¿PODREMOS LOS SALVADOREÑOS?

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Creo que cuando Japón salió derrotado, después de recibir dos bombas atómicas, en la Segunda Guerra Mundial, replanteó su camino a seguir. Por supuesto que tenía como base su milenaria cultura. En sus venas los japoneses tenían la paciencia, la honradez, el respeto hacia los mayores y otros valores positivos. A mediados del siglo XX la gente del Japón trabajó duramente e incentivó la imaginación; los inventos nipones se multiplicaron y su tenacidad para fabricarlos y venderlos se extendió alrededor del mundo. Le dieron importancia capital a la educación.

Lo que sucedió en Japón lo he escrito como mucha simpleza; pero obviamente todo el proceso fue mucho más complejo. Sin embargo, el meollo del asunto es que la gente del Japón trabajó unida, con esfuerzo, sin egoísmo ni mezquindad, para hacer de su patria un país mejor.

¿Y en El Salvador qué ha pasado? Bueno, estoy conciente que los antecedentes históricos de El Salvador son totalmente diferentes a los de Japón. Nosotros provenimos de una sangrienta conquista y de un mestizaje violento. Luego hemos tenido que sufrir durante los últimos dos siglos la opresión de la oligarquía a través de sus instrumentos favoritos: las dictaduras militares y la ignorancia repartida como dulces a los más pobres.

Ahora bien, no puedo negar que hay salvadoreños muy patriotas que se han sacrificado durante toda su vida para hacer de El Salvador un país más grande. Lo han hecho trabajando más horas de lo que lo han hecho otros y lo han hecho decentemente. Comerciantes, empresarios, médicos, soldadores, carpinteros, etc. todos entregados. Madres que con el sudor de su frente han criado a sus hijos. Padres que abandonaron su país hacia un territorio lejano en busca de un futuro superior. ¿Y cómo olvidarnos de los muchos salvadoreños que arriesgaron sus vidas y hasta la perdieron luchando en una guerra civil, llenos de esperanza, imaginando un El Salvador diferente?

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Nuestro país tiene gente de muy buen corazón y talentosa. Pero debemos también, como sociedad, dejar atrás ya algunos vicios que nos denigran. Debemos valorar a las personas por su capacidad y no por el compadrazgo, cambiar el egoísmo enfermizo por el bien común, el malinchismo por el verdadero amor a nuestros compatriotas.

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Ojalá esto lo entendiéramos todos los salvadoreños, que los padres y madres se lo enseñaran con el ejemplo a sus hijos, que los maestros lo divulgaran con dignidad en las escuelas; pero esencialmente que lo entendiera un grupo especial, muy especial, de coterráneos: los políticos vividores. No me refiero a todos los políticos. Me refiero a aquellos hombres y mujeres, de todos los partidos políticos, que han hecho de la política su medio de vida, su medio para enriquecerse ilícitamente. Ellos desconocen el significado profundo de la palabra solidaridad.

¿Podremos los salvadoreños hacer de El Salvador un país próspero como lo han hecho los japoneses con su país?

La Política es el arte de servir, no de servirse.

Texto:
Óscar Perdomo León

Fotografías 1 y 3 tomadas por Orlando Valencia y extraídas de su blog:
http://orlandovalenciamartell-photographer.blogspot.com/2008/08/at-night.html
La ilustración artística (# 2 ) de Monseñor Óscar Arnulfo Romero fue extraída del blog A TRIP TO MY MIND:
http://www.atriptomymind.blogspot.com/

EL NIDO

 
 
“Es porque un pajarito de la montaña, ha hecho en el hueco de un árbol su nido matinal…” (1)

 

 Cuando era niño recuerdo bien que lloré en mi primer día de escuela al darme cuenta que mi mamá no estaba cerca.Cuando era adolescente creía saberlo todo y en acto de rebelde sin causa desdeñaba toda enseñanza de mi madre.

Hoy en la adultez me doy cuenta que mi madre siempre sabe más que yo y que nunca superaré la experiencia de la vida que ella tiene. Y acudo al tiempo a que me dé consejos cuando me encuentro hundido en la confusión. A veces los sigo, a veces no; pero sé que ella es la única que nunca querrá nada malo para mí.

Mis hijas, por su lado, ya casi son unas señoritas y sé que pronto ya no seré el héroe que soy ahora para ellas. Dejarán su nido y volarán hacia otros lugares y con otras personas.Empezarán a tomar decisiones importantes con más frecuencia por sí mismas y con el tiempo quedaré yo un poco relegado.

Sin embargo, guardo la esperanza que al final volverán a buscarme como lo hacen hoy que aún son niñas.

Porque yo nunca dejaré de ser su padre. Las dejaré en libertad para que sean felices. Que estudien y aprendan para que la ignorancia no las corroa. Y ojalá que los errores que cometan les enseñen a ser mejores personas.
 *
Yo nunca dejaré de ser su padre y ellas nunca dejarán de ser mis “niñas”.
Texto y fotografías:
ÓSCAR PERDOMO LEÓN

 

(1) Fragmento del poema “El nido”, de ALFREDO ESPINO.

