LA INFLUENCIA DE ROQUE DALTON EN ARTISTAS CHILENOS

Este día tengo la alegría de publicar en mi blog las palabras de un amigo chileno, Rodolfo de los Reyes, quien amablemente me ha proporcionado este artículo tan interesante sobre nuestro querido poeta Roque Dalton. Gracias, Rodolfo. Y un apretón de manos desde El Salvador hasta Chile.
Óscar Perdomo León

LA INFLUENCIA DE ROQUE DALTON

EN ARTISTAS CHILENOS

El poeta centroamericano dejó profunda huella en la creación y vida de  distintos artistas chilenos, que en distintos trabajos poéticos, musicales y narrativos hacen referencia a la vida, obra y  al estilo literario, irreverente, crudo, irónico y vital del bardo centroamericano, que lamentablemente tuvo una muerte “demasiado temprana” al decir en palabras de Mario Benedetti.

Chile en el corazón

No deja de extrañar que el escritor de las telúricas y tropicales tierras de “La Cinturadel Continente» latinoamericano, al decir del cantante nicaragüense Luis Enrique Mejía Godoy, “El Pulgarcito de América” al decir de nuestra entrañable Gabriela Mistral, marcara a diversos artistas y escritores de chile, territorio austral y lejano. Si bien en la biografía de Dalton encontramos conexiones con Chile, como decir por ejemplo que estudió Derecho enla Universidadde Chile, en la década del cincuenta y que conoció a personalidades como a Diego Rivera, a quién le debe su primerizo acercamiento al marxismo al vivir una  brutal anécdota que Dalton cuenta en muchas ocasiones, más la amistad con intelectuales y artistas nacionales, entre quienes, rescatamos el tórrido romance con una de las más grandes dramaturga chilena, la recientemente fallecida Isidoro Aguirre, que hace una veintena de años escribió el bello libro testimonial “Carta a Roque Dalton”, un hermoso texto plagado de los recuerdos de su romance con el poeta, además de una suerte de pequeña mini biografía de Dalton unido al comentario y reproducción de algunos de sus célebres poemas.

Los seguidores chilenos

También ha influenciado a otros poetas y escritores que no tuvieron la suerte de conocerlo ni verlo, por razones de tiempo, el hecho de no haber sido coetáneos no ha  impedido, que estos artistas se hallan inspirado en vida y obra para incluirlo en sus creaciones o bien que hayan musicalizado a algunos de sus poemas, como lo hizo el grupo de música andina y urbana  Illapu, al poner bellas melodías tropicales al poema “Alta Hora dela Noche” convertido en la canción “No Pronuncies Mi Nombre” del álbum “De Amor y Libertad”  (1986).

El poeta chileno y radicado en México  Hernán Lavín Cerda, también lo recuerda “Con unas ganas de vivir enormes”  en alusión a su alegría, optimismo, vitalidad y fuerza creadora, dueño de una simpatía y carisma sin iguales. El extinto Premio Nacional de Literatura, Volodia Teitelboim, también conoció de su obra y personalidad, irreverente y crítico a la poesía de Neruda, lo que en Chile de los sesenta y setenta era casi una herejía, pero Dalton tenía motivos y argumentos y su obra buscaba la fuerza de la vida desgarrada que de alguna manera la veta de César Vallejo reflejaba. Eso lo hacía adalid de los jóvenes poetas chilenos de los sesenta y setenta que buscaban apartarse de la sombra nerudiana, una sombra asfixiante al decir de algunos.

De esta forma el poeta rock, músico y cantautor Mauricio Redolés le rinde homenaje en su bellísimo poema “Bello Barrio” editado en su albúm (1987) titulado de la misma forma, donde además convierte en canción titulada “Epitafio” otro poema de Roque Dalton. A ello hay que agregar la influencia en muchos poetas jóvenes de los ochenta, entre ellos al hace poco extinto, el académico y poeta Osvaldo Ulloa, gran conocedor de la poesía centroamericana, que enseñaba en sus múltiples talleres literarios de la periferia santiaguina. Es posible también encontrar nexos literarios entre la obra del poeta, escritor, editor de Mosquitos Ediciones y dirigente dela Sociedadde Escritores de Chile (SECH), Cristián Cottet, que en antiguas publicaciones ha difundido la obra de Dalton. Lo propio ha hecho el abogado y escritor Rodrigo de los Reyes Recabarren, en diarios del Sur de Chile (Coronel, Concepción, Puerto Montt, Coyhaique, etc.), el periodista y poeta santiaguino Cristián Pávez, como nuevas generaciones de poetas chilenos, ya del 2000 y 2010, incluso como el incipiente poeta juvenil curicano Carlos Urzúa  y otros más. También los poetas curicanos Américo Reyes, Leonidas Rubio, han leído su obra, con opiniones distintas. Es más aún, el crítico literario y sacerdote del Opus Deis, el cura Ignacio Valente, seudónimo de  José Miguel Ibáñez Langlois, columnista del diario “El Mercurio”, hace referencia  a la vida y obra de Dalton en varios artículos publicados en distintas épocas, destacando el sentido del humor , la ironía y la plasticidad poética del escritor salvadoreño.

La Antipoesía

Me atrevo incluso a señalar que parte de la celebrada anti poesía de nuestro anti poeta Nicanor Parra, tiene una herencia clarísima de Cesar Vallejo, pero hay elementos notorios de la poesía coloquial y exteriorista de Roque Dalton, sobre todo cuando la ironía y el humor se apodera de la poética parriana, aunque Parra no lo reconozca. De hecho es muy revelador el Arte Poética de Roque Dalton, algo así como su Manifiesto lírico que dice así: “Poesía perdóname por haberte hecho comprender que no sólo estas hecha de palabras”.

Y de seguro la influencia es mayor, esto es lo que a grandes rasgos se conoce, más mi propia subjetividad, porque de todas formas en América Latina, la vida y obra del poeta salvadoreño es mucho más conocida que de lo que hablamos de él en Chile. Sin embargo las nuevas generaciones con inquietud empiezan a conocer la obra de un poeta demasiado universal para “enjaularlo” en la historia de su país, cuya obra,  vida y  visión crítica y autocrítica  de la sociedad y la cultura siguen plenamente vigentes.

Texto:

Rodolfo de los Reyes Recabarren

rodolfodelosreyes@yahoo.es

Imagen de Roque Dalton extraída de: http://www.google.com.sv/search?rlz=1C1AVSX_enSV398SV408&q=roque%20dalton&um=1&ie=UTF-8&tbm=isch&source=og&sa=N&hl=es&tab=wi&biw=1280&bih=699

EL SALVADOREÑO CARLOS MARTÍNEZ GANÓ EL PREMIO ORTEGA Y GASSET

Leí hace un par de semanas el reportaje periodístico por el que fue premiado con el Ortega y Gasset Carlos Martínez, periodista de El faro. net,  y quedé sumamente impresionado. El reportaje es claro y con una narración muy fluida e interesante. Profunda. Mete la nariz y los ojos hasta en los sitios y las circunstancias más inverosímiles, pero reales, que tienen tristemente lugar en El Salvador.

Escalofriante, espeluznante es la realidad salvadoreña. Y Carlos Martínez ha sabido retratarla efectivamente. Carlos nos conduce por los vericuetos salvajes, las pruebas y las historias que esconden los esqueletos mutilados, extraídos, arrancados de la tierra, y lo hace a través de la narración de como Israel Ticas, el único criminalista de El Salvador -¡en un país en el que ocurren 11 homicidios diarios!-, busca implacablemente en la tierra los cadáveres de las víctimas diarias de este infierno de violencia.

Los familiares de las víctimas lloran, piden, buscan, deambulan como zombis en pena, pero ya no piden justicia en este país que se las ha negado, sólo tratan de encontrar aunque sea los restos de sus hijos, sus maridos, sus hermanos…

También se puede apreciar lo lejos que está El Salvador de dar una respuesta positiva, de solución verdadera, a esta espiral de exceso de crueldad mortal, que es como una peste negra que nos envuelve. Y se revela también, a través del reportaje, la escasez de recursos que hay en la Fiscalía General de la República para resolver la inmensa cantidad de homicidios.

El reportaje tan acertado y galardonado escrito por Carlos Martínez se llama El criminalista del país de las últimas cosas.

