LA CASA DE BEATRIZ. Más que un cortometraje de ficción, un juego infantil.

En el año 2006 mis dos hijas (Laura y Beatriz), mi sobrino (Carlitos) y yo, estábamos pensando en salir a alguna parte para divertirnos, como el cine, el parque, etc. Pasaron los minutos y no nos decidíamos, entonces les propuse hacer un corto, con la condición de que ellos inventaran la historia. Y así fue, en pocos minutos los niños ya tenían todo el argumento. De tal manera que al rato ya estábamos rodando. La mayoría de diálogos y monólogos fueron improvisados por los mismos niños.

El resultado de ese día fue LA CASA DE BEATRIZ, un cortometraje de ficción, pero más que eso, un juego, un ejercicio de creatividad y de actuación de tres infantes.  Al final del cortometraje contamos también con la colaboración, actuando, de mi hermana Wendy.

Estas imágenes son un bello recuerdo de la niñez de esos tres seres queridos de mi familia. Por ejemplo, Carlitos, quien para entonces tenía 7 años de edad, era menos alto que Laura, y ahora él es más alto que su mamá y casi de mi estatura.

He querido recordar este día, este cortometraje que tiene tanta energía de parte de Carlitos, Laura María y Beatriz.

LA CASA DE BEATRIZ

Texto:

Óscar Perdomo León

 Rodado en el año 2006, con el dispositivo de vídeo de una cámara fotográfica.
Actores:
BEATRIZ PERDOMO PACAS
ROBERTO CARLOS CRUZ PERDOMO
LAURA MARÍA PERDOMO PACAS
y
WENDY PERDOMO LEÓN

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Dirigido y editado por
ÓSCAR PERDOMO LEÓN

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Cortometraje relacionado: MI HERMANA. Un cortometraje de ficción.

EL MARAVILLOSO MUNDO DEL ROSALES. Exposición fotográfica de Mauro Arias.

Pacientes con insuficiencia renal, esperando su turno para someterse a la diálisis peritoneal.

Este fin de semana que pasó fui al Museo Tecleño (Santa Tecla) y me encontré con varias exposiciones interesantes; pero hubo una que me impacto mucho: «El maravilloso mundo del Rosales»,  fotografías tomadas por Mauro Arias.

Lo primero que debo aclarar es que las fotografías que presento aquí son fotos que yo tomé a las fotos de la exposición, he allí la explicación de que su nitidez no sea tan buena y que haya algunos errores de iluminación en ellas.

El Rosales es el principal hospital de El Salvador, por ser uno de los máximos centros en recibir referencias desde todo el país, ya que cuenta con las especialidades de Medicina Interna, Cirugía y muchas de las sub-especialidades que de ellas se derivan.

Mesita  que sirve para poner medicamentos.

Al inicio de la exposición hay una lámina que textualmente dice: «Los número hablan por sí solos: 4,200 cirugías, 5,800 emergencias, y casi 30,000 consultas al año, convierten al hospital Rosales en el más importante de El Salvador. E igual de importantes son las carencias, deficiencias u obstáculos que enfrentan usuarios y personal del centro capitalino.»

Estas imágenes del hospital Rosales no me son del todo extrañas, pues durante mis años de estudiante de Medicina conocí los pasillos principales, los Servicios de Medicina, Cirugía, Ortopedia, Urología, etc. y casi cada rincón de ese nosocomio.

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Pacientes mientras esperan consulta, descansan sentadas en unas cajas que contienen sueros.

Una colchoneta vieja y rota sirve de almohada para este carrito.

Silla de ruedas «reparada».

¿Tienen ustedes alguna sugerencia para el Ministerio de Salud?

Texto:

Óscar Perdomo León

Artículos relacionados:
EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA EN EL MUSEO TECLEÑO. Fotorreportaje.
PERIODISMO Y FOTOGRAFÍA EN EL TEATRO. Tres fotógrafos en el Centro Español de San Salvador.

ÉRIKA: LA VERÉ EN MIS SUEÑOS.

Usted me gusta cuando ríe, cuando mira hacia los alrededores, pensando, cuando duerme, cuando se enoja, cuando sonríe, cuando me besa. ¿Es eso el amor?

Hemos vivido muchas cosas juntos, Érika, y nunca me he aburrido de estar a su lado. ¿Es eso el amor?

A usted la veo por la mañana, por la tarde y por la noche, y a veces hasta la veo en mis sueños. ¿Es eso el amor?

I´LL SEE YOU IN MY DREAMS

Texto:
Óscar Perdomo León
I´LL SEE YOU IN MY DREAMS
(Compuesta por Isham Jones y Gus Kahn).
Interpretación (voz y guitarras):
Óscar Perdomo León
I´LL SEE YOU IN MY DREAMS
Lonely days are long
Twilight sings a song
All the happiness that used to be
Soon my eyes will close
Soon I’ll find repose
And in dreams
You’re always near to me
I’ll see you in my dreams
Hold you in my dreams
Someone took you right out of my arms
Still I feel the thrill of your charms
Lips that once were mine
Tender eyes that shine
They will light my way tonight
I’ll see you in my dreams
Blog LA ESQUINA DE ÉRIKA Y ÓSCAR:
http://mariandanie.wordpress.com/

UNA VIDA MEJOR. Una película de Chris Weitz.

El doloroso drama de los emigrantes ilegales mexicanos, salvadoreños, guatemaltecos, etc. es de lo que trata «Una mejor vida». Trata acerca del típico hombre pobre que deja su país latinoamericano, por la falta de oportunidades y en la búsqueda de una mejor situación económica. Trata sobre los sentimientos  de amor de un padre hacia su hijo.