* Pintura “Familia de pájaros”, del pintor OCTAVIO OCAMPO.

PANCHO LARA

No recuerdo si fue en el año de 1986 o en el ´87 que conocí, por pura casualidad, a don Francisco Antonio Lara Hernández, conocido popularmente como Pancho Lara, uno de nuestros más fructíferos y conocidos compositores musicales. Fue en la época en que yo tocaba en el grupo musical Zunca y me encontraba esperando la hora del ensayo en la casa del Dr. Mario Edgardo Romero en la colonia Vista Hermosa de San Salvador. Por alguna razón salimos a la calle y en ese preciso momento iba pasando don Pancho Lara. El Dr. Romero lo invitó a pasar e inmediatamente puso un disco LP donde estaba una versión de “Las cortadoras”. Recuerdo que don Pancho sonreía complacido.

Pues bien, en el Museo de Antropología de la Universidad Tecnológica, en San Salvador, se encuentra una sección dedicada al compositor salvadoreño que realmente vale la pena visitar.

Caricatura realizada por el pintor y caricaturista atiquizayense Rigo Guzmán

 

 

Pancho Lara nació en la hacienda “La Presa”, jurisdicción de Santa Ana, el 03 de diciembre de 1900, pero fue asentado en la ciudad de Armenia, Sonsonate. Se dice que desde la edad de 15 años empezó a componer poemas y siempre fue un esmerado autodidacta. Aprendió a tocar guitarra, marimba, piano y mandolina.

 Guitarra de Pancho Lara
Sus composiciones musicales más conocidas, como El carbonero, Jayaque y Las cortadoras, nos remiten inmediatamente a nuestra comarca y las amamos casi inconcientemente; esas canciones han hecho además brotar las lágrimas de los salvadoreños que viven en el extranjero, porque las reconocen como propias; sin embargo las canciones de Pancho Lara no se reducen a unas tres o cuatro, sus composiciones son muchas, hasta el momento se han registrado 205 canciones compuestas por su creatividad, así como 24 prosas poéticas. Toda su obra literaria se publicó distribuida en cinco libros.
Pancho Lara durante los días que estuvo en México
Sus canciones han sido interpretadas por muchos artistas nacionales, como Los Hermanos Cárcamo y los Hermanos Flores, así como por artistas extranjeros como los mexicanos Jorge Negrete y Lucha Villa. Se cuenta que Lucha Villa le cambió algunas palabras a la grabación que hizo del Carbonero y que Pancho Lara se molestó, por lo que ella le escribió una carta de disculpa.

La máquina de escribir de Pancho Lara
 
Durante muchos años Pancho Lara publicó artículos de opinión en La Prensa Gráfica; era una columna llamada «Cartas a Bismuto» en la que hacía cierta crítica social, de una manera amena a través de cartas que le escribía a un perro llamado Bismuto. “Muchas de esas cartas contienen muestras inequívocas de su intuitiva sensibilidad social y de la gran sabiduría que adquirió en el transcurso de su vida…” (1)
 
Salarrué, uno de nuestros más grandes literatos, escribió en el Diario Patria el 10 de abril de 1935 lo siguiente:

“Pancho Lara es un compositor de canciones nacionales, el más feliz intérprete cancionero que nos ha nacido: sus canción es fiel, nacida del grato dolor de una soledad interna sin más ambiciones que aquella laudable de atrapar las mariposas lindas del terruño, mostrarlas entre dedos trémulos de la emoción y soltarlas entre la gente niña.

“Hacer canciones al niño triste, al opacado niño de Cuscatlán, es un milagro que Lara ha hecho sin fama, sin truco, sin querer casi. ¿Se sabe esto aquí en la capital? Bueno, pues que se sepa.

“¿Cómo hacemos para que San Salvador, el corazón de Cuscatlán, oiga a Francisco A. Lara con el oído (no con las orejas), sin precio, creyendo en él siquiera a la manera deportiva? Lara sabe lanzar el disco de su canción y cada día bate su propio record.”

El bastón y los lentes de Pancho Lara

 

 Y Claudia Lars, nuestra más elegante poeta, señaló:

“Las cualidades de la canción de Pancho Lara son la ternura, diafanidad y sencillez.

“Espíritu fino, corazón ingenuo y modesto, temperamento poético y enamorado del terruño, su canción campesina es la más cuzcatleca que El Salvador ha tenido hasta nuestros días, y sus rondas infantiles son dignas de ser oídas al otro lado de las fronteras.” (2)


Pancho Lara fue un ejemplo de dedicación a lo que él más amaba, la música. Y es ahora un ejemplo para que los jóvenes talentos de nuestro país aprovechen el tiempo y dediquen muchas horas a estudiar y a componer música original, porque eso hará más grande a nuestra patria.
Texto:
Óscar Perdomo León

Fotografías tomadas en el Museo de Antropología de la Universidad Tecnológica:
Óscar Perdomo León

(1) Tomado de la página oficial de Pancho Lara:
http://www.pancholara.com/biografia.php?id=1
(2) Palabras de Claudia Lars tomadas del Museo de Antropología de la Universidad Tecnológica.

