Mi esposa Érika dice que George Harrison es su Beatle favorito. Yo creo que los cuatro Beatles eran unos verdaderos genios, cada quien haciendo cosas por su lado que, al unirlas, tenían por resultado esa música maravillosa que ya se ha vuelto clásica.
Cada uno de ellos escribía canciones; Ringo hizo unas cuantas y George hizo un poco más; pero por supuesto que Lennon y McCartney eran los más prolíficos.
Yo veo a George Harrison como el Juan Rulfo de Los Beatles: es decir, no hizo tanta música como Paul y John, pero la poca que hizo -que tampoco fue tan poca- es una obra maestra de las melodías y las armonías. Además le dio a Los Beatles su gran habilidad para tocar la guitarra y para cantar, y le imprimió al grupo un sonido muy peculiar.
Este día quiero compartir en mi blog este Pequeño tributo a George Harrison, con tres de sus más emblemáticas canciones.
Pequeño tributo a George Harrison
1-While my guitar gently weeps.
2-Here comes the sun.
3-Something.
Guitarras acústicas ejecutadas por Óscar Perdomo León.
Una secuencia muy especial de una película es aquella en donde a la protagonista los médicos de un hospital le comunican que su esposo y sus dos hijas han muerto. Ella, parada junto a su padre y estremecida por la noticia, se derrumba y llora con una credibilidad como pocas se han visto en la pantalla de cine. La película a la que me refiero es «21 gramos» (2003) y la protagonista es Naomi Watts. En esa ocasión ella fue nominada a un Oscar.
Ésta vez nos encontramos nuevamente a la histriónica Naomi Watts, regalándonos una actuación formidable, en «The impossible» (2012), un largometraje dirigido por el español Juan Antonio Bayona y escrita por Sergio G. Sánchez.
La trama de la cinta gira alrededor de la historia de supervivencia de una familia que, al ir a pasar sus vacaciones en un hotel en Khao Lak, Tailandia, se ve embestida por el tsunami de 2004. Es una historia basada en hechos reales.
«The impossible» no es una película de acción, aunque la hay, sino más bien, es un drama que trata sobre el tragedia vivida por María Belón y su familia. Creo que lo difícil de esta película, para todos los actores, fue el presentar la evolución de las emociones contenidas, el miedo, el desamparo, la incertidumbre, los sentimientos encontrados… Y me parece que quienes mejor pudieron mostrar y expresar toda esa gama de pasiones fueron dos actores: Naomi Watts (que interpreta el papel de María Belón) y Tom Holland (el hijo mayor de María Belón). Ambos lograron articular con sus gestos, sus miradas, con el tono de sus voces, la angustia y la desesperación que alguien podría sentir en una situación de desconcierto.
En el caso de Naomi Watts, hay que hacer ver que una buena parte de la película se la pasó en una camilla, acostada, y desde ahí, con la poca movilidad que ofrece esa posición, nos pudo mostrar una secuencia evolutiva de emociones; también pudo trasmitir muy bien el paso del buen estado de salud hacia la infección que adquirió a partir de la seria lesión que la avalancha de agua del tsunami le causó en una pierna: al principio no hay mayor molestia, a parte del sangramiento, luego se presenta el dolor intenso, las fiebres y las facies de alguien que está entrando en lo que se conoce en Medicina como sepsis (o septicemia), en donde se observan problemas con el estado de conciencia, como somnolencia, que luego puede avanzar de obnubilación hasta la inconsciencia. Y Naomi supo representar muy bien todos estos estados. (Aquí también sería conveniente hacer notar que el trabajo de dirección de arte y maquillaje fue muy bueno. Por ejemplo, el hospital de tercer mundo abarrotado de pacientes estuvo muy bien hecho).
En el caso de Tom Holland pude encontrar una inmersión total en su papel; supo conservar durante toda la película el tono de la actuación con una credibilidad bastante aceptable. Y él, junto a Naomi, le dio y supo mantener la tonalidad de la intensidad dramática durante toda la historia.
Ahora bien, dicho lo anterior, hay que aclarar que lo otros actores que intervienen y son parte de la familia, actuaron bastante bien.
Otra cosa que hay que mencionar son los efectos especiales. Excelentes. Nada que envidiar a cualquier otra superproducción.
Para los que no hayan visto «The impossible», los incito a verla. Es de esas películas que al final nos dan tema de conversación por horas y horas.
Hace quizás unos 25 años traté de expulsar un dolor que me atenazaba el corazón, ¡y lo logré! Sin ser un verdadero poeta, lo hice escribiendo un poema. Descubrí hace tiempos que poner sobre un papel los sentimientos puede ser una buena terapia.
La semana pasada, entre los golpes inesperados que nos da la vida, sentí un dolor similar al de aquellos días lejanos, y lo que hice fue tomar el viejo poema y ponerle un poco de música. Este día quiero compartir con ustedes el resultado de esa mezcla.
«El que canta, su mal espanta.»
Interpretación de guitarras y voces: Óscar Perdomo León
Hace muchos años pasaba horas y horas escuchando a Joan Manuel Serrat en mi casa de Atiquizaya. Recuerdo que tenía varios cassettes con su música (esto ya lo había contado antes), entre ellos uno que un amigo me había grabado. Como esas cintas magnéticas no eran muy largas, no se podían grabar dos álbumes en un solo cassette; pero en uno de ellostenía grabado en un lado casi todo «En tránsito», de 1981; y al otro lado estaba «La paloma», de 1969.
Algunos en el pueblo podían comprar muchos discos, otros sólo podíamos hacerlo de vez en cuando. Pero poco a poco, entre amigos, nos íbamos prestando los álbumes musicales y conociendo la discografía de Serrat, no en orden cronológico, sino en el orden en que los íbamos encontrando y consiguiendo. Esa fue una época mágica para muchos de nosotros. ¡Éramos tan felices con un disco «usado» que no hubiéramos escuchado antes!
Este día traigo a mi blog un pequeño homenaje musical dedicado a uno de mis cantautores favoritos.
ESOS LOCOS BAJITOS y AQUELLAS PEQUEÑAS COSAS
Interpretación de guitarras: Óscar Perdomo León
«Esos locos bajitos» es del álbum En tránsito, de 1981. Y «Esas pequeñas cosas» pertenece al disco Mediterráneo, de 1971.
Religulous es un documental dirigido por Larry Charles y protagonizado por el escritor y comediante estadounidense Bill Maher (1956). Según Maher, el título de este largometraje es una mezcla entre las palabras «Religion» (religión) y «Ridiculous» (ridículo) (en español sería relíjulo). Es una visión humorística sobre la religión, pero sin perder por eso la profundidad, la investigación y la seriedad que debe tener todo documental.
Sin más palabras previas, los dejo con esta interesante película.
Si no pueden verla aquí en mi blog, entonces sigan este enlace: https://youtu.be/_5r2foDN7C8