentos humorísticos, reflexivos y de intimidad familiar; podemos ver a un Marx que ha bajado del alto pedestal en donde lo habían puesto algunos, o podríamos decir que ha emergido de la honda tumba en donde lo habían enterrado para siempre otros. Es un Marx más humano, más cercano a la cotidianidad hogareña; pero sin perder su erudición y su pasión por la escritura y por la economía política.

Es interesante verlo conversar con sus hijos o con su amada esposa, Jenny de Westfalia. Su amistad con Engels, el único amigo que no lo abandonó en los momentos de más dura pobreza, se refleja también en varios aspectos.

Vale la pena ir a ver esta puesta en escena, por la gran actuación de Leandro, así como por el contenido en sí de la obra, porque nos hace meditar sobre las cosas que ocurren en el mundo y sobre la tergiversación de las ideas de Marx que por tanto tiempo han ejecutado muchos. Marx no era marxista, era un hombre con la mente abierta a quien le disgustaban los fanáticos. Además, la comicidad del personaje les va a encantar, las risas estarán presentes de principio a fin.

Leandro Sánchez Aráuz, mientras es ovacionado por el público.

Les recomiendo ir a ver Marx ha vuelto. Es una obra que no los va a decepcionar.

La últimas presentaciones serán el 26, 27, 28 y 29 de julio.

Texto y fotografías:

Óscar Perdomo León