Datos biográficos tomados de la página oficial de Pancho Lara.

ANALIZANDO OPINIONES INDEPENDIENTES SOBRE LA CRISIS DE HONDURAS

La CASA de ÓSCAR PERDOMO LEÓN es una tribuna abierta a las opiniones.
Creo firmemente en la diversidad de ideas y en la tolerancia; así que este día le he abierto la puerta a un invitado. Gracias por la visita, amigo. Espero que no sea la última vez que vengás por aquí.

El siguiente artículo de opinión fue escrito por mi colega Danilo Colindres.
Los gemelos Samayoa se han abstenido de condenar categóricamente el golpe de estado en Honduras.

Joaquín se ha decantado por la derecha política aunque nadie en su sano juicio diría que representanta una derecha recalcitrante o radicalizada. Me atrevo a decir que está a la derecha de Escobar Galindo, el pensador de derecha mas ecuánime con que cuenta El Salvador.

¿Por qué lo aseguro? Porque se ha ubicado sin ambages del lado de la bandera retórica que alza la derecha latinoamericana contra el “demonio” chavista en la región.

En un artículo aparecido en La Prensa Gráfica llegó al colmo de escribir que el aislamiento de Honduras –posterior al golpe- era el precio que tenían que pagar los hondureños por atreverse a desafiar –expulsando a Zelaya- al expansionismo chavista en la región. ¡Ni los golpistas hondureños lo podrían haber dicho mejor!

Sigamos: el gemelo Salvador ha escrito en El Diario de Hoy que todos los países que han condenado el golpe “han ignorado o distorsionado el contexto político del conflicto…” para luego terminar elogiando al presidente Funes por mantener el bajo perfil que este ha guardado en el conflicto y que corresponde a nuestra muy particular relación con la hermana republica de Honduras. Fíjese el estimado lector que Salvador no critica que el presidente haya condenado el golpe de estado, como éste lo ha hecho de manera tajante.

Joaquín Villalobos en cambio no es tan temeroso como el gemelo Salvador. Dice en su articulo en El Diario de Hoy: “un golpe de estado es negativo por si mismo…” Continua este señor diciendo que lo que se necesita es “una política de mediación que ayude a la reconciliación entre los hondureños y no acciones supuestamente diplomáticas que contribuyan a la confrontación…” ¿A que se refiere J. Villalobos con estas acciones confrontativas?: a la expulsión de Honduras de la OEA, al acompañamiento del presidente de ésta y otros presidentes que brindaron a Zelaya en su intento por retornar a su país, al cierre de nuestras fronteras.

Estimado lector: ¡hoy todos están a favor del dialogo! ¿Por qué cree usted que lo están? Sencillo querido lector: porque no hay vencedores ni vencidos. Escobar Galindo lo ha repetido hasta la saciedad: El Salvador llegó a los Acuerdos de Paz porque la vía de la fuerza fracasó. En Honduras usaron la fuerza para expulsar a Zelaya. Este fue vencido por la fuerza. ¿Cómo se restableció el equilibrio que potenció el diálogo con mediación del presidente Arias de Costa Rica y con el decidido apoyo de los EUA? Con medidas de fuerza diplomática: la expulsión de la OEA y la condena de la ONU, el cierre de las fronteras, el inminente retorno de Zelaya acompañado de personas distinguidas imposible de ningunear. En resumen: por las acciones de confrontación que tanto deplora Villalobos.

Este sabe, sin lugar a dudas y por propia experiencia, que sin presión no hay dialogo y que aquella por naturaleza es confrontativa. ¿Por qué deplora entonces Villalobos las mismas medidas que han presionado hacia el dialogo que tanto encomia? ¿Por qué los gemelos Samayoa no han condenado abiertamente el golpe?

De Joaquín el gemelo no hay dudas: nunca ha militado en la izquierda y además es un alto ejecutivo de FEPADE, un tanque del pensamiento técnico de derecha progresista, parte del establishment de derecha salvadoreña, independiente –y hasta crítico- de la política partidaria mercantilista y de privilegios de ARENA.

Del gemelo Salvador y Villalobos podemos decir –si somos maquiavélicos- que no desean afligir, asustar, ofender o predisponer en su contra a los poderes fácticos de El Salvador, tradicionalmente timoratos y conservadores, que en las próximas elecciones pudieran apoyarlos –o no estorbarlos- en sus intenciones presidencialistas. O si decidimos darles el beneficio de la duda, se trata de verdaderos líderes de opinión y presidenciables porque son responsables con sus palabras, realistas y finos diplomáticos, reacios a poner en peligro el delicado equilibrio que requiere el proceso político de cambios moderados en El Salvador.

Texto: Danilo Colindres
Fotografía: Óscar Perdomo León

TRES CANCIONES DE STING

 

 
 
“Dark angels follow me…” (1)

 

 Sting tiene una amplia discografía como solista, que me agrada más que la que hizo con The Police. Esta vez quiero hablar de tres de sus canciones que me gustan por su sentido social.

