Autor: Óscar Perdomo León
La calidad de un músico no sólo se reconoce por la belleza de sus grabaciones, sino, y especialmente, por sus ejecuciones en vivo y por sus composiciones. No es lo mismo tocar en vivo que en un estudio de grabación. Aunque ambas formas de hacer música tengan sus pros y sus contras, las diferencias son obvias. Así la frescura de una se contrasta con la minuciosa elaboración de la otra.
Confieso que “La casa desaparecida” de Fito Páez me gusta mucho en la grabación original de estudio; pero no voy a negar lo impactado que quedé la primera vez que vi y escuché a Páez cantando y tocando, él solo con su piano, esta magnífica obra maestra de la música popular, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, de Argentina.
He aquí esta versión en vivo de “La casa desaparecida” de la que les hablo, que data, al parecer, de diciembre de 2006:
Para quienes quisieran leer más sobre esta composición musical de Fito Páez, pues el 21 de abril de 2009 escribí, en este mismo blog, un artículo que se llamaba TRES OBRAS MAESTRAS DE LA MÚSICA POPULAR, en la que hablé, entre otras cosas, sobre “La casa desaparecida”, aunque esta parte específica la co-escribí con mi esposa Érika (quien es una fanática de la música de Páez).
Texto:
Óscar Perdomo León
Fotografía extraída de imágenes de Google:
¿Pero no sería mejor que hiciera los movimientos necesarios y alentara a las autoridades para buscar y castigar a los culpables del robo del préstamo que ya se había hecho para construir dicho hospital?
¿No sería mejor recuperar ese dinero robado?Ay, perdonen, tuve un lapsus mental, un resbalón de la memoria. ¡Se me olvidaba que el Presidente ya dijo que no va a perseguir a los corruptos!
Aunque no soy católico, me gusta mucho fotografiar las iglesias, por el deleite visual que muchas de ellas presentan.
La iglesia de Ahuachapán tiene un gran atractivo. Esta es una vista lateral.
La catedral de Santa Ana, con su estructura gótica, es mi favorita.
Una paloma en pleno vuelo frente a la catedral.
Interior de la catedral de Santa Ana.
Texto y fotografías:
Óscar Perdomo León
Una de las más grandes bellezas naturales de El Salvador: EL LAGO DE COATEPEQUE, en el departamento de Santa Ana.
Hay una composición musical que se llama «Coatepeque», que tiene una muy bonita letra. Pueden escuchar esta clásica canción salvadoreña, y al mismo tiempo disfrutar de unas magníficas fotografías, siguiendo este enlace: http://www.nme.com/awards/video/id/WE-QhnWF5r0/search/coatepeque
Texto y fotografías:
Óscar Perdomo León
He aquí unas cuantas fotografías de estas bellas aves que nos dan alegría en las calles con su inesperada presencia.
Esta paloma pasó volando casi justo frente a mi cara. Apenas tuve tiempo de disparar mi cámara fotográfica. La imagen se ve un poco borrosa, pero me gusta porque pareciera una paloma gigante, por contraste con las personas del fondo.
Óscar Perdomo León
Para las personas que votamos por Mauricio Funes y el FMLN ha sido una verdadera decepción escuchar al Presidente decir que él no va a perseguir a los corruptos. Y más doloroso aún ha sido escuchar el silencio cómplice del FMLN.
¿Adónde está el cambio con este nuevo gobierno? Si no se persiguen a los que se han robado el dinero de los contribuyentes y a los que ganaban sin mayor esfuerzo dinero a través de plazas fantasmas, entonces este gobierno “de izquierda” no es más que un gobierno de derecha, disfrazado de izquierda.
No se puede hablar de hacer un gobierno bajo el espíritu de Monseñor Romero cuando se es cómplice tácito de la corrupción del pasado, porque es tan culpable el que delinque como el que encubre. Y no perseguir el delito es encubrirlo. Las palabras de Funes que hablan de Monseñor Romero ahora suenan huecas y hasta ofensivas.
Mauricio Funes perfectamente puede con su liderazgo, si tuviera voluntad de hacerlo, mover los hilos de la política y de la justicia para alentar a los jueces y a la Fiscalía de la República, para que se persiga y castigue el delito.
El verdadero espíritu del pensamiento y actuar de Monseñor Romero está muy lejos del espíritu del actual gobierno.
Texto:
Óscar Perdomo León
Imagen extraída de https://oscarperdomoleon.com/wp-content/uploads/2010/03/corrupcion2.jpg
Este día LA CASA DE ÓSCAR PERDOMO LEÓN tiene de invitado a Danilo Colindres, quien tiene su opinión sobre los sucesos recientes sobre el fotoperiodista que congeló con su cámara fotográfica los momentos de violencia en que un estudiante asesinaba a otro sólo para robarle su camiseta y mostrarla como trofeo. Este hecho ocurrió justo cuando en El Salvador hay más o menos 14 muertes diarias por violencia y se discute si se juzga o no a los menores como adultos.Los dirigentes de LA PRENSA GRÁFICA (LPG) fustigan y continuamente claman porque se haga justicia contra los delincuentes; pero cuando ellos son enjuiciados por quebrantar la Ley, son los primeros en llorar y quejarse de lo intolerable de enfrentarla. Y a Uds. señores editores y propietarios: ¿quién los fiscaliza?
Queridos lectores: todos estamos bajo la sombrilla de la Ley. Ninguna jueza ha ordenado que cierren el medio de comunicación. Si tanto defienden el concepto de la Ley, ¿por qué no aceptar que pudieron haberla infringido y que por lo tanto son también susceptibles de ser llevados a un juicio por ello, donde también contaran con la posibilidad de defenderse con todos los argumentos plausibles que quieran? Si a la jueza Ponce le pareció que había razón de enjuiciamiento, entonces tenía el deber de girar las respectivas instrucciones. Y estas instrucciones no son de carácter penal ni mucho menos. Es una demanda con implicaciones civiles nada más.