Texto:

Óscar Perdomo León 

Fotografía extraída de El Faro.
Pueden ver aquí unas fotos de la premiación que se llevó a cabo en Madrid, España y a la que asistió Carlos Martínez como ganador.
Y hay un vídeo muy interesante también aquí.

EL MAL

You may say I´m a dreamer,
but I´m not the only one.
I hope someday you´ll join us
and the world we´ll be as one.
John Lennon.

El hecho que haya más neuronas en nuestro cerebro que estrellas en el cielo, debería ser un motivo para maravillarnos. Y al quedarme pensando en semejante información no me explico cómo puede haber en el mundo gente que ocupe ese grandioso órgano de inteligencia y creatividad para ejecutar el mal. Y entendamos el mal, como aquellos actos que dañan física y psicológicamente a uno mismo o a los otros; es pues todo acto que injurie la dignidad del ser humano.

En El Salvador el mal reina como un soberano prepotente: el tornado de la violencia parece crecer y crecer cada día que pasa, y no se ven señales contundentes de esperanza en cuanto a que esto cambie.

Pero la violencia no inicia en la calles, la violencia la aplicamos en nuestros hogares, contra nuestra pareja, contra nuestros hijos, contra nuestros vecinos.

Además la maledicencia entre los profesionales y los artistas es una cosa muy común. Es triste lo que ocurre al interior de algunos gremios, por ejemplo entre abogados, médicos, escritores, pintores, músicos, etc., en donde se realizan intrigas enfermizas, para destruir a los otros o para tratar de conseguir relevancia. Es violencia psicológica y social.

Ahora bien, la violencia física en las calles es una fiera mucho más terrorífica y con diversos rostros. La delincuencia común y organizada es capaz de matar a cualquiera por robarle un reloj barato o un teléfono celular. Y las pandillas han encontrado en la extorsión y en el actuar como sicarios, una forma de vida.

Las pandillas, cuyo origen está en la putrefacción de nuestra sociedad, en la degradación de los valores de convivencia sana, reclutan cada vez con más frecuencia miembros tan jóvenes, que podemos ver, casi con incredulidad, niños con la inocencia perdida, asesinando fríamente y sin remordimientos. Estamos en una sociedad enferma psicológicamente.

La falta de apoyo emocional de parte de sus padres es crucial para los muchachos pandilleros. La irresponsabilidad de sus padres y madres es medular en este asunto. Los jóvenes se unen a las pandillas porque encuentran en ella el sentido de pertenencia, “el amor”, que les fue negado en su propia familia. Y todo esto se ha desarrollado más con la finalización  de la reciente guerra civil.

Audivisuales UCA hizo hace poco un interesante documental en donde se habla sobre el olvido y la falta de atención psicológica de la población post guerra; lo pueden ver siguiendo este enlace http://www.youtube.com/watch?v=k3mb_rqNmS8

Las causas económicas tienen su influencia marcada también en la formación de pandillas. No conseguir trabajo y que se les ofrezca una manera parasitaria y “fácil” de conseguir dinero es un punto muy importante. El hambre es un estímulo fuerte.

Ver por el noticiero a diario la nota roja que mancha a nuestro país es decepcionante. Hace un par de días se asesinó a sangre fría a un joven padre junto a su hijo de dos años. ¡Dos años! Es un acto tan absurdo que es difícil digerirlo.

Y mientras tanto la noticia de moda de la semana es que los “honorables” diputados de nuestra Asamblea Legislativa tienen como mínimo 6 empleados contratados en las ya famosas “plazas fantasmas”. Pero esto que no nos asombre. Es una tradición histórica. Es la cultura arraigada en muchos salvadoreños de que hay que ser “vivo” y a la menor oportunidad debe uno aprovecharse del puesto político para beneficio propio y nunca para el provecho de los demás.

El mal en El Salvador proviene desde sus mismas raíces. El pensamiento peyorativo y de desprecio de los empresarios gigantes, pasando por los políticos de todos los colores, hacia las grandes mayorías, es un hecho innegable que viene desde los tiempos remotos de nuestra formación como país. A nadie le interesó ni le ha interesado, ni cree necesario que la gente común y corriente merezca y tenga un empleo bien remunerado.

Y lo más grave ha sido el descuido en la educación, que nos convierte en un país inundado de ignorantes, que muy poco puede competir con los países que van en camino al desarrollo integral de su población. La gente pobre y buena parte de la clase media se siguen marchando de aquí en busca de verdaderas oportunidades a otros países.

El mal lo tenemos en nuestras entrañas, aunque nos duela reconocerlo. Ahora estamos cosechando, salvadoreños, lo que hemos sembrado.

¿Tendrá solución este infierno? Yo creo que sí; pero no vendrá esa solución de nuestros “líderes” políticos ni religiosos. Esa solución tendrá que salir de dos vertientes:

1-De un cambio sustancial en la estructura social y en la repartición de la riqueza. Este es un lío tan grande como tratar de detener una ola gigante con las manos. Pero ha habido en la historia de la humanidad significativos ejemplos de cosas que parecían imposibles y que hoy son tan reales y cotidianas, que hasta las ignoramos.

2-De nuestros hogares, educando a nuestros hijos con valores de honradez, de servicio al prójimo, de deseos de superación, de amor. De estas nuevas generaciones saldrá verdaderos líderes que conduzcan hacia caminos de progreso a nuestro país.

No lo verán eso mis ojos. Pero espero que sí lo hagan los bellos ojos de mis tataranietos…

Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León

ESCRIBIR

Al principio de la humanidad, cuando lenguaje era muy primitivo,  la escritura no era tan compleja, porque que quizás la misma sociedad no se había desarrollado tanto como en nuestros días. Se ha encontrado escritura hecha hace más de 30,000 años, lo que demuestra que escribir siempre ha sido una necesidad para cierta parte de la sociedad. Probablemente entonces eran necesidades mágico-religiosas.

Escribir es una forma de comunicación simbólica, con signos a los que les hemos dado un significado arbitrario y al que estamos acostumbrados, y que ha venido pasando por tradición de generación en generación.

En mi caso particular, la necesidad de escribir se me presentó cuando estaba en sexto grado de primaria. No sé exactamente cuál fue el gatillo que disparó ese deseo, no lo recuerdo. Pero sí recuerdo que en los días calurosos me tiraba sobre el piso con un cuaderno y escribía y escribía. En esos días intenté con gran dificultad redactar pensamientos que se me ocurrían o breves sucesos de mi diario vivir, especialmente experiencias en la escuela, con mis profesores o mis compañeros.

Al final de ese año escolar -yo tenía 12 años de edad- me gané el primer lugar en el laboratorio de biología y química, y me obsequiaron algo muy bonito: «Corazón», un bello libro escrito por el italiano Edmondo de Amicis, publicado por primera vez en 1886. Lo leí con interés y me gustó mucho. Me enamoré del libro. Quise escribir – pero sin éxito- algo similar, tratando de copiar su estructura a manera de diario. Luego quise escribir una historia sobre la India, país del que no sabía prácticamente nada, pero que había llegado a mi corazón por las historias que se contaban de encantadores de serpientes. El cuento tenía algún invento, alguna imaginación; pero la sintaxis y la ortografía eran tan enredadas que cuando se las di a leer a un adulto, me aconsejó reescribirlo totalmente de principio a fin.

Luego me llegó la «etapa poética» y fue justamente después de leer a Alfredo Espino. Unos años después leí a un poeta que me impresionó mucho: Rafael Góchez Sosa. Su temática, su ritmo, su estructura en los versos, su voz -si se quiere decir de otra manera- era diametralmente diferente a Espino.

Le siguió Roque Dalton y Claudia Lars.    «El mar» de Dalton y los «Poemas del norte y el sur» de Lars, fueron como llamaradas que me marcaron el corazón. Mi amor por la literatura ya era para entonces irreversible.

Siguieron Salarrué y Arturo Ambrogi. Mágicos, capaces de hacerme volar por mundos inventados o, por el contrario, hacerme chocar de frente y con fuerza, contra tierras tan reales como nuestro universo rural salvadoreño.

Después vinieron las novelas. No muchas al principio. Me sentía más a gusto con los cuentos. Hasta que leí «Los cachorros» y «El coronel no tiene quien le escriba». No diré nada de «Cien años de soledad», porque es una novela maravillosa de la cual se ha escrito ya mucho.

Y de allí me he topado con variados libros de muchos escritores que me han deleitado. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar a un creador que tiene la capacidad  -no sé cómo- de hacerme sentir un inmenso placer con cada palabra que imprime en sus libros:  Jorge Luis Borges.