They dance alone (Gueca solo) es una canción del disco “…Nothing like the sun” de 1987, escrita e interpretada por Sting. Es una composición musical que me atrajo desde el primer momento. Al ir entendiendo su letra, la canción se volvió aún más querida para mí. Una obra que aguijonea la fatal dictadura de Augusto Pinochet. Y con el agregado que en la grabación participaron, entre otros, tres músicos muy conocidos: en la guitarra Eric Clapton, Bradford Marsalis en el saxofón y Rubén Blades en el fragmento hablado en español.

Sting escribió sobre They dance alone (Gueca solo) lo siguiente, en el folletito anexo al disco: “En el Tour Amnistía de 1986 los músicos fuimos presentados a prisioneros políticos de todo el mundo, víctimas de tortura y encarcelamiento sin juicio. Estos encuentros tuvieron un fuerte efecto en todos nosotros. Una cosa es leer acerca de la tortura, pero hablar con una víctima te coloca un paso más cerca de la realidad que es tan espantosamente penetrante. Todos estábamos profundamente afectados. Miles de personas habían «desaparecido» en Chile, víctimas de los escuadrones de la muerte, de las fuerzas de seguridad, de la policía y la fuerza armada. El encarcelamiento con tortura y sin tener un juicio es una cosa común. La «Gueca» es una danza de cortejo tradicional chilena. La «Gueca solo» o el baile solitario es ejecutado públicamente por las esposas, hijas y madres de «desaparecidos». A menudo ellas bailan con las fotografías de sus amados colgadas de sus ropas. Es un gesto simbólico de protesta y dolor en un país donde la democracia no necesita ser «defendida», sino practicada.”

“¿Por qué están bailando aquí solas estas mujeres?
¿Por qué hay tristeza en sus ojos?
¿Por qué estos soldados aquí están
con sus rostros como piedras?
No puedo ver lo que ellos desprecian.
“Ellas bailan con los desaparecidos.
Bailan con los muertos.
Danzan con los invisibles. Danzan con su silenciosa angustia.
Danzan con sus padres.
Danzan con sus hijos.
Danzan con sus esposos.
Ellas danzan solas, danzan solas…

“Es la única forma de protesta que les es permitida.
Yo he visto sus silenciosos rostros gritar muy fuerte.
Y si ellas hablaran, serían desaparecidas también.
Otra mujer en la mesa de tortura.
¿Qué más pueden ellas hacer?

“Hey, señor Pinochet,
usted ha sembrado una amarga cosecha.
Es el dinero extranjero el que lo sostiene.
Un día ya no habrá más dinero,
ni salario para los torturadores,
ni presupuesto para sus armas.
Piense, señor Pinochet, en su propia madre
bailando con su hijo invisible…”

 

Children´s crusade es una canción del álbum “The dream of the blue turtles” de 1985 en la que Swing habla acerca de los jóvenes y casi niños que son enviados como carne de cañón a las guerras, “a países que ellos nunca habían visto”.
“Un comercio amargo de muerte,
todas esas jóvenes vidas traicionadas,
todo por una cruzada de niños…”

Además del mensaje de protesta contra la guerra, se puede escuchar un suculento solo de saxofón soprano interpretado por Bradford Marsalis.

Russians es una canción también del álbum “The dream of the blue turtles” y está enmarcada en la pasada guerra fría. Habla de los temores mundiales y de la ignorancia demuchos ciudadanos estadounidenses al no conocer a fondo a la gente de la extinta Unión Soviética y viceversa. Las dos grandes potencias mentían. En ciertas partes la letra de la canción es irónica. En otras dice verdades espeluznantes. Refiere Sting que una parte de la melodía la tomó prestada del compositor Sergei Prokofiev.

“En Europa y en América hay un creciente sentimiento de histeria,
condicionado a responder a todas las amenazas de los discursos retóricos de los soviéticos.

“El señor Krushchev dijo: «Nosotros los enterraremos».
Yo no me suscribo a este punto de vista.

“El señor Reagan dice: «Nosotros los protegeremos».
Yo no me suscribo a este punto de vista.

“Compartimos la misma biología,
a pesar de la ideología…”

Las canciones de Sting impactan no sólo por su calidad musical, sino por la profundidad de sus letras.
Texto:
Óscar Perdomo León

 

(1) Fragmento tomado de la canción “Why should I cry for you” de Sting.
Fotografías tomadas de los álbumes de Sting: “…Nothing like the sun”, “The dream of the blue turtles” y “Mercury falling”.
Traducción de los fragmentos de las letras de las canciones y las palabras de Sting que aparecen aquí: Ó. P. L.

ÉL

Las palabras que siguen a continuación fueron escritas por mi esposa Érika para mí, hace un par de semanas y, a pesar de que escribimos juntos el blog LA ESQUINA DE ÉRIKA Y ÓSCAR, hoy me ha pedido que las suba a este mi blog. Gracias Érika. I love you too.