Ayer estos mismos medios alegaban que ellos no podían estar bajo la Ley Penal. Hoy tampoco quieren ser objeto de demandas civiles. Y entonces ¿qué defensa podemos tener nosotros los ciudadanos corrientes ante el poder absoluto que demanda el cuarto poder, el poder mediático?
LPG además ha recurrido a buscar apoyo “popular” entre todos los miembros de su equipo de redactores. Todos ellos aparecen en una fotografía apoyando a sus editores y dueños que son los verdaderos responsables de que se abusara contra el menor infractor. ¡Qué descaro! Si ellos son sus empleados, sus súbditos, que por fuerza temen ser despedidos por sus jefes. ¿Por qué no pedirles su opinión anónima? Mientras haya una amenaza sobre sus cabezas ningún empleado osará contrariar los deseos de su patrón.
¿Por qué no someterse al juicio y afrontar a la jueza sin andar tras el apoyo del pueblo azuzándolo a su favor o escudándose en periodistas que nada tuvieron que ver con la publicación de la noticia vendedora?
Cumplamos con la Ley pero todos sin excepción y especialmente aquellos que gozan de ser lideres de opinión, de ser lideres de la sociedad, de ser dirigentes, de poseer poder por encima de la mayoría de nosotros, de pertenecer a la clase influyente. Que demuestren con argumentos que no han cometido falta, ante personas entendidas y no ante un pueblo intimidado y a merced del cuarto poder. Señores de LPG: basta de lágrimas de cocodrilo, sean valientes y transparentes, salgan, den la cara que ahora esconden detrás de periodistas diligentes e inocentes que nada tienen que ver con los supuestos abusos por lo que se les acusa. Den el ejemplo y digan: “si hemos cometido algún abuso en nuestra labor, aquí estamos para aceptar nuestra responsabilidad social. Por el momento no nos sentimos culpables y esperamos demostrarlo ante las instancias correspondientes. Nosotros no tememos a la Ley: la defendemos y nos sometemos con confianza a su Imperio.”
Texto:
Danilo Colindres
Breve nota de opinión: yo personalmente, como Óscar Perdomo León, creo que ya no deben esconderse los rostros de los asesinos, no importa si son menores o adultos.
Fotografía extraída de La Prensa Gráfica:
http://www.laprensagrafica.com/el-salvador/judicial/100875-encarcelados-.html
Portada del álbum «Kind of blue»
«Blue in green» es una composición musical del género jazz que ha calado hondamente en mi corazón. Es relativamente corta, ya que dura apenas 5 minutos con 37 segundos. Pertenece al «Kind of blue» de Miles Davis.
Mi primer contacto con este álbum fue a finales del año 2001; pero confieso que lo absorbí hasta principios del año 2002, época en que pasé muchas horas de mi vida en Santa Ana, ciudad en la que estuve trabajando y que me gustaba mucho por su mezcla de urbe moderna con pueblón con olor a siglo pasado. De tal manera que cada vez que escucho «Blue in green» no puedo dejar de relacionarla un poco con esa linda ciudad de occidente.
El álbum de estudio «Kind of blue» vio la luz en el año de 1959 y es una obra maestra de arte, constituida por cinco números especiales: «So what», «Freddie Freeloader», «Blue in green», « All blues» y «Flamenco sketches».
“La grabación tuvo lugar en el 30th Street Studio de la Columbia Records en la ciudad de Nueva York en apenas diez horas repartidas en dos días, el 2 de marzo y el 22 de abril de 1959.” (1)
La trompeta es ejecutada por Miles Davis, el saxofón tenor por John Coltrane, el piano por Bill Evans, el contrabajo por Paul Chambers y la batería por Jimmy Cobb. El saxofón alto fue tocado en este álbum por Julian «Cannonball» Adderley.
Es importante saber que en el folleto adjunto al álbum se menciona que «Cannonball» Adderley tocó en todo el álbum el saxofón alto, excepto en «Blue in green».
De izquierda a derecha: Coltrane, “Cannonball”, Davis y Evans.
Esta composición musical es lenta y empieza con un piano sereno. La entrada de la trompeta con sordina de Miles es alta y limpia, melódica y triste; es una de esas ejecuciones intachablemente perfectas, llena de vida y de fuerza. Continúa el piano de Bill Evans que suena sobrio, muy bien tocado pero sin querer robarse el show. Le sigue la sublime interpretación de John Coltrane que es algo tan fuera de serie, sin pedantería técnica, con una sensualidad inherente, con una compleja sencillez tan bella que puede dejar a cualquiera estupefacto. Vuelve la trompeta de Miles como con la intención de reafirmar y luego cerrar el ciclo melódico. Baja el telón musical Bill Evans con una nostálgica serie de notas pausadas.
Con respecto a la autoría del tema Antonio Martín dice lo siguiente: “Aunque en los créditos solo se atribuya a Miles Davis como compositor de los temas, Bill Evans aportó «Blue In Green» y en «Flamenco Sketches» participó junto a Davis en su composición.” (2)
Para quienes no hayan escuchado nunca esta pieza de arte del siglo XX y se sientan interesados en conocerla, pueden seguir este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=PoPL7BExSQU&feature=fvst
«Blue in green» es una auténtica obra maestra. Es una síntesis de todo lo que es el álbum «Kind of blue»: una amalgama de virtuosismo e ingeniosidad musical, una verdadera joya que ya es parte de mi vida.
Texto:
Óscar Perdomo León
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Kind_of_Blue
(2) TOMAJAZZ, Perfiles: http://www.tomajazz.com/musicos/miles/davis_kindof.htm
Fotografía de la portada del álbum Kind o blue extraída de http://search.creativecommons.org/?q=blue+in+green&sourceid=Mozilla-search
Fotografía de la grabación del Kind of blue extraída de http://search.creativecommons.org/?q=bill+evans+y+miles+davis&sourceid=Mozilla-search
Conocí personalmente a Matilde Elena López (1919-2010) en su casa de la colonia Jardines de Guadalupe. Entonces era yo todavía un estudiante de Medicina, con un gran amor por la literatura y mi primer contacto con algún escrito de ella fue su prólogo a una colección de poemas de Oswaldo Escobar Velado y un ensayo sobre historia del arte. Así que cuando decidí tocar la puerta de su casa llegaba yo con una fuerte admiración hacia ella y sólo quería conocerla y saludarla; pero ella me hizo pasar y se mostró muy amable conmigo. Platicamos por más de una hora casi sólo de literatura. Le conté que yo siempre fui fiel lector de los «Cinco negritos», suplemento literario-cultural que salía en un periódico de circulación nacional.