Por mi parte, desde 1986 hasta 2002 estuve escribiendo mi primera novela. Son muchos años, pero es que dejaba los papeles inconclusos por meses y meses, y luego regresaba para agregar un par de líneas.  En el 2003 la publiqué. No es una gran novela, estoy consciente de ello; pero ya sea que suene a música o ruido, o tenga el color que tenga, eso es lo de menos. Lo importante es que he escrito con sinceridad y es mi voz la que ha quedado ahí guardada.

Desde entonces he escrito otros libros, porque me ha nacido hacerlo.

No soy escritor; soy más bien un «escribidor» que ama leer y escribir. Y dejaré mi legado, no a la humanidad, que ya tiene suficientes grandes y bellos libros, sino a mis hijas y sus descendientes, para que, de aquí a unos cien años, sepan aunque sea un poquito sobre mí.

Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León

Libros de Óscar Perdomo León:
http://issuu.com/search?q=%C3%B3scar%20perdomo%20le%C3%B3n

EN EL NUEVO AÑO: CERRAR Y ABRIR LOS OJOS.

A veces cuando comento sobre libros, música, películas o de lo que sea, lo hago porque realmente siento ganas de hacerlo y es que el arte en general me gusta mucho. El arte es otra manera de ver la realidad, de interpretarla, de recrearla, si se quiere. Y cuando opino sobre cualquiera de estos tópicos no es porque yo sea un experto en música, cine, etc. Sino, más bien, porque al hacerlo ejerzo mi derecho a opinar.

No obstante, al opinar sobre arte, no dejo de sentir por un momento que estoy dándole la espalda a una realidad que es cada vez más cruel y triste en El Salvador. Una realidad que cierra cada vez más las puertas al desarrollo. Sí, esto es lo que pasa en mi país.

¿Mi país? Este país ya no es mío ni de mi vecino; sino de los corruptos y los usureros, de los egoístas que no ven nada más allá del dinero. Las esperanzas que la justicia funcione aquí, las he perdido. Decimos que la guerra civil terminó; pero una guerra peor y sin nobles objetivos explota y se esparce como un veneno  cada día en este Pulgarcito de América.

No voy a hablar de los políticos porque sobre ellos se me hacen tan reales las palabras de Sting: «me parecen anfitriones de un show de entretenimiento».

Y el nuevo año está a la vuelta de la esquina y no se vislumbra un cambio para bien en este terruño en donde ser honrado es ser «tonto» y ser «vivo», por el contrario, es ser ladrón y oportunista.

Y sin embargo, reflexionando, meditando «muy duro», como diría Salarrué , me doy cuenta que es todo lo que me queda: escribir sobre lo que amo me sensibiliza y me hace recordar que el amor hacia los demás es lo más bello que existe en este mundo. Y quizás, también, sin perder mi optimismo, un poco de esa sensibilización llegue a alguien más y algo, aunque sea pequeño, cambie dentro de otro compatriota o de otro ser humano en cualquier parte del mundo y este globo terráqueo tal vez sea una pizca mejor de lo que es.

El arte es y aborda la realidad también.

Cerrar los ojos para reflexionar. Y abrirlos para mirar la realidad, que puede ser mejorada.

«War is over, if you want it».  (1)

Texto y fotografías:

Óscar Perdomo León

(1) «War is over, if you want it» (La guerra se acaba, si ustedes lo quieren), frase tomada de la conocida canción «Merry Christmas», de John Lennon.

PANORAMA DE LA LITERATURA SALVADOREÑA, de Luis Gallegos Valdés.

La literatura es un mundo casi infinito, difícilmente abarcable en su totalidad, aún para aquellos lectores tan ávidos y voraces que se leen un par de libros gruesos cada semana. Y es que cada día salen publicados en todo el mudo, en diversos  idiomas, tantos libros que humanamente es imposible tener acceso a todos ellos. Pero los expertos en literatura celebran, y con razón, a ciertos escritores ya clásicos que deben ser necesariamente leídos. Y sin embargo, siempre va apareciendo por ahí uno que otro escritor talentoso que merece ser ojeado y disfrutado. Aunque si nos atenemos a lo que Borges dijo una vez acerca de que cada libro tiene su lector, pues todos los escritores, «buenos» o «malos», tienen oportunidad de ser leídos. 

Ahora bien el universo literario lo podemos hacer más pequeño, con fines de estudio y conocimiento, sin olvidarnos por supuesto de la literatura universal, si nos ubicamos en cierta área geográfica. Y esto es lo que ha hecho Luis Gallegos Valdés con su «Panorama de la literatura salvadoreña«.

Este libro es de gran utilidad para aquellos amantes de la literatura que, como yo, no han tenido estudios especializados en la materia, así como también para los estudiosos nacionales y extranjeros, que necesitan tener una perspectiva general de la literatura cuzcatleca.

Así que «Panorama de la literatura salvadoreña», del cual poseo un ejemplar publicado por UCA EDITORES  en 1981, abarca un estudio desde el período precolombino hasta el año de 1980.  Es cierto que a partir de 1980 han surgido en El Salvador algunos escritores muy buenos que no han sido incluidos aquí por razones obvias; pero también es cierto que las bases de nuestra literatura nacional están en estas aproximadamente 490 páginas.

Verán aparecer en ellas a dioses de las letras salvadoreñas, como Salarrué, David Escobar Galindo, Claribel Alegría, Roque Dalton y Claudia Lars, por mencionar algunos, así como también a otros mucho menos conocidos y que dieron también su aporte a la cultura nacional.

Su autor, el escritor, catedrático de literatura y diplomático, Luis Gallegos Valdés (1917-1990), obtuvo múltiples reconocimientos nacionales e internacionales por su trabajo literario. Investigador acucioso. Su prosa es deliciosa y educativa, sin digresiones inútiles y a veces con un acercamiento a lo humano en los escritores.

Recomiendo leer «Panorama de la literatura salvadoreña» por el placer que da leerlo y porque nos ayuda a ampliar nuestro marco de referencia con respecto a los literatos del «Pulgarcito de América».

Texto:

Óscar Perdomo León

Caricatura de Luis Gallegos Valdés hecha por Bollani y extraída del blog «Diván del escriba» de Andrés Cruchaga: http://divandelescriba.blogspot.com/2009/05/prplogo-destellos-del-tacto-luis.html
Portada de «Panorama de la literatura salvadoreña» extraída de Librería Legado: http://www.editlegado.com/valdes-luis-gallegos-panorama-literatura-salvadorena-periodo-precolombino-1930-p-246.html
NOTA. Otro de los libros de Luis Gallegos Valdés que me gusta mucho es «Caricaturas verbales«, en donde el autor se explaya muy bien dando a conocer la vida de nuestro gran caricaturista de fama internacional Toño Salazar.

EL LENGUAJE DE LA PASIÓN, de Mario Vargas Llosa.

Ahora que Mario Vargas Llosa ha sido el ganador del Premio Nobel de literatura de este año, se me antoja decir un par de palabras sobre su libro «El lenguaje de la pasión», el cual he leído en dos ocasiones porque los temas que trata son del todo muy interesantes y variados.

El libro está formado por una selección de artículos aparecidos en su reconocida columna «Piedra de Toque», publicados entre los años 1992 y 2000, en  donde Vargas Llosa vierte su opinión sobre  el aborto, cuestiones políticas, arte, etc.  Escritos con un lenguaje directo pero no por eso ausente de gran belleza, su lectura causa un inmenso deleite, aun cuando en algún punto de algún tema uno no esté de acuerdo con Vargas Llosa.

Por uno de estos textos, «Nuevas inquisiciones», Vargas Llosa recibió en España el Premio de Periodismo José Ortega y Gasset en 1998. «Nuevas inquisiciones» trata sobre el dirigente laborista Ron Davies, quien era ministro encargado de Asuntos de Gales en el gabinete de Tony Blair y candidato de su partido a presidir la primera Asamblea galesa. Davis renunció súbitamente después de ser víctima de un robo a mano armada, en donde perdió su carro, su teléfono portátil, su credencial de congresista, su cartera y sus documentos de identidad. ¿Tenía Ron Davis algo de culpa en esto u ocultaba algo? Bueno, pronto se supo, a través del periódico británico News of the world (4 millones de ejemplares de tirada) que Davis había subido voluntariamente al ladrón a su vehículo en Claphan Common, un reconocido parque de levante de homosexuales.