La temática de la separación obligada de las familias, a través de la deportación, nos cae a los espectadores como una fuerte bofetada y nos despierta y nos alerta sobre las leyes injustas e inhumanas con las que se rige este mundo, en donde los pobres siempre se llevan la peor parte. Se ve el lado bueno del “sueño americano”, pero también su lado más oscuro y siniestro. Es la cruda realidad que viven nuestros compatriotas día a día, pero en la película tenemos la oportunidad de mirar esa realidad de una forma más humana a través del rostro del personaje principal, Carlos Galindo (Demián Bichir).

Carlos Galindo es un jardinero que trabaja en Los Ángeles, California, de una manera dura y poniendo siempre todo su esfuerzo. Cada día es una lucha constante por ganarse el sustento. Pero en él, el rol negativo (como por ejemplo de vendedor de drogas, etc.), ese cliché que ha infestado las pantallas del cine hollywoodense, no aparece. En él, por el contrario, se pueden encontrar los valores de honestidad, responsabilidad, bondad y amor hacia su familia. Su hijo Luis (José Julián), quien vive su adolescencia de rebeldía y acechado por el riesgo de ingresar a una pandilla, es su razón de vida y de esfuerzo.

Al principio el ritmo de la película, dirigida por  Chris Weitz , se siente un poco lento; sin embargo, a medida que los personajes se van dibujando, con todos sus colores y todas sus aristas, y la trama se tuerce creando problemas que desembocarán en la deportación de Carlos, los espectadores se puede llegar a sentir identificados con ese dolor y esa desgracia que sufren nuestros hermanos latinoamericanos. Pero en tratar de resolver todas las dificultades, padre e hijo se unirán de una manera en la que nunca antes habían estado.

La actuación de Bichir es realmente buena; se apodera de su personaje desde la piel hasta la última célula sanguínea. Las escenas finales, cuando se despide de su hijo y cuando va de regreso hacia Estados Unidos a través del desierto, Demián Bichir nos demuestra con lujo de detalles que no es ningún actor improvisado. Muy merecida su nominación al Oscar como mejor actor.

Texto:

Óscar Perdomo León

Esta reseña se publicó originalmente en LA CINERATA

THE ARTIST. Una película de Michel Hazanavicius.

Los que nunca hayan visto un largometraje cinematográfico en blanco y negro, y, además, mudo, se preguntarán cómo es posible que una película así le pudiera gustar a alguien. Pues bien, una respuesta perfecta a esa pregunta sería “The artist”, la gran ganadora del Oscar como mejor película de este año 2012, escrita y dirigida por Michel Hazanavicius.

No terminará defraudado el que vea esta película, que es básicamente una historia de amor, de lucha, de éxito y caída, de amistad y orgullo, todo en medio de la industria hollywoodense entre las décadas de los ‘20 y los ’30 del siglo XX.

La película, hecha en pleno siglo XXI, es también un gran homenaje a las grandes producciones de cine mudo de los inicios del siglo XX.

De principio a fin, esta obra de arte lo mantiene a uno entretenido, mezclando escenas cómicas, con otras de tristeza y otras emociones diversas. No se necesitan palabras más que las que salen escritas de vez en cuando en los clásicos cuadros de fondo negro.

Hay tres grandes protagonistas en esta cinta: George Valentin (protagonizado por Jean Dujardin), Peppy Miller (Bérénice Bejo) y la música. Valentin es una estrella del cine mudo, el más grande, admirado por todo el mundo; sin embargo, cuando llega la era del cine sonoro, es despedido por los estudios; a partir de ahí, la vida de Valentin empieza una caída en avalancha hasta tocar fondo. Peppy Miller, que es una joven común y corriente que conoce a Valentin cuando éste era una gran estrella, empieza su carrera como actriz gracias a la ayuda de él, hasta alcanzar el estrellato en pleno inicio del cine sonoro. Ella, ya siendo rica y famosa, no se olvida de su mentor y en todo momento trata de ayudarlo a salir de su desgracia.

Ahora bien, la música juega un papel preponderante en esta película. Podríamos decir que la música es el lenguaje de los actores, de las escenas de grandeza y de alegría, así como de las de depresión y  desdicha. Fue compuesta, con pequeñas excepciones, por Ludovic Bource.

Es de hacer notar también la relación de amistad y de respeto que se establece en la historia entre Valentin y su chofer (protagonizado por James Cromwell). Hay escenas muy conmovedoras entre ellos.

Las actuaciones. Por un lado, la actuación de Dujardin le valió ganar como mejor actor en Cannes y un Oscar como mejor actor del año. Su actuación es realmente impresionante y en más de una ocasión le arranca las lágrimas al público. A mi parecer, Bérénice Bejo no se queda atrás en la calidad de su actuación. (Quizás si Bejo no hubiera tenido que competir contra la gran actuación de Meryl Streep en “La dama de hierro”, quizás hubiese tenido más posibilidades de ganar).

También la mascota de Valentin, un pequeño perro simpático, nos brinda escenas de ternura, de actuaciones de fidelidad a su amo y hasta de heroísmo.

Para quien no haya visto aún “The artist”, le recomiendo que lo haga. Es una experiencia realmente inolvidable.

Texto:

Óscar Perdomo León

Imagen tomada de Google.
Esta reseña fue publicada originalmente en LA CINERATA.