En la sala de su casa había muchos diplomas, fotos y un par de caricaturas de ella. La visité a su casa un par de veces más y la última fue en compañía de mis dos hijas, Laura y Beatriz, hace como seis años.
Recuerdo también haber intercambiado unas palabras con ella en las afueras de la funeraria en donde estaban velando a Álvaro Menen Desleal.
En el libro-testimonio «Miguel Mármol» se menciona la importante actividad de la escritora en la lucha contra la dictadura del General Maximiliano Hernández Martínez.
Me gusta la poesía de Matilde Elena López; pero prefiero su prosa analítica sobre temas literarios, como por ejemplo el que salió en la revista Cultura donde escribió sobre «Los nietos del jaguar» de Pedro Geofroy Rivas.
Hoy leí en un periódico que ayer a las 7:00 p.m. de la noche ella había fallecido.
Guardo en mi memoria ese primer día que la visité en su hogar y ella me regaló un libro suyo de poemas autografiado, el cual conservo con mucho cariño en mi pequeña biblioteca casera. El libro era «El momento perdido», del cual extraigo un poema para compartirlo con ustedes y hacer este humilde homenaje a una mujer que he admirado toda mi vida.
LA CITA
¡Espérame que en tiempo ya fijado
habrá este Otoño de encontrar tus días!
¡Ahora voy a conquistar la luna!
Un anillo Saturno me habrá dado
en esta vuelta ingrávida del viaje.
Para ti habrán pasado muchos años.
¡TAMBIÉN LA PRIMAVERA!
Texto:
Óscar Perdomo León
Fotografía extraída de https://oscarperdomoleon.com/wp-content/uploads/2010/03/matildeelena0071.jpg

Unos días atrás leí un artículo en un periódico de circulación nacional que me hizo reflexionar sobre un acontecimiento que pasó hace un par de días en nuestro hogar. Hace como un mes nos mudamos de casa con mi esposa Érika, y nos encontramos con que los nuevos vecinos tenían tres perros. A Érika y a mí no nos gustó mucho eso de entrada, porque sus ladridos nos molestaban.
No sé por qué razón a Érika siempre le han gustado los gatos, pero los perros no. Hasta hoy a mí tampoco los perros me agradaban mucho que digamos.
Pero continuando con lo que quería contar, hace un par de días en un descuido que dejamos la puerta de la casa abierta los perros de nuestros vecinos entraron a nuestro hogar y «marcaron su territorio». Ustedes ya sabrán como hacen eso ellos. Érika, como toda buena escorpiona, se moría de la cólera. Yo, me molesté también por supuesto (los insulté en mi mente con frases originales de Atiquizaya), pero como todo buen libra, traté de calmarme primero y de usar después, con mis vecinos, la diplomacia, la cual tuvo en realidad buenos frutos.
Pues bien, como les decía al principio, al leer el artículo del periódico sobre la reciente muerte de un perro, recapacité sobre mi relación con los seres caninos. Recordé que cuando yo era un pequeño niño tuve un perro negro-grisáceo pastor alemán y me gustaba mucho jugar con él; yo me sentía muy feliz cuando el perro se alegraba al verme regresar de la escuela. Recuerdo varias anécdotas alrededor de él. Hoy me río, por ejemplo, al recordar como mi perro mordía el trapeador que se movía de un lado a otro sobre el piso. «¡Chucho, chucho!», gritaba la empleada doméstica que hacía la limpieza de nuestra casa.
Pero desgraciadamente sólo disfruté de la compañía de mi can un corto tiempo, ya que cuando mi hermana menor iba a nacer, mi papá decidió regalarlo y no lo volví a ver más. Sólo supe después, a través de un primo-hermano, que mi pastor alemán se había escapado de la casa de la persona a quien se lo regaló mi papá y se había unido a una jauría callejera.
Por otro lado, un par de años después el perro bravucón de un vecino me mordió la parte trasera que ocupo para sentarme y creo que desde entonces he sentido una rencorosa lejanía con esos nobles animales que son los perros. Una lejanía, mezcla de rechazo y temor infantil. Y sin embargo ahora no puedo dejar de pensar en el cariño verdadero que uno les pone a las mascotas. Ahora he recordado vívidamente cómo sufrí cuando perdí a mi pastor alemán y hoy puedo decir que en verdad lo quería, con mi amor y mi inocencia de niño.
Los perros pueden ser muy cariñosos y fieles y son seres inteligentes que merecen nuestro respeto. Su belleza física y atlética sólo es superada por su increíble fidelidad. Por cierto que recientemente vi una película sobre un perro llamado Hachi Ko, la cual es la historia de fidelidad de un perro japonés hacia su amigo humano, cuya adaptación hollywoodense puso a Richard Gere como protagonista principal. Es una película para ver en familia.
Creo que ahora tendré que mirar a los perros de otra manera y dejar mi temor atrás. Y quizás deba empezar con los perros de mis vecinos.
Texto y fotografía:
Óscar Perdomo León
Ver historia de Hachi Ko en http://www.foyel.com/cartillas/12/la_entranable_historia_de_hachi_ko.html
Este día tengo como invitada a mi CASA del ciberespacio a mi esposa Érika, quien tiene algo que decir.
Como hubiera dicho mi papá: Estoy anonadada, estupefacta y perpleja de lo que hace unos minutos acabo de leer en el blog COSAS TAN PASAJERAS. Se trata de la censura del programa de televisión de canal 10 “Debate Cultural”.