Vargas Llosa analiza el punto de privacidad del ciudadano común y del ciudadano público de hoy, el papel de los tabloides amarillistas y nos explica que «la raíz del fenómeno está en la banalización lúdica de la cultura imperante, en la que el valor supremo es divertirse, entretenerse, por encima de toda otra forma de conocimiento o quehacer.» Y concluye, Vargas Llosa: «La prensa sensacionalista no corrompe a nadie; nace corrompida, vástago de una cultura que, en vez de rechazar las groseras intromisiones en la vida privada de las gentes, las reclama, porque ese pasatiempo, olfaterear la mugre ajena, hace más llevadera la jornada del puntual empleado, del aburrido profesional y la cansada ama de casa. El ex ministro Ron Davis no fue víctima de la maledicencia reporteril, sino de la frivolidad, reina y señora de la civilización posmoderna.»

Vargas Llosa habla de otros temas muy interesantes, como la eutanasia, en «Una muerte tan dulce»; sobre lo que representa para Brasil y el mundo el Carnaval de Río, en «La erección permanente»; sobre «el más respetable político vivo de nuestro tiempo», en «La isla de Mandela»; sobre el racismo y la xenofobia en España, en «Los pies de Fataumata»; o en el vibrante artículo «Resistir pintando», en el que habla sobre Frida Kahlo; para mencionar sólo algunos de los temas que figuran en «El lenguaje de la pasión», un libro definitivamente muy recomendable para ser leído.

De Vargas Llosa se dice que es un liberal en cuanto a temas como el aborto, los derechos de la mujer, el matrimonio entre homosexuales y la eutanasia; pero que es un conservador en temas económicos, como en la tan proclamada sabiduría del mercado para autorregularse, sin la necesidad de la regulación estatal.   Sin embargo, Vargas Llosa tiene derecho, como cualquier otro ciudadano, a creer en lo que quiera. Yo tengo la impresión que él siempre ha defendido la libertad de elección y la libretad de expresión, cosas con las que estoy de acuerdo con él. Pero su derecho a creer en lo que cree es harina de otro costal. Yo espero que el Premio Nobel de Literatura se le haya concedido a Mario Vargas Llosa no por sus ideas que influencian a tanta gente en el mundo, sino especial y principalmente por su  vasta obra literaria, de innegable calidad. Espero que el Nobel de Literatura 2010 lo haya ganado por el gran novelista que es.

Texto:

Óscar Perdomo León

Fotografía de Mario Vargas Llosa extraída de:
http://ovario.files.wordpress.com/2009/09/mario_vargas_llosa1.jpg
Fotografía de la portada de «El lenguaje de la pasión» extraída de: http://www.libros.universia.es/libro-COMENTARIOS-REALES-INCA-GARCILASO-DE-LA-VEGA/9788470398551/portadas/9788466369169_04_n.jpg

 

SALIR DEL CLOSET. Ateos.

Antes que nada quiero decir que respeto las creencias de todos y cada uno de los seres humanos que habitan este mundo.

Pues bien, platicando en San Salvador con un buen amigo, en una noche de bohemia en la que se arregla y se deshace el mundo y se vuelve a arreglar, caímos de pronto en un tema muy interesante. Ser ateo -como lo es él- y pregonarlo abiertamente en nuestra sociedad salvadoreña, es un riesgo bastante grande. Por eso él nunca lo ha pregonado y sólo se lo ha contado a un par de personas cercanas que se cuentan con los dedos de la mano, porque nunca se ha sentido con la libertad suficiente para hacerlo.

Me confesó que lo que más teme es la intolerancia ciega -y hasta violenta- de los que se dicen «cristianos» o «hijos de Dios». Lo cual en verdad es una verdadera ironía.

Salir del closet es una expresión muy conocida, que se refiere a que los homosexuales, ya sean hombres o mujeres, deciden dejar de esconder sus preferencias sexuales no tradicionales y gritar al mundo: «Esto soy. Soy gay».

Pues bien, traigo a cuenta la expresión «salir del closet» porque si la extrapolamos al ateísmo nos damos cuenta que es quizás más difícil para un ateo decir en público que lo es, que para un homosexual confesar su atracción hacia el mismo sexo, en la sociedad salvadoreña. Debemos estar conscientes que en la gran mayoría del mundo y, en particular, de los salvadoreños, prevalece la forma de pensamiento mágico-religioso, por lo que para la mayoría de la gente es inconcebible y reprochable, y lo que es peor, intolerable, que alguien se declare ateo.

 Hace poco el actor español Javier Bardem, ganador de un Oscar, declaró que es ateo. Bueno, lo hizo en Europa, en donde hoy hay otro ambiente cultural. ¿Las cosas están cambiando en el mundo? No lo sé. Pero él no es el primero que hace esa declaración. Además, sólo hace 400 años llevaron a la hoguera en Europa a Giordano Bruno (religioso, filósofo, astrónomo y poeta italiano), sólo por creer en cosas que hoy tomamos como ciertas y naturales, como la pluralidad de los sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del universo y el movimiento de los astros.

Un ateo declarado salió hace poco en un canal gringo de televisión diciendo que ya era hora de sacar a relucir sus creencias, contra el fanatismo religioso que raya con el desprecio hacia el ser humano y roza e incentiva la violencia en contra de los que no creen como ellos. Nadie debe ni puede olvidarse de las famosas hogueras de la iglesia católica, en donde se quemaban vivas a las personas que no estaban de acuerdo con las creencias de la iglesia. La más famosa de estas personas inmoladas vivas fue la adolescente Juana de Arco, cuyo pecado fue decir que Dios se comunicaba con ella a través de algunos santos ya muertos, sin la necesidad de un cura como intermediario (esta idea alarmó a las autoridades católicas); fue quizás ella el primer puente para el desarrollo de las actuales iglesias protestantes (o evangélicas, como se les conoce aquí en El Salvador). ¿Y qué decir de la absurda guerra santa de los musulmanes que persiste aún en nuestros días?

Ahora bien, a mi amigo Fernando, de quien he estado hablando, lo conozco bien y puedo decir sin reparos que tiene los valores más admirables que podríamos desear para nuestra sociedad, como la solidaridad, el no egoísmo, su raciocinio y su deseo de hacer el bien a sus semejantes; tiene una conducta tan honesta que ya quisiéramos que tuvieran muchos ciudadanos y compatriotas nuestros, políticos y no políticos, que se autoproclaman «religiosos».

Por eso te comprendo amigo y te respeto por lo que sos. Mientras la intolerancia reine en El Salvador, es mejor no hablar de creencias, sino de hechos. Y tus actos de bondad hablan más que mil palabras y mil religiones.

Texto:

Óscar Perdomo León

Imágenes extraídas de:
http://www.bfotos.com/albums/humor-grafico/humor-grafico-ateo-grupo.jpg
http://1.bp.blogspot.com/_u7r3UiX6YEg/S7oihI7cmYI/AAAAAAAAAC8/NSEqWOguitg/s1600/20080223-ateo-y-fundamentalista.gif 

LECTURA DE LA BIBLIA

 
 Este día tengo como invitado a Danilo Colindres, quien de una manera breve nos plantea su punto de vista con respecto a la lectura obligatoria de la Biblia en las escuelas.

 LA LECTURA DE LA BIBLIA

 La lectura de la Biblia fue vetada por el presidente aduciendo -como lo esperábamos- inconstitucionalidad. Me temo que esa solo fue la excusa de su rechazo: la verdadera razón: presión de la iglesia católica y el desinterés “interesado” de su partido, el FMLN.

La iglesia le teme a la vulgarización de la Biblia por dos razones:

1- Para ella el Libro es sagrado y no puede leerse como se leería una novela, ni siquiera “Don Quijote.” En realidad dirán- leerlo sin su tutela es rebajarla, denigrarla, tratarla como un libro más, aunque se le reconozca “sabiduría excelsa o milenaria.” Es que para ella no es sabiduría sino La Verdad Absoluta como Misteriosa. Si se han dado cuenta, ninguna denominación religiosa en el país se quejó que su Libro o su Texto Sagrado fuese “despreciado” por los diputados: estas denominaciones también se consideran intérpretes de La Verdad, y en eso no se diferencian de las autoridades católicas.  

2- Un razonamiento riguroso y humanista descubriría la falta de sabiduría de la Biblia y sus contradicciones y limitantes históricas.

