Hace muchos años pasaba horas y horas escuchando a Joan Manuel Serrat en mi casa de Atiquizaya. Recuerdo que tenía varios cassettes con su música (esto ya lo había contado antes), entre ellos uno que un amigo me había grabado. Como esas cintas magnéticas no eran muy largas, no se podían grabar dos álbumes en un solo cassette; pero en uno de ellostenía grabado en un lado casi todo «En tránsito», de 1981; y al otro lado estaba «La paloma», de 1969.
Algunos en el pueblo podían comprar muchos discos, otros sólo podíamos hacerlo de vez en cuando. Pero poco a poco, entre amigos, nos íbamos prestando los álbumes musicales y conociendo la discografía de Serrat, no en orden cronológico, sino en el orden en que los íbamos encontrando y consiguiendo. Esa fue una época mágica para muchos de nosotros. ¡Éramos tan felices con un disco «usado» que no hubiéramos escuchado antes!
Este día traigo a mi blog un pequeño homenaje musical dedicado a uno de mis cantautores favoritos.
ESOS LOCOS BAJITOS y AQUELLAS PEQUEÑAS COSAS
Interpretación de guitarras: Óscar Perdomo León
«Esos locos bajitos» es del álbum En tránsito, de 1981. Y «Esas pequeñas cosas» pertenece al disco Mediterráneo, de 1971.
Siempre quise hacer un vídeo musical en donde se pudiera, en un par de minutos, contar una historia de amor. Recuerdo que en los años ´80 del siglo pasado me entusiasmaba mucho mirando el vídeo de la canción «Take on me» (del grupo noruego a-ha). Así que hacer «Arenas del desierto» fue para mí un gran placer.
El vídeo lo co-dirigí con Érika y también nos encargamos juntos de la iluminación; pero también nos repartimos otros trabajos: ella se encargó del vestuario y el maquillaje; y yo de la cámara.
La primera vez que Arecio De León me invitó a su casa para escuchar «Arenas del desierto» quedé impactado por la belleza de la melodía, la armonía y la interpretación habilidosa de las guitarras. Realmente él y Guillermo Echeverría son dos talentosos músicos.
Casi al mismo tiempo que la escuchaba, empecé en mi mente a maquinar la idea para el guión del vídeo, el cual después lo terminé junto a mi esposa Érika.
Soledad Guardado quedó perfecta en el papel que se le asignó. Su belleza y juventud brillaron en la actuación.
Saúl Alfaro y Óscar Perdomo León, leyendo el guión antes de rodar.
Érika Valencia-Perdomo vistiendo a Romeo Teos para la caracterización del padre de familia.
Mostrando a los actores la manera de hacer la escena del beso (a ellos les quedó mucho mejor que a nosotros). Saúl y Soledad observan divertidos.
Saúl Alfaro, quien aparece pintando en el vídeo, es realmente un artista visual, recientemente graduado de la universidad.
Algunas de las tomas las hicimos en el parque de Guacotecti.
Trabajar nuevamente con Romeo Teos (cuya verdadera profesión es la de anestesista) fue un placer, ya que su compromiso con la actuación es genuino.
Sin más palabras los invito, pues, a mirar el vídeo de la canción de rock «Arenas del desierto»:
Si no lo pueden ver en Vimeo, lo pueden hacer en YouTube:
Texto:
Óscar Perdomo León
Fotografías:
Daniela Guardado
Beatriz Perdomo Pacas
Soledad Guardado
Érika Valencia-Perdomo
Créditos del video musical:
Guión, edición y dirección:
ÉRIKA VALENCIA-PERDOMO y ÓSCAR PERDOMO LEÓN
Actores:
SOLEDAD GUARDADO, SAÚL ALFARO, ROMEO TEOS y DANIELA GUARDADO.
Cuando escucho la música del cantautor Mauricio Callejas lo primero que se me viene a la mente es que es muy salvadoreña. Sus acordes, en un sentido subjetivo, me lo dicen, pero especialmente sus letras. El caso más emblemático quizás sea su canción Mágico, extraída del álbum homónimo; es una delicia escucharla : «Sos un mágico rincón/ de izote y torogoz..»