Ante tal sorpresa no me queda más que expresar públicamente mi decepción de la actual presidencia del país. Miles y miles de salvadoreños que dimos nuestra total y absoluta confianza al hombre que tuvo en sus manos el momento ideal para coronarse como el MEJOR PRESIDENTE DE EL SALVADOR, nos sentimos pisoteados –una vez más-, ultrajados y heridos en nuestro patriotismo. Nuestro actual presidente está violando constantemente a nuestra amada patria. El delito se hace más grave porque no se puede aducir ignorancia o impericia, Mauricio Funes sabe exactamente de donde venimos y por supuesto conoce perfectamente hacia adonde nos lleva su gobierno.
Funes sabe a ciencia cierta la grave fractura social que implica la censura, la carencia de espacios que tiendan a cultivar las artes en todas sus expresiones y por supuesto, él mejor que muchos de los que ostentan cargos públicos ha calzado y aún calza el regocijo y la apertura de pensamiento que brinda el poder leer un buen libro, oír una maravillosa sinfonía o deleitar la vista ante una pintura.
La clave para prevenir y disminuir la violencia en nuestro país es apostar de lleno a las artes, a la lectura y al debate, que lástima que ya en el poder al Sr. Presidente se le olvide de cuántos hermanos murieron desde antes de la guerra, de cuántos valores del arte se perdieron en las fosas comunes y tenga amnesia de todo el sacrificio, dolor y pobreza de todos aquellos que desde la historia misma de Cuscatlán lucharon por el sueño de un gobierno de y para los salvadoreños.
Hace unos días escribí sobre “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago, y mencioné que la ceguera podía originarse en cualquier cosa o situación y que ésta no dependía exclusivamente del impedimento del sentido de la visión. Hoy confirmo que las artes y la cultura en este quinquenio mueren aceleradamente por la “ceguera presidencial”. El mismo fallecimiento al que también el diario Co-Latino está contribuyendo.
El respeto se gana con trabajo y humildad, no con prepotencia, censuras o faltas de respeto al pueblo salvadoreño. ¿Hasta cuando aprenderemos que callando a la fuerza, es cuando más se grita?
Los que aún tenemos dignidad y al igual que Álvaro Darío Lara, renunciamos a nuestro empleo (1) por creer en un El Salvador libre de opresores, sanguijuelas y orates del poco poder que hoy ostentan sus manos, seguiremos luchando y apoyando las causas justas para TODOS.
Vaya mi apoyo total a Álvaro Darío Lara. ¡La dignidad no se vende!
Texto:
Érika Mariana Valencia-Perdomo
(1) Mi esposo y yo preferimos renunciar a nuestro trabajo en el hospital en el año 2008, a inicios de la campaña electoral, porque no quisimos subyugarnos a ARENA. Y luchamos codo a codo con los que buscaban el “gobierno del cambio”.
Fotografía tomada por Óscar Perdomo León.
Olga Guillot
Cuando hay un amor no correspondido y el enamorado ha entendido que amar sin ser amado es una cruel quimera y entonces decide marcharse a buscar otro destino amoroso, ha empezado la liberación del amante. Van a sentir que estoy hablando de una telenovela; pero en realidad se trata de una composición musical de Álvaro Carrillo que ha sido interpretada por numerosos cantantes, la cual es «Seguiré mi viaje». Esa añeja canción, como otras similares, me provocan un «deja vu», unos recuerdos de cosas que nunca he vivido; me veo caminando por las calles empedradas de mi pueblo, junto a muchachas con peinados de los años ´40 del siglo pasado y faldas de paletones, tacones altos y labios bien dibujados.
Y la canción suena fuerte en mi cabeza: «No sufriré tu altivez, aunque puedas vivir con el mundo a tus pies, si mi más grande amor tan pequeño lo ves».
Casi puedo ver a mi papá y a mi mamá adolescentes, lado a lado, mirándose, tocándose las manos, coqueteando, sin saber que esos «inocentes» juegos conducirán a la procreación de un sujeto que muchos años después en el futuro estará escribiendo cosas y cosas en internet.

Marco Antonio Muñiz
Entre los cantantes que en más aprecio tengo por la manera tan sincera de como interpretan «Seguiré mi viaje» están la cubana Olga Guillot y el mexicano Marco Antonio Muñiz. De este último hay dos grabaciones que pongo muy en alto, una que la hizo en vivo en Bellas Artes de México y la otra -mucho más vieja aún- la conseguí en un remoto disco LP, ambas con un bello acompañamiento de orquesta; así, con el típico ruido de los viejos discos de aquella época ida, sin que eso le reste belleza a la canción.
Debo decir que me siento cautivado por el sonido de su vieja melodía, por la orquesta y por la voz de estos magníficos cantantes de una época de grandeza.
He aquí a Marco Antonio Muñiz con las dos versiones de «Seguiré mi viaje», de las que les he hablado (y otras):
SEGUIRÉ MI VIAJE, con Marco Antonio Muñiz.
SEGUIRÉ MI VIAJE, con Héctor Lavoe.
SEGUIRÉ MI VIAJE, con Amparo Montes.
SEGUIRÉ MI VIAJE, con Sonia (de Chile).
SEGUIRÉ MI VIAJE, con Sonia y Miriam.
SEGUIRÉ MI VIAJE, con Víctor Yturbe Pirulí.
SEGUIRÉ MI VIAJE, dúo de Eugenia León y Elizabeth Meza.
Texto:
Óscar Perdomo León
Fotografía de Olga Guillot extraída de https://oscarperdomoleon.com/wp-content/uploads/2010/03/olgaguillot52.jpg
Fotografía de Marco Antonio Muñiz extraída de http://latinpop.fiu.edu/discography_photos/jpgM/photo_M_661.jpg

A medida que avanza la historia van apareciendo ciertos personajes interesantes, como algunos de los miembros del periódico para el que trabaja el personaje principal, por ejemplo su jefe de redacción (Ricardo Puente), o el peculiar Tuchi («Las tripas y ojos y cuerpos en descomposición de sus notas eran lo más notable del periódico. Nunca he leído la descripción de una violación con tantos adjetivos ni tan extravagantes como los del Tuchi».), o la reportera rubia de Sociales. También surgen los testigos oculares, así como también los familiares de los asesinos y de los asesinados. Toda una maraña de pistas, algunas sólidas, algunas otras inconexas, van erigiéndose en el transcurso de la historia.