3- Aceptar que los laicos podemos leer la Biblia sin su tutela es aceptar la posibilidad de que Dios se comunique directamente con el individuo: una idea “demasiado protestante para ser buena.”

4- ¿Qué entonces ofrece la Biblia como para que yo haya apoyado su libre lectura en las aulas? Mi individualismo es afín a la idea protestante de la comunión directa con el Creador. La Biblia es un documento poético donde están planteados los problemas existenciales éticos fundamentales. Además, lo que a la iglesia le parece un peligro: su carácter histórico, temporal, no eterno, me parece a mi uno de sus mejores tesoros: te enseña que las conductas y creencias socialmente aceptadas son cambiantes.

Texto:

Danilo Colindres Uceda

Fotografía extraída de:

http://search.babylon.com/imageres.php?iu=http://sigosinsabernada.files.wordpress.com/2010/01/biblia.jpg&ir=http://sigosinsabernada.wordpress.com/2010/01/08/para-poder-entender-la-biblia/&ig=http://images.google.com/images?q=tbn:YSy_1xQ41zgc-M::sigosinsabernada.files.wordpress.com/2010/01/biblia.jpg&h=768&w=1024&q=la biblia&babsrc=home

12 COSAS DESAGRADABLES

Quiero aclarar primeramente que agradezco a cualquier hombre o mujer emprendedor, que a través de su trabajo honrado inicie una empresa comercial y con el tiempo hasta dé trabajo a otros compatriotas; pero hay ciertas conductas de los salvadoreños o algunas actitudes de los empresarios radicados en nuestro país que me sacan de quicio.

He aquí algunas cosas desagradables que ocurren alrededor y que tal vez ustedes hayan experimentado alguna vez:

1-No tener acceso libre a los servicios sanitarios de algunos lugares que venden comida y que por obligación tienen que tener habilitado estos servicios básicos.  Por ejemplo en una gasolinera que cuenta con una gran sala de venta de productos alimenticios, con restaurante incluido, hay que solicitar una llave si uno quiere ir a orinar y cuando entra uno al servicio se encuentra con un lugar sucio y fétido.  ¿No puede el distribuidor de una transnacional millonaria ofrecer un servicio sanitario decente y accesible y pagar a un empleado para que lo mantenga limpio?

2-Qué desagradable es llegar a una gasolinera y tener que bajarse del vehículo para ir a hacer cola a un cajero, para poder pagar la gasolina y luego servírsela uno mismo. ¿No añoran ustedes las gasolineras aquellas donde le revisaban el motor, las llantas y le limpiaban el parabrisas? ¿No les alcanza el dinero para pagar empleados que atiendan bien a sus clientes a los distribuidores de las gasolineras transnacionales millonarias? Todavía hay por ahí algunas que dan un buen servicio y yo procuro comprar sólo en las gasolineras donde me atienden bien.

3-Mirar niños pidiendo limosna, como si no tuvieran que estar instruyéndose en la escuela o siendo cuidados por sus padres. ¿Tienen empleo sus padres? ¿O sólo están siendo explotados estos niños por algún maléfico verdugo que se hace llamar mamá o papá? Pobres niños mendigos: una maldición en nuestro país.

4-Cuando he ido a algún Ciber Café me encuentro con lugares ruidosos, con música fea y estridente, con niños escandalosos que juegan de “matar” en los muchos juegos de violencia que ofrece Internet, con vecinos de computadora que escuchan también su música o hablan a gritos…  ¿Es que acaso no pueden simplemente usar audífonos? ¿No puede toda esta gente respetar el espacio ajeno?

5-Sentirme ignorado y atropellado por los burócratas de las oficinas gubernamentales. Sin más palabras, creo que todos lo hemos sufrido alguna vez.

6-Escuchar que algún salvadoreño llama a otro salvadoreño “indio”, de una manera peyorativa. ¿Acaso no nos hemos visto al espejo? ¿Acaso no conocemos aún la sangrienta historia de la conquista española en estas tierras y del consecuente mestizaje?

7-Los mensajes que a diario manda la compañía telefónica a mi celular invitándome a una rifa o a participar en tontas promociones comerciales. ¿Podrían dejarme en paz?

8-El reguetón. Ni su música ni sus letras son de mi agrado.

9-Los controles policiales en las horas picos del tráfico.

10-Ver como desde los buses o desde los carros más lujosos mis compatriotas arrojan la basura a las calles. ¿Tendrá esto algo que ver con que los tragantes se saturen con las aguas lluvias y se formen inundaciones? Ni hablar de salubridad…

11-La intolerancia de muchos religiosos que se creen poseedores de la verdad y de la salvación de las almas. No creo que no hayan conocido ustedes alguna vez a algún cura o pastor protestante al que la hipocresía o el fundamentalismo le brotaran por los poros de la piel.

12-Oír a los políticos –o mejor dicho, politiqueros- de El Salvador, hablar de moral y ética, cuando es vox populi (y además lo han demostrado con hechos) que la mayoría de ellos son mentirosos y ladrones.

Y aun así, amo a mi país y trato de dar lo mejor me mí, por el bien de las nuevas generaciones.

Texto y fotografías:

Óscar Perdomo León

EL SALVADOR ESTÁ DE DUELO. ¿Qué nos queda por hacer?

Creo que la indignación e impotencia se han apoderado del pueblo salvadoreño. No se encuentran siquiera adjetivos adecuados para describir el horror que han visto nuestros ojos últimamente. 14 personas inocentes, pobres, sin distinción de edades, fueron quemadas vivas, inmoladas de la manera más salvaje.


Y mientras tanto los políticos salvadoreños, sin distinción de colores, los funcionarios que son pagados con los impuestos que salen del pueblo, han estado haciendo gastos de lujo, superfluos. La corrupción y la insensibilidad social no tienen límites en El Salvador.


Esta violencia es hija de la exclusión social y del desmembramiento de la familia. Esta violencia es cosecha de lo que se ha cultivado las décadas anteriores, es el producto de una post guerra mal planificada.


Y el gobierno de Mauricio Funes, que le dio una gran esperanza al pueblo, es ahora una inmensa y verdadera decepción. El más grande error que ha cometido este gobierno es no alentar el castigo para los ladrones y corruptos de los gobiernos anteriores, porque se ha dado un mensaje callado, pero contundente, de que aquí en El Salvador es mejor ser criminal que honrado. Y esa cultura de la ilegalidad se expande por todo el territorio salvadoreño, desde los conductores y peatones que no respetan las leyes de tránsito, pasando por las licitaciones amañadas de las instituciones gubernamentales, hasta los crueles asesinatos que ocurren diariamente.


Es decir, la sensación generalizada del pueblo es que aquí las leyes protegen más a los delincuentes que a las víctimas.


¿Qué nos queda por hacer a los ciudadanos honrados, que creo que somos la mayoría? Hacer lo que tenemos a nuestro alcance –que no es poco-: empezar a responsabilizarnos de nuestros hijos y disciplinarlos con mano firme, pero amorosa. Y brindarles educación, haciendo que amen a su patria y respeten a su prójimo.





Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León

SENTIMENTALISMO MUNDIALISTA

Debe ser un orgullo representar uno a su país a nivel internacional. Y debe ser emocionante escuchar nuestro himno nacional sonando al frente de millones de personas. Así que derramar unas lágrimas mientras se canta el himno nacional es esas circunstancias es comprensible. Esto fue lo que le pasó a Jong Tae Se del equipo de fútbol de Korea del Norte.


Algo parecido ya le ha ocurrido a nuestros compatriotas, después de vivir varios meses o años en Estados Unidos, Canadá, Italia o en cualquier país extranjero, cuando escuchan el himno nacional: la nostalgia se apodera de sus corazones y las lágrimas aparecen.


El sentimentalismo también se ve en los salvadoreños al ver jugar equipos de fútbol como Brasil o Argentina, muy queridos en nuestro país. Pero las emociones se vuelven encontradas al ver jugar a México. Y es que con México tenemos una rivalidad de muchos años. En la CONCACAF nos han eliminado varias veces de nuestro paso al Mundial de fútbol y nosotros también un par de veces a ellos. A esto debemos sumar los sufrimientos de muchos salvadoreños pobres en su paso por tierra mexicana al tratar de alcanzar los Estados Unidos; los robos, extorciones, engaños, secuestros, violaciones y asesinatos por parte de los mexicanos hacia los salvadoreños han dejado su huella inevitablemente en la conciencia nacional.