A Mauricio el amor por su país se le sale por los poros. Y esta vez ha venido a El Salvador, porque desde hace unos años vive en Austin, Texas, y nos ha traído un nuevo y maravilloso álbum: Helado Pop. Es su tercer álbum y su sonido es fresco, variado y atrayente. Lo presentó hace poco en Santa Tecla.
Helado Pop se titula también el primer tema del álbum y el nombre se debe a un juego de palabras con doble sentido.
Puedo notar que Helado Pop tiene un sonido musical muy diferente a Mágico, lo cual es bueno, porque se ve que Mauricio está enriqueciendo su obra musical. Las letras suenan también diferentes y tratan de diferentes tópicos, entre ellos hay algunos que hablan de romance y otros tienen un sentido social. En sus ritmos hay desde una bachata, pasando por baladas muy bien elaboradas, por la cumbia y el rock, hasta el son y la trova latinoamericana. Hay que decir también que el grupo musical que lo acompaña tiene una gran calidad de interpretación.
Tuve la oportunidad de dialogar un rato con Mauricio, quien me contó algunas anécdotas y pequeños secretos de su nuevo álbum. Entre otras cosas, me dijo que se había tardado ocho meses en la preparación de este álbum, sin contar el tiempo de la creación de todas las canciones, las cuales fueron compuestas por él mismo, excepto la última del álbum (La contestadora), que fue co-escrita junto a su esposa Teresita Ramos (y quien canta en aquélla la primera voz).
Contraportada del álbum Mágico.
Me contó que su guitarra favorita es con la que sale fotografiado en el álbum mágico, porque se siente muy cómodo con ella y es con la que compone. Sin embargo, a la hora de grabar usó la guitarra de cuerdas metálicas con la que aparece fotografiado en la portada de Helado Pop.
Música nueva. Buenas noticias para los melómanos.
Los invito a ver y escuchar un fragmento del álbum Helado Pop.
La primera vez que escuche el álbum «Kind of blue»de Miles Davis fue para mí como chocar contra algo totalmente desconocido, pero suave, atrayente, gratificante al oído. Aunque ya había escuchado jazz y me había comprado algunos discos de gente como Gerry Mulligan, Charlie Parker o Sarah Vaughan, por mencionar algunos, al principio no entendí muy bien de qué se trataba lo que estaba escuchando; el primer número del álbum, «So what», me dejó como flotando en un mundo musical en el que nunca había estado. Después de tres veces de escucharlo seguido todo el álbum, me di cuenta, tan tempranamente, que me había vuelto irremediablemente adicto al «Kind of blue», una sana dependencia que aún conservo hasta el presente día.
En el folleto que trae el disco dice que todos los temas fueron grabados en la primera toma, como un tipo de arte visual japonés que se hace de un solo trazo, sin levantar el pincel, sin interrupciones, con la intención de que lo espontáneo sea lo más importante;así también estos músicos trabajaron con ese espíritu en la improvisación musical -tan característica del jazz-, y en la cual las ideas que se usaron fueron las iniciales, las que espontáneamente salieron primero. ¡Estamos hablando nada más ni nada menos que de verdaderos virtuosos y genios de la música!
El álbum está compuesto por 5 temas:
«So What»
«Freddie Freeloader»
«Blue in Green»
«All Blues»
«Flamenco Sketches»
Sobre el tema tres del álbum, «Blue in green«, ya había escrito antes algo sobre él. Pero entre las cosas que dije podría rescatar lo siguiente: «Esta composición musical es lenta y empieza con un piano sereno. La entrada de la trompeta con sordina de Miles es alta y limpia, melódica y triste; es una de esas ejecuciones intachablemente perfectas, llena de vida y de fuerza. Continúa el piano de Bill Evans que suena sobrio, muy bien tocado pero sin querer robarse el show. Le sigue la sublime interpretación de John Coltrane que es algo tan fuera de serie, sin pedantería técnica, con una sensualidad inherente, con una compleja sencillez tan bella que puede dejar a cualquiera estupefacto. Vuelve la trompeta de Miles como con la intención de reafirmar y luego cerrar el ciclo melódico. Baja el telón musical Bill Evans con una nostálgica serie de notas pausadas.»