He escuchado a algunas mujeres decir: “le voy a decir a él”, “no sé si él quiere”, “a él no le gusta que me vista así”, etc. Por lo general esta manera de hablar la adoptan mujeres con poca educación formal o que son parte de la llamada clase baja; a mí siempre me ha resultado simpático y campechano.

Pero hoy me levanté con mi pensamiento puesto en mí ÉL, el que me ha acompañado en los últimos meses y del que me he separado desde entonces sólo un par de horas por alguna situación extrema.

Mí ÉL me ha enseñado tantas cosas en tan poco tiempo y me dado la oportunidad de ver el mundo como él lo ve y aunque yo no comparta algunas de sus visiones, hoy no me imagino en otro lugar si no es a su lado. Esto que escribo podría sonar cursi y rosa, pero a mis 35 años nunca me había sentido tan a gusto y tan completa como me siento con ÉL.

Con ÉL amanezco abrazada sintiendo sus manos, sus dedos y su cuerpo, envuelta en esa piel naturalmente tibia, tan característica y propia de su ser. Con ÉL trabajo (trabajamos en el mismo lugar), hablamos de todo, reímos, discutimos y salimos adelante de los largos problemas de la vida.

Hemos hecho planes para el futuro y ambos deseamos prácticamente lo mismo para nuestra vejez.

Con ÉL he aprendido a tener gusto por la fotografía, a conocer un poquitito de Jazz y juntos hemos cocinado deliciosas recetas. Con ÉL he crecido y he experimentado cosas que nunca lo había hecho con nadie más. De ÉL he aprendido a desarrollarme mejor como profesional.

Ambos hemos vivido situaciones parecidas en tiempos casi paralelos cuando estuvimos casados, digo ÉL con otra y yo con otro. Y ahora que Él y yo nos hemos casado siento que he alcanzado otro nivel de amor y de conciencia.

ÉL es “mi primera vez” en muchas áreas de la vida: con él hice por primera vez un legrado uterino y una cesárea. Con Él hice el amor apasionadamente el primer día que lo besé (desde entonces estamos juntos) y he cumplido plenamente mis fantasías sexuales. Con él me siento libre sexualmente. ÉL es mi primera pareja a la que le digo que soy totalmente feliz a su lado.

Con ÉL vi a mi hermano la primera vez después de 22 años, con ÉL es la primera vez que leo un libro en pareja y ayudo a editar uno (de su autoría). Con ÉL por primera vez me tomé una botella completa de vino en la cena, charlando de lo lindo.

Por ÉL estoy sentada escribiendo y lo hago con el mayor de los gustos. Él es el primer hombre en mi vida con el que quiero vivir para siempre.

Oscar, usted es el hombre de mi vida

GRACIAS por todas las primeras veces que faltan por descubrir en nuestras vidas.


Texto:

Érika Mariana Valencia-Perdomo


Fotografías:

Óscar Perdomo León,

excepto la última, tomada por Carlos Reyna.

CUATRO ESCULTURAS DE NAPOLEÓN ALBERTO

“Roque fugaz”. El cabello es halado hacia atrás por el viento invisible del tiempo.
En estos primeros días de julio de 2009, se está exhibiendo en el Museo de Antropología de la Universidad Tecnológica, en San Salvador, algunas obras escultóricas del salvadoreño Napoleón Alberto, quien nació en Zacatecoluca en 1915. Bajo el nombre de «La escultura de Napoleón Alberto: Un monumento a la sociedad» me encontré a la vista de sólo cuatro esculturas; aunque me dijeron que tenían planeado presentar otras más, pero que aún no estaba lista la sala temporal y lateral en donde serían exhibidas. Pero las que vi me impresionaron por su contenido social, histórico y de denuncia contra la injusticia.

La primera escultura de la que hablaré -no como crítico por supuesto, sino como simple espectador que disfruta del arte- es la titulada “Roque fugaz”, la cual fue realizada en octubre de 1997; está hecha de madera y hierro, y sus medidas son 0.52 x 1.00 x 1.16 m. En la vista lateral se ve a Roque Dalton pasando efímeramente por la vida, como un cometa, como un rayo veloz; pero no en vano, ya que se encuentra empotrado sobre su legado, su novela, sus libros de poesía, sus monografías, etc. Un bello homenaje al escritor asesinado en 1975.
“Historias prohibidas del pulgarcito” es un de los libros de la escultura
que sostienen la cabeza y el cuerpo de cometa de Dalton

Vista frontal de “Roque fugaz”

Vista dorsal

 

La segunda escultura también nos conduce, como la primera, a través de otras personalidades históricas de nuestro país. Se titula “Trilogía jesuita” y fue realizada en noviembre de 1990, justo un año después que la Fuerza Armada salvadoreña asesinara a los religiosos y catedráticos en las instalaciones de la Universidad Centroamericana, UCA.

Está hecha de piedra natural y de madera de cedro, con un tamaño de 0.53 x 0.49 x 0.53 m. Esta escultura presenta tres rostros, a manera de triángulo: los sacerdotes mártires Ignacio Martín Baró, Ignacio Ellacuría y Segundo Montes.