Además debemos tomar en cuenta que, yéndonos años más atrás, El Salvador, después de la Independencia de España, luchó contra la anexión del Virreinato de México (Guatemala que sí se anexó y terminó perdiendo Chiapas).


Sin embargo, ambos países –México y El Salvador- estamos unidos desde tiempos inmemoriales. Las inmensas emigraciones de gente azteca que se trasladó desde el norte hasta el territorio de lo que hoy es El Salvador está documentado por historiadores. Por cierto que el poeta salvadoreño Pedro Geoffroy Rivas (1908-1979) describe esto bella y poéticamente en la “Cuenta de la peregrinación”, en su libro “Los nietos del jaguar”. De tal manera que los salvadoreños y los mexicanos nos parecemos mucho, racial y culturalmente, salvando por supuesto las diferencias, como el acento al hablar o las comidas.

En este Mundial puede sentirse en el ambiente salvadoreño que muchos van contra México en los partidos de fútbol y es entendible. Yo, por mi lado, he apoyado a México en cada juego –y por razones sentimentales- porque ese país me ha dado cosas tan bellas que me han llenado de alegría; personalmente no puedo dejar de admirar al compositor Francisco Gabilondo Soler (alias Cri Cri), a los cantantes Pedro Infante y Marco Antonio Muñiz, por mencionar algunos. También me impacta su literatura y su buen cine. Pero especialmente he apoyado a México por solidaridad latinoamericana.

(¿Será que nos está faltando solidaridad a los latinoamericanos? ¿No sería mejor que nos uniéramos contra nuestros enemigos principales que son la pobreza y la falta de educación?)


Algunos podrían decirme que no mezcle o confunda las cosas, que el deporte es una cosa y el arte otra; pero yo creo que el fútbol puede ser también un arte.

Y si de arte hay que hablar, debo decir que con respecto a artistas del fútbol, los mexicanos no han parido aún a alguien tan grande como lo hemos hecho nosotros: el Mágico González. Y esto es un hecho, no sentimentalismo ¿o sí?


Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografías extraídas de http://www.parlonsfoot.com/album/20081026/chong.jpg

http://www.eluniversal.com.mx/img/2009/08/Esp/MarcoAntonioMuNiz.jpg

http://www.elbaloncuscatleco.com/Jorge-CD-FAS.jpg

CANSADO

Mi gusto musical tiene en general un rango muy amplio; así, puedo ir desde una sencilla ranchera, pasando por una balada popular muy bien cantada, hasta un plato más fuerte como el “Nocturno No. 20” de Chopin o como “So what” de Miles Davis, y puedo disfrutar mucho de todo ese espectro, toda vez que se entienda que toda la música tiene un origen socioeconómico, político e histórico.


Pero no sé porque cuando veo algunos videos de los años ochenta, con sus evidentes guiones bien planeados o me voy más atrás y escucho música hecha en las décadas de 1940, ´50, ´60 ó ´70, y los confronto con la mayor parte de música actual que sale en la televisión, como por ejemplo en Ritmo Son Latino o en MTV, me da la sensación de que los nuevos músicos tienen una gran pobreza en sus melodías, en la armonía y en los arreglos que acompañan sus “canciones”. Hay excepciones, por supuesto, como en todo. Hay algunos, muy pocos, que son sobresalientes.


Sin embargo hay momentos en que me siento muy cansado, tan poco estimulado –emocional e intelectualmente- por esa basura que ellos llaman música, que me quisiera regresar al pasado. ¿Es que ya me estoy poniendo demasiado viejo? ¿O es que mi gusto musical con el tiempo es una especie de tenaz colador?


Podría poner de ejemplo el video y la música de la canción “Sowing the seeds of love” del grupo británico Tears for fears: el video es muy colorido y se conecta perfectamente con la música al estilo psicodélico, obviamente influenciada por The Beatles– lo cual no le resta calidad ni originalidad-; cuando la letra dice “…mi novia y yo enamorados…“ y sale una pareja flotando plácidamente en el aire, mientras la música intensa se vuelve como relajada, tranquila… es una visión muy bonita.



Otro video muy bien construido es el de la canción “Take on me” del grupo musical noruego a-ha, el cual se caracteriza por mezclar caricaturas con imágenes de humanos verdaderos; además se va contando con las imágenes una historia muy interesante, hasta el punto que este video podríamos verlo sin la música; es una representación verdaderamente artística y creativa.


Ambos videos son muy conocidos, pero para quien no los haya visto lo puede hacer siguiendo estos enlaces:

http://www.youtube.com/watch?v=ndYqlnewfz4 http://www.youtube.com/watch?v=_EXxMlIExpo

En definitiva, a lo que me refiero es a que mucha música popular que se creó en el pasado poseían unas melodías un poco más elaboradas y en las letras se sentía que había un poco más de trabajo.


Por supuesto que aquí nos enfrentamos al dilema de quién decide qué música es buena y cuál no lo es. Y la verdad es que en cuanto a gustos nadie tiene la última palabra, porque precisamente no todos tenemos el mismo conocimiento, las mismas referencias estéticas, la misma educación en fin, y eso hace que el cristal a través del cual miramos y escuchamos las cosas sea de un grosor y un color muy diferente, entre uno y otro ser humano.


Otra cosa que hay que tomar en cuenta –y bien lo recuerdo- es que la mejor música que he escuchado nunca la conocí a través de la radio o de la televisión, siempre fue algo de boca en boca que un amigo por allá y otro por acá me mostraron y yo al escucharla me llené de sorpresa, gratitud y amor.


Pero bien, aquí ha quedado plasmado mi punto de vista y, después de haberlo dicho, de verdad que me siento menos cansado…



Texto:

Óscar Perdomo León

Fotografías:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

EL SALVADOR NUBLADO

Las tormentas, los derrumbes, las cárcavas, los ríos desbordados, las casas de los pobres inundadas, la imprudencia de algunos, la insensibilidad de muchos hacia la destrucción del medio ambiente…

Todo es una cadena de sucesos y hechos que han ocurrido en El Salvador desde mucho, mucho tiempo atrás.

La tormenta Agatha sólo vino a poner al descubierto lo que los salvadoreños fácilmente olvidamos que pasó en años anteriores y a darnos el presagio de lo que seguirá ocurriendo en el futuro. Y es porque no hay un plan de unidad nacional. El egoísmo de los que dirigen nuestros destinos no tiene saciedad.

El Salvador nublado tiene una belleza que me fascina, no lo puedo negar; pero el sufrimiento de los más desposeídos parece que no tiene fin en esta tierra que llamamos, quizás irónicamente, El Salvador.


Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografías:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

Óscar Perdomo León

OTRO ANIVERSARIO MÁS DEL ASESINATO DE ROQUE DALTON. Y HOY CON MÁS POLÉMICA.

Roque Dalton García (1935-1975) uno de nuestros más grandes poetas y escritores fue asesinado por sus mismos camaradas guerrilleros del ERP, convirtiéndose este violento hecho en uno de los más oscuros pasajes de la Historia salvadoreña contemporánea.


La injusticia de su asesinato, así como el agravante de que los responsables del crimen no tengan la decencia de decir al menos en donde están los restos del poeta, le da a la tragedia una categoría más sombría. Grandes escritores a nivel mundial, como Mario Benedetti y Julio Cortázar, condenaron con energía en su momento el asesinato de nuestro poeta.


Con el triunfo de Mauricio Funes y del FMLN en las elecciones de marzo de 2009, se ha agregado una polémica más a la tragedia. Según la noticia publicada ayer por La Prensa Gráfica, la familia de Dalton advirtió al gobierno que “no permitirá que el Estado haga uso oficial de la imagen, del nombre o de los textos del poeta asesinado el 10 de mayo de 1975…” (1). La familia Dalton también, en voz de Juan José Dalton, exigió al Estado “pedir perdón por haber dejado el asesinato en la impunidad y por negarnos el derecho a la justicia y a la verdad.” (2)


Además la familia Dalton ordenó “la destitución de un funcionario implicado en su asesinato…”. Se refiere a Jorge Meléndez, director de Protección Civil del actual gobierno e implicado, junto a Joaquín Villalobos y otros, en la decisión de asesinar a Roque Dalton.