Me gusta mucho el hecho de que la novela es sumamente cinematográfica; en el transcurso de la lectura uno puede ver y oír a los personajes de una manera tan vívida, con formas, colores y olores, todo esto gracias a la habilidad narrativa de Menjívar Ochoa; todos los personajes son realmente muy creíbles, muy bien dibujados. Lo mismo podría decir del argumento de la obra. Nuestros ojos se van deslizando por las páginas del libro de una manera llana y sin tropezones, bajo el embrujo del bajo mundo y de las peripecias del periodista.
El título de la obra alude directamente a aquella bellísima canción de Joan Manuel Serrat «De vez en cuando la vida». Y desde los primeros párrafos ya puede uno sentir la fuerza del título. La muerte o su proximidad rondan como un viento que sopla alrededor de los personajes. Al final de cada capítulo hay también una tensión interesante, el suspenso es muy bien manejado.

Rafael Menjívar Ochoa
El narrador omnisciente narra los hechos día a día en primera persona y, junto a todos los personajes de la novela, habla un español fluido al estilo mexicano. Su autor, aunque salvadoreño como ya lo había dicho antes, vivió, hasta donde sé, durante muchos años en el país de los mariachis y el chile, de los nopales y el tequila, y en esa capital que rebalsa de gente y de humo, tan cosmopolita como las más grandes urbes del mundo, de tal manera que el escritor logró captar y absorber muy bien la manera de hablar de los mexicanos, su acento y su ritmo, sus expresiones cotidianas, sus insultos, etc.
Recomiendo leer «De vez en cuando la muerte«, porque yo he vuelto a releer sus 208 páginas y 23 capítulos y nuevamente he disfrutado mucho de su lectura.
Texto:
Óscar Perdomo León
Fotografía de la portada del libro extraída de: http://www.latienda.com.sv/store/images/de_vez_en_cuando.jpg
Fotografía de Rafael Menjívar Ochoa extraída de: http://www.letralia.com/ed_let/13/05-2.jpg
Roque Dalton y Miguel Mármol en Praga.
¿Qué hacían dos salvadoreños en Europa tras la Cortina de Hierro en los años ´60 hablando de historia salvadoreña?
Para dar respuesta inicialmente a esta pregunta y principalmente a otras interrogantes sobre la mayor masacre de la Historia que ha ocurrido en América se pueden remitir al libro-testimonio MIGUEL MÁRMOL, LOS SUCESOS DE 1932 EN EL SALVADOR. Este libro escrito por Roque Dalton se basa en las entrevistas y conversaciones que tuvo éste con Miguel Mármol, en la ciudad de Praga en 1966.
Miguel Mármol, el histórico sobreviviente al fusilamiento, bajo la terrible masacre de 30,000 indígenas y campesinos del año 1932, ejecutada por la Fuerza Armada Salvadoreña y los cuerpos de seguridad, como la Guardia Nacional y la Policía de Hacienda, bajo la batuta del General Maximiliano Hernández Martínez, relata con auténtico lenguaje y sabor coloquial salvadoreño las mil y una aventuras que tuvo que vivir Miguel Mármol por defender sus ideas de búsqueda de una sociedad más justa. De oficio zapatero, Mármol tuvo la oportunidad de dirigir sindicatos y viajar a través de varios países del mundo.
El relato en primera persona nos cuenta en qué cuna nació Miguel Mármol y cómo vivió su niñez y su primera juventud. Cómo aprendió el oficio de zapatero y cómo se fue involucrando en sus ideas y pensamientos sociales. Por supuesto que todo lo que cuenta Mármol debe ubicarse en su contexto social, histórico y geográfico.
Refiere además la manera en que conoció a Farabundo Martí y luego muy detalladamente la forma en que se vivieron los terribles días de enero de 1932.
Estado Mayor del General Augusto César Sandino, Mérida, Yucatán, México, 1929.
Parados, izq.-der.:Cap. Rubén Ardilla Gómez (colombiano), Cap. José Paredes (mexicano), Gral. Augusto César Sandino (nicaragüense), Cap. Gregorio U. Bilbert (dominicano); sentados: periodista Folian Turcios (hondureño) y el coronel Farabundo Martí.
La persecución y la cárcel por sus ideas políticas fueron el pan diario para Miguel Mármol, antes y después de la masacre de 1932. También narra sus impresiones de cómo se vivieron los eventos históricos de 1944 y la caída del gobierno del General Hernández Martínez.
Hay además una interesante descripción física, emocional y psicológica sobre el General Hernández Martínez casi al final del libro, que estoy seguro van a disfrutar los que tengan la oportunidad de leer este libro.

En las últimas páginas del libro, Mármol presenta un análisis de su vida y unas conclusiones muy interesantes sobre él mismo y sobre la vida social y política de El Salvador.
Recomiendo leer MIGUEL MÁRMOL, LOS SUCESOS DE 1932 EN EL SALVADOR, porque encontrarán información de primera mano de una parte de nuestra historia que siempre ha estado oculta, ignorada o envuelta en mitos.
Texto:
Óscar Perdomo León
Fotografías extraídas del referido libro.
Roque Dalton, “Miguel Mármol. Los sucesos de 1932 en El Salvador”, Editorial Ocean Sur, 2007
Imagen de la portada del libro “Miguel Mármol” extraída de: http://www.oceanbooks.com.au/static/photos/product-photo-532_t100.jpg
Blog recomendado para otros comentarios sobre “Miguel Mármol”: CUCHUMBO DE IDEAS http://cuchumbo.blogspot.com/2009/11/coloquios-guanacos.html
Hay música que se le queda a uno prendida en la piel y en el corazón, por razones misteriosas. Uno puede argumentar e “intelectualizar” el porqué de ese extraño amor que uno profesa hacia determinadas cosas; pero la verdad es que sobre los asuntos del corazón todos creemos saber mucho y lo cierto es que muchos sabemos muy poco.