Grabando el «Kind of blue». De izquierda a derecha: John Clotrane, Cannonball Adderley, Miles Davis y Gil Evans.
Pero volviendo al «Kind of blue» de Miles Davis, podría decir que es un álbum que me ha llevado del desconcierto, al asombro; del desconocimiento, al novedoso entendimiento de un tipo diferente de jazz; de la tristeza, a la alegría y la fascinación… Es un álbum inolvidable, una obra de arte única e irrepetible… Como dijo Herbie Hancock: «Es una piedra angular de la música grabada, no sólo para el jazz, sino una piedra angular para la música.»
Por eso, esta vez quiero compartir con ustedes este documental tan interesante, «Kind of blue/Made in heaven», que me encontré en la red. Lo único es que está en inglés (y subtitulado en francés), pero algo se entiende. Está dividido en tres partes; se los dejo aquí. Que lo disfruten.
Kind Of Blue / Made In Heaven. Primera parte.
Kind Of Blue / Made In Heaven. Segunda parte.
Kind Of Blue / Made In Heaven. Tercera parte.
Texto:
Óscar Perdomo León
Post data: Gracias a mi amigo Salvador Góchez Peñate, por regalarme dos copias originales de este maravilloso álbum.
“EXPEDICIÓN”, un disco de Silvio Rodríguez que vio la luz en 2002, es una de los trabajos artísticos más bellamente realizados por este músico cubano. La poesía está presente en todas las canciones, no sólo en sus letras sino en la música.Muchos están acostumbrados a oír a Silvio (quien nació el 29 de Noviembre de 1946 en San Antonio de los Baños) con el solo acompañamiento de su guitarra, que en sus principios tiene mucha influencia de los años ´60 y que al escucharlo pareciera que no necesita más, él solo lo llena todo; pero al escuchar el disco “EXPEDICIÓN” se enfrentarán con una orquesta acompañándolo. Los arreglos de la instrumentación son muy cubanos y mezclan lo tradicional con lo moderno; aunque pesa –para mi agrado- más lo primero. No estoy en contra de lo moderno; pero tengo en gran estima la vieja manera de hacer música. Algo de lo que se escucha está inspirado en los años ´40 ó ´50. Creo que lo grandioso de este disco es la fusión entre lo viejo y lo nuevo; este disco engrandece la música cubana. Se escuchan violines, corno francés, arpa, chelos, piano y otros instrumentos, todo en una soberbia conjunción.
La colección de canciones que forman “EXPEDICIÓN” son todas como honestas piedras preciosas; su belleza es inherente, innegable.La primera canción “Totí”, que se refiere a un pájaro negro cubano, es una firme invitación a escuchar todo el disco. Empieza con unas notas de piano que rápidamente son acompañadas por el bajo y una percusión que roza la perfección. La trompeta y los violines, el cuatro cubano y la flauta, toda la orquesta está en su lugar; cada pieza del conjunto está impecablemente pensada y colocada donde debe estar. La voz de Silvio encaja con maestría.
Si me preguntaran cómo se debe tocar un bolero, los referiría a escuchar la segunda canción del disco, que se llama “El baile”. Es una composición finamente arreglada.
“Expedición” tiene un toque que linda lo épico con lo filosófico y todo dentro de un clima lírico.
“Ese hombre” que es una advertencia para los hombres que tienen tanto poder, para que no olviden porque están donde están y que no se llenen de arrogancia.
Una canción que no podría dejar de mencionar es “Sortilegio”, que inicia con una melodía tan peculiar en un violín magníficamente tocado.
Algunas composiciones tienen tremendos solos instrumentales que apoyan y complementan muy bien el sentido de todo el disco.
Las otras canciones del disco son: “Fronteras”, “Amanecer”, “Hace no sé que tiempo ya”, “Anoche fue la orquesta”, “Mancha”, “Quédate”, “Tiempo de ser fantasma”.
“EXPEDICIÓN”, un disco adherido irreversiblemente a mi corazón.
“EXPEDICIÓN”, poesía en las palabras, poesía musical.