Jorge Dalton dijo que el gobierno “parece desconocer las verdades históricas que pesan sobre él (Meléndez) al punto de dar la espalda al espíritu de justicia hasta llegar a mancillar la memoria del poeta”. (3)


El Presidente Funes respondió a la familia Dalton, según La Prensa Gráfica, que no accederá a no utilizar el nombre del poeta. “Roque Dalton ya no es de los hijos y de su viuda, ahora es del pueblo salvadoreño. Es la esencia de nuestra expresión cultural, no es patrimonio de particulares”, respondió Funes.(4)


Este caso me recuerda lo que ocurrió no hace mucho en Nicaragua, en donde Daniel Ortega decidió que las canciones del cantautor Carlos Mejía Godoy, ya no pertenecían a él, sino a la Revolución.


Las palabras de Funes denotan prepotencia y demagogia. Prepotencia, por no respetar la decisión de la familia Dalton, la cual es la dueña de los derechos de autor de nuestro querido poeta. Y demagogia, porque ahora el gobierno de Funes pretende utilizar el nombre de Dalton con fines políticos y propagandísticos, como lo ha hecho con el nombre de Monseñor Romero.


“No se puede hablar de hacer un gobierno bajo el espíritu de Monseñor Romero cuando se es cómplice tácito de la corrupción del pasado, porque es tan culpable el que delinque como el que encubre. Y no perseguir el delito es encubrirlo. Las palabras de Funes que hablan de Monseñor Romero ahora suenan huecas y hasta ofensivas. Mauricio Funes perfectamente puede con su liderazgo, si tuviera voluntad de hacerlo, mover los hilos de la política y de la justicia para alentar a los jueces y a la Fiscalía de la República, para que se persiga y castigue el delito. El verdadero espíritu del pensamiento y actuar de Monseñor Romero está muy lejos del espíritu del actual gobierno.” (5)

Lo escrito en el párrafo anterior sobre Monseñor Romero es perfectamente aplicable a Roque Dalton, quien siempre luchó incansablemente por la justicia y la liberación del pueblo salvadoreño.



Las palabras de Funes irrespetan la memoria de Roque Dalton y caen como balde de agua fría en la conciencia y el corazón de los salvadoreños.




Texto:
Óscar Perdomo León






(1)Jessica Ávalos, LA PRENSA GRÁFICA, página 26, del día miércoles 05 de mayo de 2010.

(2)Jessica Ávalos, LA PRENSA GRÁFICA, página 26, del día miércoles 05 de mayo de 2010.

(3)Escrito para CONTRAPUNTO El Salvador por Tomás Andréu / Miroslava Rosales:http://www.contrapunto.com.sv/index.php?option=com_content&view=article&id=2909:noticias-de-el-salvador-contrapunto&catid=58:categoria-sociedad-civil&Itemid=64

(4)Estela Henríquez, LA PRENSA GRÁFICA, página 18, del día 06 de mayo de 2010.

(5)Extraído de LA CASA DE ÓSCAR PERDOMO LEÓN:

http://lacasadeoscarperdomoleon.blogspot.com/2010/03/corrupcion-y-el-cambio.html

Imagen de Jorge Dalton y de Juan José Dalton tomada de CONTRAPUNTO El Salvador:http://www.contrapunto.com.sv/index.php?option=com_content&view=article&id=2909:noticias-de-el-salvador-contrapunto&catid=58:categoria-sociedad-civil&Itemid=64

Imagen de Roque Dalton extraída de

http://archivo.elfaro.net/secciones/el_agora/20060522/roque1.gif

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LOS PRÉSTAMOS DEL GOBIERNO DE FUNES

El Presidente Mauricio Funes ha solicitado que se aprueben a la menor brevedad posible $ 531.7 millones para gastos diversos en su gobierno, como por ejemplo, para terminar la construcción del Hospital de Maternidad.

¿Pero no sería mejor que hiciera los movimientos necesarios y alentara a las autoridades para buscar y castigar a los culpables del robo del préstamo que ya se había hecho para construir dicho hospital? ¿No sería mejor recuperar ese dinero robado?

Ay, perdonen, tuve un lapsus mental, un resbalón de la memoria. ¡Se me olvidaba que el Presidente ya dijo que no va a perseguir a los corruptos!

Texto y fotografía:
Óscar Perdomo León

¿CORRUPCIÓN? ¿Y EL CAMBIO?

Para las personas que votamos por Mauricio Funes y el FMLN ha sido una verdadera decepción escuchar al Presidente decir que él no va a perseguir a los corruptos. Y más doloroso aún ha sido escuchar el silencio cómplice del FMLN.

¿Adónde está el cambio con este nuevo gobierno? Si no se persiguen a los que se han robado el dinero de los contribuyentes y a los que ganaban sin mayor esfuerzo dinero a través de plazas fantasmas, entonces este gobierno “de izquierda” no es más que un gobierno de derecha, disfrazado de izquierda.

No se puede hablar de hacer un gobierno bajo el espíritu de Monseñor Romero cuando se es cómplice tácito de la corrupción del pasado, porque es tan culpable el que delinque como el que encubre. Y no perseguir el delito es encubrirlo. Las palabras de Funes que hablan de Monseñor Romero ahora suenan huecas y hasta ofensivas.



Mauricio Funes perfectamente puede con su liderazgo, si tuviera voluntad de hacerlo, mover los hilos de la política y de la justicia para alentar a los jueces y a la Fiscalía de la República, para que se persiga y castigue el delito.

El verdadero espíritu del pensamiento y actuar de Monseñor Romero está muy lejos del espíritu del actual gobierno.

Texto:

Óscar Perdomo León

Imagen extraída de https://oscarperdomoleon.com/wp-content/uploads/2010/03/corrupcion2.jpg

LOS PERROS

Perro corriendo

Unos días atrás leí un artículo en un periódico de circulación nacional que me hizo reflexionar sobre un acontecimiento que pasó hace un par de días en nuestro hogar. Hace como un mes nos mudamos de casa con mi esposa Érika, y nos encontramos con que los nuevos vecinos tenían tres perros. A Érika y a mí no nos gustó mucho eso de entrada, porque sus ladridos nos molestaban.

No sé por qué razón a Érika siempre le han gustado los gatos, pero los perros no. Hasta hoy a mí tampoco los perros me agradaban mucho que digamos.

Pero continuando con lo que quería contar, hace un par de días en un descuido que dejamos la puerta de la casa abierta los perros de nuestros vecinos entraron a nuestro hogar y «marcaron su territorio». Ustedes ya sabrán como hacen eso ellos. Érika, como toda buena escorpiona, se moría de la cólera. Yo, me molesté también por supuesto (los insulté en mi mente con frases originales de Atiquizaya), pero como todo buen libra, traté de calmarme primero y de usar después, con mis vecinos, la diplomacia, la cual tuvo en realidad buenos frutos.

Pues bien, como les decía al principio, al leer el artículo del periódico sobre la reciente muerte de un perro, recapacité sobre mi relación con los seres caninos. Recordé que cuando yo era un pequeño niño tuve un perro negro-grisáceo pastor alemán y me gustaba mucho jugar con él; yo me sentía muy feliz cuando el perro se alegraba al verme regresar de la escuela. Recuerdo varias anécdotas alrededor de él. Hoy me río, por ejemplo, al recordar como mi perro mordía el trapeador que se movía de un lado a otro sobre el piso. «¡Chucho, chucho!», gritaba la empleada doméstica que hacía la limpieza de nuestra casa.

Pero desgraciadamente sólo disfruté de la compañía de mi can un corto tiempo, ya que cuando mi hermana menor iba a nacer, mi papá decidió regalarlo y no lo volví a ver más. Sólo supe después, a través de un primo-hermano, que mi pastor alemán se había escapado de la casa de la persona a quien se lo regaló mi papá y se había unido a una jauría callejera.

Por otro lado, un par de años después el perro bravucón de un vecino me mordió la parte trasera que ocupo para sentarme y creo que desde entonces he sentido una rencorosa lejanía con esos nobles animales que son los perros. Una lejanía, mezcla de rechazo y temor infantil. Y sin embargo ahora no puedo dejar de pensar en el cariño verdadero que uno les pone a las mascotas. Ahora he recordado vívidamente cómo sufrí cuando perdí a mi pastor alemán y hoy puedo decir que en verdad lo quería, con mi amor y mi inocencia de niño.