Así que cuando escuché por primera vez esta versión instrumental de “Las hojas muertas” (o conocida también como “Las hojas del otoño”) de Chet Baker y Paul Desmond, sin explicación alguna quedé enamorado para siempre de su interpretación. Por eso este día quiero compartirla en mi CASA con ustedes.
La trompeta es ejecutada por Chet Baker, por supuesto; el saxofón alto por Paul Desmond; el contrabajo por Ron Carter; la flauta por Hubert Laws; los teclados por Bob James; y la batería por Steve Gadd.
Otra cosa que amo son los diferentes puntos de vista o las diferentes interpretaciones que de una misma melodía pueden hacer los talentos artísticos. Por eso me gustaría que disfrutaran también de otra versión más de la misma composición musical, interpretada por por Tom Jones.
Sin más palabras, he aquí “Autumn leaves”:
Si no pueden ver el video, sigan este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=Gsz3mrnIBd0
Ahora la versión cantada por Tom Jones.
Si no pueden ver el video, sigan este enlace:http://www.youtube.com/watch?v=CNQtUL8x-_8
The falling leaves, drift by the window, the autumn leaves, all red and gold. I see your lips. The summer kisses. The sunburned hands I used to hold. Since you went away the days grow long… and soon I’ll hear old winter songs. But I miss you most of all my darling, when autumn leaves start to fall…
Since you went away
The days grow long…
And soon I’ll hear
Old winter songs
But I miss you most of all
My darling, when autumn leaves start to fall…
Texto :
Óscar Perdomo León
Anexo:
La versión en francés (para los que sigan el enlace de la versión cantada por Edith Piaf).
Les Feuilles Mortes
C’est un chansonQui nous ressemble
Toi qui m’aimais
Et je t’aimais
Nous vivions tous les deux ensemble
Tou qui m’aimais
Moi qui t’aimais
Mais la vie sépare
Ceux qui s’aiment
Tout doucement
Sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis.
Video de Chet Baker y Paul Desmond extraído de: http://www.youtube.com/watch?v=Gsz3mrnIBd0
Video tom jones extraído de http://www.youtube.com/watch?v=CNQtUL8x-_8
Video recomendado: Edith Piaf cantando «Las hojas muertas» http://www.youtube.com/watch?v=n2s2tPORlW4
Letra de Autumn leaves extraída de
http://www.youtube.com/watch?v=n2s2tPORlW4
Imagen de Chet Baker extraída de
http://www.jazzkeller.com/website_tech/gallery_images/ChetBakerJazzkDez.89.jpg
Imagen de Paul Desmond extraída de
El Jazz se originó como un germen de la expresión cultural y musical de los esclavos negros de los Estados Unidos de América, en el siglo XIX, y desde entonces se ha extendido a casi todos los países del mundo, donde ha tenido un desarrollo muy variado, según la fusión que ha tenido este género musical con la cultura musical de cada país.
Hay unos pocos músicos que andan por ahí tratando de mantener viva la llama del Jazz en El Salvador. Excelente contribución para el desarrollo de una de las artes más bellas, como es la música.
Pues bien, este pasado 07 de enero de 2010 se presentó en La Luna Casa y Arte el grupo de Jazz salvadoreño PROYECTO ACÚSTICO, formado por el trío de los hermanos Romero Cárcamo, Mario Edgardo (guitarra), Carlos Alberto (dirección musical, vibráfono y teclado) y Juan Carlos (bajo). Además con ellos, Chamba Elías (guitarra y flauta), Chepito Paiz (batería) y Ernesto Buitrago (congas).
Aunque yo no pude asistir esa noche a La Luna, sí tuve la oportunidad de oír al trío de los hermanos Romero tocando en un breve pero sustancioso concierto, bastante privado, que dieron a finales de diciembre pasado en la casa de ellos. Los tres son muy buenos. Mario es un guitarrista de corazón y mente, y es muy disciplinado y ordenado al tocar. Carlos tiene un oído como pocos he visto en mi vida, un talento tremendo para la música y cuando toca lo hace tan relajado que hace parecer que las cosas difíciles se vean fáciles. Y el que me asombró, porque yo no lo había escuchado tocar antes fue el menor, Juan Carlos Romero: toca el bajo con una gran habilidad.
Pero volviendo a PROYECTO ACÚSTICO, he tenido la oportunidad de escuchar un par de grabaciones en You Tube, de las cuales les dejo aquí los enlaces para que puedan ustedes disfrutarlas.
Soul Sauce http://www.youtube.com/watch?v=or9VHdywkQI
All The Things You Are http://www.youtube.com/watch?v=IOqkf-ml0ts
Texto y fotografía:
Óscar Perdomo León
“Nature boy” es una de las más bellas canciones que he escuchado en mi vida. Salió al aire por primera vez en 1947 y fue compuesta por Eden Ahbez.
He oído muchas versiones de ella, empezando por supuesto con la que canta Nat King Cole y pasando por algunas versiones instrumentales muy buenas, como la del dios del jazz Miles Davis o la del japonés Makoto Ozone. La cantada por la chilena Claudia Acuña me gusta mucho, porque es una interpretación vocal muy bien hecha, con un arreglo muy moderno de jazz y al cual, al final, le imprime un ritmo latino. La hija de Nat King Cole, Natalie Cole, grabó hace unos años un disco homenaje a su padre en donde cantó también “Nature boy”, con el bellísimo acompañamiento de una orquesta.
Pero la interpretación que verán y escucharán a continuación es una de las más grandiosas. Se trata de George Benson (uno de mis cantantes y guitarristas favoritos) y de Natalie Cole, cantando juntos en vivo.