La tercera escultura es realmente conmovedora; nos arroja en el rostro la injusticia de la pobreza y del trabajo infantil. Se llama “Lustrador” y personifica a un niño dormido, seguramente en la calle, sobre su caja de lustrabotas; la visera de su cachucha al revés, sus pies descalzos. Una realidad desgarradora.

Fue terminada en mayo de 1963 y mide 0.96 x 0.36 x 0.52 m. Está hecha de madera de cedro.

Detalle del rostro y las manos
Y la cuarta y última lleva por nombre “Dragón” y data de noviembre de 1993. El legendario monstruo mitológico revive con su bestialidad e ira, para pisotear las leyes salvadoreñas. La balanza de la justicia ha sido quebrantada.

Detalle de uno de sus pies

Fue hecha en noviembre de 1993. Es de madera de cedro; pero tiene encajados otro tipo de materiales, como los dientes que son huesos de res y en los ojos tiene unas incrustaciones plásticas brillantes. A sus pies tiene unos platos de metal que representan a la balanza de la justicia.
En el lomo tiene incrustadas balas reales calibre 7.62 en canana

“¿De donde saldrá el martillo verdugo de esta cadena?
Que salga del corazón de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros.” (1)
Pero la bestia es atacada por la mano de quienes luchan contra las injusticias. La cuma o machete, instrumento de trabajo de muchos pobres de El Salvador, está clavado violentamente, en defensa propia, en el cuello del animal que se retuerce.

Texto y fotografías:
Óscar Perdomo León

(1) Fragmento de “El niño yuntero”, poema de Miguel Hernández.

¿Cuánto tiempo más, Sr. Presidente?

Quién debe hacerle ver los errores a Mauricio Funes, ¿sus adversarios políticos? ¿O ciudadanos como yo, que desde el inicio lo hemos apoyado? Pienso que es mi deber ético decirle estas palabras a Mauricio Funes, porque quiero que el gobierno de Mauricio sea uno de los mejores que se hayan hecho aquí en El Salvador.

Cuando se hace el cambio de aceite de un vehículo, debe cambiarse al mismo tiempo el filtro de aceite. O cuando uno se baña, es obligatorio cambiarse también calzoncillo. Esta es una regla fundamental de limpieza que debería extrapolarse al gobierno de Mauricio.

Pues ya ha pasado más de un mes de la toma de posesión de Mauricio Funes y aún no se han cambiado a las autoridades de mandos medios. Los gobernadores de los departamentos aún siguen siendo los antiguos gobernadores de ARENA o simplemente no hay por el momento representante del Presidente en los departamentos. Los directores de hospitales o los directores de educación, siguen siendo aún los elementos de confianza del partido ARENA. ¿Cómo pueden entonces llevarse a cabo los cambios de fondo en la forma de hacer política, si continúan estas personas que no tienen la misma línea de pensamiento que Mauricio Funes? ¿Acaso esta personas no están obstaculizando los avances hacia una sociedad más justa y democrática? Creo que no me equivoco al pensar que todas estas personas areneras que están en los puestos claves, continúan con su natural desidia hacia las mejorías sociales, se mantienen probablemente realizando sus actos de egoísmo, prepotencia y corrupción, que tanto ha caracterizado a ARENA.

Estoy seguro que nuestro Presidente Mauricio Funes se encuentra muy ocupado tratando de resolver los graves problemas de economía que los gobiernos de ARENA han dejado en el país. Pero creo también que Mauricio no debe perder de vista que los puestos claves deben estar en manos de gente de su confianza, con ideales de justicia y honorabilidad. Deben ser personas IDÓNEAS, HONESTAS, INCORRUPTIBLES y con una gran dosis de SENSIBILIDAD SOCIAL.

El tiempo pasa, Mauricio. No lo desperdiciemos. El pueblo espera cambios buenos desde el principio.

Texto y fotografía:
Óscar Perdomo León

MIS DISCOS FAVORITOS DE QUEEN, la reina del rock.

Hace unos días escribí «Mercurio», una breve reseña sobre Freddie Mercury y mi amor por su música. Esta vez quiero hablar en general sobre el grupo Queen y sobre mis particulares preferencias musicales que, como todo, tiene por supuesto una gran carga de subjetividad.

Muchos de los temas de Queen son, lo que podría llamarse rock-pesado, algunos son baladas rock y otros no tienen nada que ver con el rock; pero esa variedad es lo que me hace amar más su música.

Tres de los miembros de la banda cantan la primera voz, el batero Roger Taylor, el guitarrista Brian May y por supuesto Freddie Mercury. La voz de Taylor es muy adecuada para temas rock fuertes, la de Brian May es más dulce y se escucha muy bien en baladas. Sobre Mercury, bueno, él es uno de esos cantantes que pueden hacer con su voz lo que quiera.

Este grupo tiene una extensa discografía acumulada durante casi dos décadas; pero mis discos favoritos son seis. Empezaré en orden cronológico.