Los perros pueden ser muy cariñosos y fieles y son seres inteligentes que merecen nuestro respeto. Su belleza física y atlética sólo es superada por su increíble fidelidad. Por cierto que recientemente vi una película sobre un perro llamado Hachi Ko, la cual es la historia de fidelidad de un perro japonés hacia su amigo humano, cuya adaptación hollywoodense puso a Richard Gere como protagonista principal. Es una película para ver en familia.

Creo que ahora tendré que mirar a los perros de otra manera y dejar mi temor atrás. Y quizás deba empezar con los perros de mis vecinos.

Texto y fotografía:

Óscar Perdomo León

Ver historia de Hachi Ko en http://www.foyel.com/cartillas/12/la_entranable_historia_de_hachi_ko.html

LA DIGNIDAD NO SE CENSURA


Este día tengo como invitada a mi CASA del ciberespacio a mi esposa Érika, quien tiene algo que decir.


Como hubiera dicho mi papá: Estoy anonadada, estupefacta y perpleja de lo que hace unos minutos acabo de leer en el blog COSAS TAN PASAJERAS. Se trata de la censura del programa de televisión de canal 10 “Debate Cultural”.

Ante tal sorpresa no me queda más que expresar públicamente mi decepción de la actual presidencia del país. Miles y miles de salvadoreños que dimos nuestra total y absoluta confianza al hombre que tuvo en sus manos el momento ideal para coronarse como el MEJOR PRESIDENTE DE EL SALVADOR, nos sentimos pisoteados –una vez más-, ultrajados y heridos en nuestro patriotismo. Nuestro actual presidente está violando constantemente a nuestra amada patria. El delito se hace más grave porque no se puede aducir ignorancia o impericia, Mauricio Funes sabe exactamente de donde venimos y por supuesto conoce perfectamente hacia adonde nos lleva su gobierno.

Funes sabe a ciencia cierta la grave fractura social que implica la censura, la carencia de espacios que tiendan a cultivar las artes en todas sus expresiones y por supuesto, él mejor que muchos de los que ostentan cargos públicos ha calzado y aún calza el regocijo y la apertura de pensamiento que brinda el poder leer un buen libro, oír una maravillosa sinfonía o deleitar la vista ante una pintura.

La clave para prevenir y disminuir la violencia en nuestro país es apostar de lleno a las artes, a la lectura y al debate, que lástima que ya en el poder al Sr. Presidente se le olvide de cuántos hermanos murieron desde antes de la guerra, de cuántos valores del arte se perdieron en las fosas comunes y tenga amnesia de todo el sacrificio, dolor y pobreza de todos aquellos que desde la historia misma de Cuscatlán lucharon por el sueño de un gobierno de y para los salvadoreños.

Hace unos días escribí sobre “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago, y mencioné que la ceguera podía originarse en cualquier cosa o situación y que ésta no dependía exclusivamente del impedimento del sentido de la visión. Hoy confirmo que las artes y la cultura en este quinquenio mueren aceleradamente por la “ceguera presidencial”. El mismo fallecimiento al que también el diario Co-Latino está contribuyendo.

El respeto se gana con trabajo y humildad, no con prepotencia, censuras o faltas de respeto al pueblo salvadoreño. ¿Hasta cuando aprenderemos que callando a la fuerza, es cuando más se grita?

Los que aún tenemos dignidad y al igual que Álvaro Darío Lara, renunciamos a nuestro empleo (1) por creer en un El Salvador libre de opresores, sanguijuelas y orates del poco poder que hoy ostentan sus manos, seguiremos luchando y apoyando las causas justas para TODOS.

Vaya mi apoyo total a Álvaro Darío Lara. ¡La dignidad no se vende!

Texto:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

(1) Mi esposo y yo preferimos renunciar a nuestro trabajo en el hospital en el año 2008, a inicios de la campaña electoral, porque no quisimos subyugarnos a ARENA. Y luchamos codo a codo con los que buscaban el “gobierno del cambio”.

Fotografía tomada por Óscar Perdomo León.

Shaw y su Galatea: a Propósito de la Educación

Este día La CASA tiene nuevamente un invitado. Hace varias semanas que había estado yo “presionando y molestando” a un amigo para que escribiera algo referido a George B. Shaw, porque sé que es uno de sus escritores favoritos; él me respondía que sí, pero en realidad había estado dándole largas al asunto. Este día mi amigo me ha mandado el siguiente comentario, el cual se inspiró, según me relató él, en LA NOTA DEL DÍA de El Diario de Hoy. Me refirió además que él difiere de lo escrito en el mencionado periódico. Mi invitado de hoy se llama Danilo Colindres, es Doctor en Medicina y Licenciado en Economía. Le doy la bienvenida a LA CASA de Óscar Perdomo León y espero que no sea la última vez que nos visite. Leámoslo entonces.

Shaw y su Galatea: a Propósito de la Educación

El escribidor de LA NOTA DEL DIA (12 de enero de 2010) del Diario de Hoy (EDH) demuestra su ignorancia del dramaturgo George Bernard Shaw al utilizarlo a la ligera para ventilar su indignación a la acerbas criticas que ha sido objeto el líder demócrata del senado estadounidense por decir éste en publico que “Obama en parte debe su triunfo a que habla como político culto, avezado, que se dirige a toda una nación, no solo a una etnia.”

Es cierto que Shaw observó que la forma de hablar separa a unos grupos sociales de otros. Pero para Shaw estos grupos se separan artificiosamente -en apariencia- y por esta razón es que Higgins (el ilustre profesor de fonética en la obra de teatro escrita por Shaw) se aventura presuroso a apostar a que puede enseñarle a la vivaracha violetera (la Galatea de Higgins) a hablar –pronunciar- tan apropiadamente como lo hace un noble y/o aristócrata de su tiempo y hacerla pasar como una más de ellos.

Es cierto que no sólo hay que cuidar la forma sino el contenido de las conversaciones. Pero no es cierto que Higgins se dedica a cultivar su Galatea, instruirla en historia, hacerle leer literatura como lo asegura el escribidor que concluye afirmando que la Galatea de Shaw es una “obra perfecta e insuflada de carácter divino” (sic) y que un apuesto y refinado joven la enamora y conquista. Olvida mencionar el escribidor que “la conquista” un caballero inglés incapaz de hacer nada en la vida que no sea mantener las formas apropiadas del comportamiento aceptadas en la “buena sociedad.”

Dice el escribidor que “la manera de hablar es obviamente reflejo de la educación que se tiene…” cuando GB Shaw pretende mostrar que las apariencias engañan: si se le enseña a pronunciar bien a una persona sin educación puede pasar fácilmente como una persona culta porque, las clases “educadas” no son tan educadas como fuese deseable aunque sean unos expertos en guardar las formas ocultando su ignorancia, incapacidad, su desidia e indolencia. El punto fundamental de Shaw era que una persona educada para producir mucho dinero no es ni la más educada ni la mas idónea para dirigir los destinos de un país moderno. El ricachón es tan inútil y perjudicial para gobernar como un indolente de modales impecables o un demagogo encantador (no afirmo que Obama lo sea.)

Al final la Violetera callejera de Higgins, a quien éste maquilla de princesa, termina dirigiendo una floristería en Londres, feliz de vestir a su inútil marido quien la querrá por el resto de sus vidas. Son más dañinas socialmente las personas con exceso de mala educación que las personas sin educación. Estimados lectores: no han existido grandes pensadores que no se hayan tenido que purgar de todo lo que les ha enseñado e impedido ver la realidad tal cual, incluyendo a Jesucristo, que desde niño se tomó la molestia de corregir a los sabios de su tiempo. Y los puso en tantos aprietos que no tuvieron más remedio que crucificarlo. Permaneció, sin embargo, su eterna sentencia: sepulcros blanqueados.

Texto:

Danilo Colindres

ANEXO

HABLANDO DE SHAW en fotografías

Colindres citando de memoria a George B. Shaw

Leyendo a Shaw

El artículo de El Diario de Hoy al que se refiere Danilo Colindres se titula: “Obama, Reid, el hablar culto, Pigmalión y dos Galateas” y para los que quieran leerlo, lo pueden hacer siguiendo este enlace:

http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=4418551

Las imágenes de George Bernard Shaw fueron extraídas de:

http://images.google.com.sv/images?q=George%20Bernard%20Shaw&oe=utf-8&rls=org.mozilla:es-AR:official&client=firefox-a&um=1&ie=UTF-8&sa=N&hl=es&tab=wi

Las fotografías de Danilo Colindres y de Óscar Perdomo León fueron tomadas por Mariana Soledad Guardado Valencia.