NATURE BOY
http://www.youtube.com/watch?v=yqNRReLD9CU#watch-main-area
There was a boy, a very strange enchanted boy. They say he wandered very far, very far over land and sea. A little shy and sad of eye, but very wise was he. And then one day a magic day he passed my way and while we spoke of many things, fools and kings this he said to me: «The greatest thing you’ll ever learn is just to love and be loved in return».
Texto:
Óscar Perdomo León
Video de “Nature boy”
http://www.youtube.com/watch?v=yqNRReLD9CU#watch-main-area
Foto de George Benson extraída de: http://www.allthegigs.com/concert-reviews/images/band_pics/1123.jpg
Foto de Natalie Cole extraída de:
http://www.unf.edu/35th/founders/images/nataliecole.jpg
Letra de “Nature boy”: http://www.sing365.com/music/lyric.nsf/Nature-Boy-lyrics-Nat-King-Cole/ADF31EF29958DA5948256AF1000B59DE
Él es considerado uno de los más grandes cantautores de su país. Y sus composiciones han sido interpretadas por numerosos artistas, como Los Chalchaleros, Mercedes Sosa, Alberto Cortez, Víctor Jara y muchos más.
Portada del disco de El payador perseguido
La primera vez que me enfrenté a su música, fue escuchando una de sus más bellas composiciones: “El payador perseguido”. El viejo disco Long Play giraba bajo la aguja de diamante, allá a principios de 1980.
« ¿Quién es?» –pregunté, maravillado y aturdido. «Es el argentino Atahualpa Yupanqui» -me respondieron.
Desde entonces su sonido quedó prendido como un rayo en mi memoria.
Con su voz y su guitarra, Atahualpa Yupanqui (1908-1992) hizo que mis ojos y mi corazón miraran la pampa argentina, desconocida para mí, no develada hasta entonces con tanta fuerza, ni siquiera por Martín Fierro.
“El payador perseguido” es un largo poema, en partes cantado y en otras recitado, con el acompañamiento intermitente y siempre adecuado de una guitarra, tocada por el mismo Yupanqui.
Yo sé que muchos dirán
que peco de atrevimiento
si largo mi pensamiento
pal rumbo que ya elegí,
pero siempre hei sido ansi;
galopiador contra el viento.
Eso lo llevo en la sangre
dende mi tatarabuelo.
Gente de pata en el suelo
fueron mis antepasaos;
criollos de cuatro provincias
y con indios misturaos.
Mi agüelo fue carretero,
mi tata fue domador;
nunca se buscó dotor
pues se curaban con yuyos,
o escuchando los murmullos
de un estilo de mi flor.
Una cosa que me asombró y que me tocó profundamente desde el primer momento que lo escuché fue que Atahualpa Yupanqui no sonaba para nada falso en cada palabra que decía. Las coplas salidas de sus labios, dichas con un lenguaje sencillo y rural, eran hondas confesiones dolorosas, pequeñas anécdotas de lo cotidiano o profundas reflexiones filosóficas. Nunca sonaban sus palabras exageradas, teatrales –en el mal sentido de la palabra- o superficiales. Sus versos siempre provenían intensos desde lo más recóndito de su alma.
Si alguien me dice señor,
agradezco el homenaje;
mas, soy gaucho entre gauchaje
y soy nada entre los sabios.
Y son pa’ mi los agravios
que le hagan al paisanaje.
El trabajo es cosa buena,
es lo mejor da la vida;
pero la vida es perdida
trabajando en campo ajeno.
Unos trabajan de trueno
y es para otros la llovida.
Cuando sentí una alegría;
cuando el dolor me golpió;
cuando una duda mordió
mi corazón de paisano,
desde el fondo de los llanos
vino un canto y me curó…
Sus pensamientos mostraban su esencia humilde, trabajadora, pero no sumisa. Ambientalista, respetuoso de su “paisanaje”, ensalzador de la música, libre y denunciador de las injusticias.
El cantor debe ser libre
pa desarrollar su cencia.
Sin buscar la convenencia
ni alistarse con padrinos.
De esos oscuros caminos
yo ya tengo la experiencia.
Yo canto, por ser antiguos
cantos que ya son eternos;
y hasta parecen modernos
por lo que en ellos vichamos.
Con el canto nos tapamos
para entibiar los inviernos…
Y no canto a los tiranos
ni por orden del patrón.
El pillo y el trapalón
que se arreglen por su lado
con payadores comprados
y cantores de salón.
Por la fuerza de mi canto
conozco celda y penal.
Con fiereza sin igual
más de una vez fui golpiao,
y al calabozo tirao
como tarro al basural.
Se puede matar a un hombre.
Pueden su rostro manchar,
su guitarra chamuscar.
¡Pero el ideal de la vida,
esa es leñita prendida
que naide ha de apagar!
Los malos se van alzando
todo lo que hallan por ahí;
como granitos de maíz
siembran los peores ejemplos,
y se viene abajo el templo
de la decencia del país.
Detrás del ruido del oro
van los maulas como hacienda;
no hay flojo que no se venda
por una sucia moneda;
mas, siempre en mi tierra queda
gauchaje que la defienda.
Cantor que cante a los pobres
ni muerto se ha de callar
pues adonde vaya a parar
el canto de ese cristiano
no ha de faltar el paisano
que lo haga resucitar.
El estanciero presume
de gauchismo y arrogancia.
Él cree que es extravagancia
que su peón viva mejor.
Mas, no sabe ese señor
que por su peón tiene estancia.
La experiencia de escuchar a Atahualpa Yupanqui debe ser algo muy personal, como cuando sentimos por primera vez el sabor de una fruta silvestre o aspiramos el olor fresco del cabello de nuestra primera novia.
A Atahualpa Yupanqui, cuando regreso a escucharlo, tengo que hacerlo entre el silencio y la serenidad de una habitación semi oscura. O puedo compartirlo con alguien que también, silencioso y con ávidos oídos como yo, se transporte a un mundo gauchesco, de honor, pobreza, dignidad y espíritu de lucha.
Amigos voy a dejar
esta mi parte cumplida
en la forma preferida
de una milonga pampeana
canté de manera llana
ciertas cosas de mi vida.