El disco “QUEEN” de 1973, el primer disco del grupo, me gusta mucho porque siendo el primero ya muestra la identidad del grupo como tal, ya se escuchan la originalidad y la calidad que caracterizan a la banda. El juego de sus voces, los cambios de ritmo, la guitarra distorsionada tocada adecuadamente y sin caer en la monotonía, el piano y la guitarra acústica, son algunos de los elementos que se disfrutan desde el inicio; pero que al ser escuchados hoy, en retrospectiva, son elementos que de alguna manera fueron perfeccionados a través del tiempo en cada disco que fue grabando Queen y que desembocaron en esa obra maestra de la música que es “A night at the Opera”. Pero el disco “Queen” fue su carta de presentación y de él las que más me gustan especialmente son las siguientes composiciones: “Doing alright”, “My fairy king”, “Liar”, “The night comes down” y “Jesús”.

“My fairy king”, con un ritmo rápido, lo transporta a uno a un mundo donde los caballos tienen alas de águila, las abejas han perdido sus aguijones, los dragones vuelan como gorriones a través del aire, los ríos están hechos de vino para fluir eternamente y donde el rey lo ve todo y nunca se equivoca. Pero de pronto toda la fantasía se rompe. El ritmo rápido se detiene y el piano entra con una melodía que lo orienta a uno hacia una especie de cadencia. El mundo ha cambiado y una voz dolorosa canta: “Alguien ha desgastado el color de mis alas, ha roto mi anillo del círculo de hadas y ha deshonrado al rey en su orgullo, cambió los vientos y dañó las mareas. Madre Mercurio, ¡mirá lo que me han hecho! ¡No puedo huir ni me puedo ocultar!”. Entonces entra la guitarra lenta y suavemente y va creciendo poco a poco, hasta que el ritmo se torna rápido y se le une el piano, la percusión y el bajo. Y ritmo, armonía y melodía se vuelven tormenta y tragedia, hasta que la lentitud alcanza el final y la guitarra da un lamento y un adiós entristecido.

“Doing alright” es una afirmación de que uno puede tomar la decisión de hacer bien las cosas. Hay un tiempo para esperar la salida del sol. “Ayer mi vida estaba en la derrota. Ahora sé lo que estoy haciendo. Tengo el sentimiento de que debería estar haciendo lo correcto.” En ésta hay cambios de ritmo y de melodías, hay también una breve y leve imitación de un tipo de música brasileña. Los cambios de tono de la voz y sus permutaciones en suavización del timbre y luego sacándola con toda la fuerza -la voz de pecho- es algo que enriquece la obra; en todo se ve un trabajo minucioso, en la composición y en la interpretación.

El disco “Queen” contiene también canciones que ahora son muy famosas, como “Keep yourself alive” y “Seven seas of Rhye”.

El “SHEER HEART ATTACK”, que salió al mercado en 1974, es el tercer disco grabado por el grupo y contiene bellísimas composiciones, que si bien es cierto nunca alcanzaron la fama de otras canciones de Queen, me parece a mí que reúnen características de calidad que las hacen inolvidables.

La canción inicial del disco es un claro ejemplo de los avances de Queen en calidad y evolución: “In the lap of the gods”, en ésta demuestran su indiscutible eficacia vocal.

“Dear friends”, que aunque es verdaderamente corta tiene, desde el punto de vista musical, algo de himno y algo de nostalgia y esperanza, que la hace una pieza inigualable y de gran belleza.

“Lily of the valley” es para mí una de las más bellas composiciones de Queen, porque su música es rica en arreglos instrumentales y vocales, que han sido cuidadosamente hechos, y también debido a su rara y original melodía, cantada con una pasión exorbitante por Mercury.

De su letra puedo decir que nos introduce en una atmósfera de fantasía poética –que es reforzada por la música-, donde el cantante nos hace mirar todos los monstruos y demonios internos que lo atormentan:

“Neptuno de los mares dame por favor una respuesta, porque el lirio del valle la ignora. Yago en espera con los ojos abiertos, avanzo a través de cielos tormentosos, sigo cada maldición, ¡mi reino por un caballo!, pero cada vez me vuelvo más viejo. Serpiente del Nilo, dame tu auxilio aunque sea por un momento, quitá de mí tu hechizo y dejá que me vaya. El mensajero de los siete mares ha volado hasta aquí para decir que el rey de Rhye ha perdido su trono. Las guerras nunca cesarán. ¿Hay suficiente tiempo para la paz? El lirio del valle no crece.” Y entonces escuchamos la guitarra triste de Brian May con una melodía que es una bellísima cadencia, que nos anuncia el final. Realmente “Lily of the valley” es una obra maestra, breve pero sustanciosa.

“In the lap of the gods”, que no es la misma que mencioné antes, aunque se llame igual, pero en realidad la melodía y la letras son diferentes, me gusta mucho porque tiene una melodía al final con un carácter épico, no la letra, sino musicalmente hablando, que Queen enfatiza con sus voces.