Siempre hay alguna tapera
en la falda de una sierra
y mientras siga esta guerra
de injusticias para mí
yo he de pensar desde allí
canciones para mi tierra.
Y aunque me quiten la vida
o engrillen mi libertad
y aunque chamusquen quizás
mi guitarra en los fogones
han de vivir mis canciones
en el alma de los demás.
No me nombren que es pecao
ni comenten mis trinos
yo me voy con mi destino
hacia el lado donde el sol se pierde
tal vez alguno se acuerde
que aquí cantó un argentino.
No puedo evitar sentir cierto paralelismo en los primeros dos versos de este último párrafo, con el poema de nuestro querido poeta nacional Roque Dalton: la fuerza y la sinceridad de la interiorización de saberse el cantor del pueblo, la intencionalidad del tono, la fatalidad de lo clandestino. Me refiero al poema “Alta hora de la noche”:
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.
Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.
No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.
Para quien no pueda hacer correr acá en mi blog, lo puede hacer dando un clic AQUÍ.
Texto:
Óscar Perdomo León
Coplas de “El payador perseguido” extraídas de: http://www.cancioneros.com/nc/2180/0/coplas-del-payador-perseguido-atahualpa-yupanqui
Fotografías y dibujos de Atahualpa Yupanqui extraídas de:
Fragmento del poema de Roque Dalton “Alta hora de la noche”, tomado de http://amediavoz.com/dalton.htm#ALTA%20HORA%20DE%20LA%20NOCHE
Este día La CASA tiene nuevamente un invitado. Hace varias semanas que había estado yo “presionando y molestando” a un amigo para que escribiera algo referido a George B. Shaw, porque sé que es uno de sus escritores favoritos; él me respondía que sí, pero en realidad había estado dándole largas al asunto. Este día mi amigo me ha mandado el siguiente comentario, el cual se inspiró, según me relató él, en LA NOTA DEL DÍA de El Diario de Hoy. Me refirió además que él difiere de lo escrito en el mencionado periódico. Mi invitado de hoy se llama Danilo Colindres, es Doctor en Medicina y Licenciado en Economía. Le doy la bienvenida a LA CASA de Óscar Perdomo León y espero que no sea la última vez que nos visite. Leámoslo entonces.
Shaw y su Galatea: a Propósito de la Educación
El escribidor de LA NOTA DEL DIA (12 de enero de 2010) del Diario de Hoy (EDH) demuestra su ignorancia del dramaturgo George Bernard Shaw al utilizarlo a la ligera para ventilar su indignación a la acerbas criticas que ha sido objeto el líder demócrata del senado estadounidense por decir éste en publico que “Obama en parte debe su triunfo a que habla como político culto, avezado, que se dirige a toda una nación, no solo a una etnia.”
Es cierto que Shaw observó que la forma de hablar separa a unos grupos sociales de otros. Pero para Shaw estos grupos se separan artificiosamente -en apariencia- y por esta razón es que Higgins (el ilustre profesor de fonética en la obra de teatro escrita por Shaw) se aventura presuroso a apostar a que puede enseñarle a la vivaracha violetera (la Galatea de Higgins) a hablar –pronunciar- tan apropiadamente como lo hace un noble y/o aristócrata de su tiempo y hacerla pasar como una más de ellos.
Es cierto que no sólo hay que cuidar la forma sino el contenido de las conversaciones. Pero no es cierto que Higgins se dedica a cultivar su Galatea, instruirla en historia, hacerle leer literatura como lo asegura el escribidor que concluye afirmando que la Galatea de Shaw es una “obra perfecta e insuflada de carácter divino” (sic) y que un apuesto y refinado joven la enamora y conquista. Olvida mencionar el escribidor que “la conquista” un caballero inglés incapaz de hacer nada en la vida que no sea mantener las formas apropiadas del comportamiento aceptadas en la “buena sociedad.”
Dice el escribidor que “la manera de hablar es obviamente reflejo de la educación que se tiene…” cuando GB Shaw pretende mostrar que las apariencias engañan: si se le enseña a pronunciar bien a una persona sin educación puede pasar fácilmente como una persona culta porque, las clases “educadas” no son tan educadas como fuese deseable aunque sean unos expertos en guardar las formas ocultando su ignorancia, incapacidad, su desidia e indolencia. El punto fundamental de Shaw era que una persona educada para producir mucho dinero no es ni la más educada ni la mas idónea para dirigir los destinos de un país moderno. El ricachón es tan inútil y perjudicial para gobernar como un indolente de modales impecables o un demagogo encantador (no afirmo que Obama lo sea.)
Al final la Violetera callejera de Higgins, a quien éste maquilla de princesa, termina dirigiendo una floristería en Londres, feliz de vestir a su inútil marido quien la querrá por el resto de sus vidas. Son más dañinas socialmente las personas con exceso de mala educación que las personas sin educación. Estimados lectores: no han existido grandes pensadores que no se hayan tenido que purgar de todo lo que les ha enseñado e impedido ver la realidad tal cual, incluyendo a Jesucristo, que desde niño se tomó la molestia de corregir a los sabios de su tiempo. Y los puso en tantos aprietos que no tuvieron más remedio que crucificarlo. Permaneció, sin embargo, su eterna sentencia: sepulcros blanqueados.
Texto:
Danilo Colindres
ANEXO
HABLANDO DE SHAW en fotografías
Colindres citando de memoria a George B. Shaw

El artículo de El Diario de Hoy al que se refiere Danilo Colindres se titula: “Obama, Reid, el hablar culto, Pigmalión y dos Galateas” y para los que quieran leerlo, lo pueden hacer siguiendo este enlace:
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=4418551
Las imágenes de George Bernard Shaw fueron extraídas de:
Las fotografías de Danilo Colindres y de Óscar Perdomo León fueron tomadas por Mariana Soledad Guardado Valencia.







