En este disco también están las famosas “Killer queen”, “Now I´m here” y “Brighton rock”.

“UNA NOCHE EN LA ÓPERA”, sacado al mercado en 1975, es su cuarto disco grabado. Esta colección de composiciones es como la elevación, el perfeccionamiento, la acumulación y la culminación de lo que Queen había venido haciendo desde que sacó a la luz su primer disco en 1973. Iniciando con “The prophet’s song”, ya sentimos que estamos ante una banda de rock muy poco convencional. La búsqueda de la perfección y lo grandioso es evidente.

“Love of my life”, que ya es un clásico, habla sobre un amor no correspondido y de una promesa de amor incondicional. La melodía es bellísima. Mercury la canta con un sentimiento tan genuino y las voces que lo acompañan son tan poderosas, que esta es una de las mejores de todo el disco. Desde el inicio barroco del piano y el arpa tocada con una gran limpieza, uno se siente invitado a flotar con empatía junto la atormentada voz de Mercury. El diálogo entre la guitarra y el piano es una delicia.

Hay una obra de arte de este disco que es muy conocida y que merece una mención especial, “Rhapsody bohemy”. En ésta los músicos lo van introduciendo a uno en una amalgama de la más refinada, entre el rock y la ópera. Incluye una variedad de ritmos que se van sucediendo de una manera muy atinada. Hay varias melodías rondando en toda la obra. Queen aprovecha todos los avances de la tecnología de aquellos días, principalmente la numerosa cantidad de canales para grabar los diferentes tonos y timbres de voz. Es una obra de gran calidad que ha llegado a ser conocida por un amplio sector del público que gusta de la música. Podría decirse que “Rhapsody bohemy” tiene cinco fragmentos: ya es un clásico su inicio breve casi “a cappella” de varias voces bien acopladas y afinadas; la segunda es una lenta balada de rock, pero siempre sazonada con unos toques de música académica, que está fluidamente unida a la primera parte; la tercera parte es la meramente coral, operística, bastante elaborada, en donde Queen hace un verdadero alarde de sus capacidades vocales; la cuarta es la parte más típicamente rock, explosiva, con guitarra distorsionada y batería tocada con fuerza, como una especie de desahogo melódico; y la quinta y parte final es lenta y triste, musicalmente está muy bien construida: es un verdadero desenlace. Sin duda, la mejor composición hecha y ejecutada por Queen.

Todas las grabaciones son muy buenas; pero resaltan también “Your my best friend”, “´39” y la instrumental “God save the Queen” que es casi el himno y la etiqueta de este grupo musical.

“NEWS OF THE WORLD”, el sexto disco grabado, quizás es uno de los que tiene más variedad de ritmos y géneros musicales. Una de las canciones que más me gustan es la que lleva un ritmo muy latino: “Who needs you”. “All dead, all dead”, cantada por Brian May posee una de esas melodías que es imposible de olvidar. “Spread your wings” tiene un mensaje en la letra tan positivo que nos hace reflexionar (y quisiera agregar que en la versión en vivo que se publicó en “Queen Live Killers” me gusta más como canta Mercury que en la grabación que se hizo en estudio).

Una de las canciones que se podrían considerar como íconos del grupo es “We will rock you”, ¿hay alguien que no la haya oído?

Pero a mi entender, la mejor de todo este álbum es “We are the champions”. La calidad de ésta es tan alta que si fuera la única canción que Queen hubiese grabado, habría bastado para eternizarlos como uno de los mejores grupos de rock de la historia.

Del “JAZZ”, séptimo disco, lanzado en 1978, hay una canción que me gusta mucho y es “Jealousy”; por supuesto que hay otras muy buenas como “Don´t stop me now” o “Bicycle race”. En esta última destacan la melodía tan original y las voces muy bien logradas.
“THE GAME” es el décimo álbum de Queen y salió en 1980. Su portada plateada es inolvidable.

De este disco son tres las que más me gustan: “Save me” (que es una de mis favoritas de Queen), “Sail away sweet sister” y “Crazy little thing called love”. Aquí apareció también la tan pegajosa “Another one bites the dust”. Este disco tiene una particularidad para mí y es que este es el último de una era maravillosa de Queen. Es tal vez el último disco que tiene algo de la inicial esencia-rock de Queen.

“El cambio de década supuso también el acercamiento de Queen a la música funk y disco y a un alejamiento del rock propiamente dicho”. (1)
No digo que después de “The game” Queen no haya hecho nada bueno o que haya dejado de tocar rock; sino, lo que digo es que yo prefiero al Queen de los años ´70. Lo siento más entregado y brioso, más impresionante en sus composiciones.

El Queen de los años setenta tenía por supuesto toda la energía de la juventud y no había estado quizás tan expuesto a las nuevas corrientes musicales “más comerciales”.

De cualquier manera, Queen es una de los mejores grupos musicales que he escuchado en toda mi vida. Queen me ha hecho más feliz y me ha hecho soñar. Queen es un grupo que nunca será olvidado. ¡Dios salve a la reina!

Texto: Óscar Perdomo León

 

 
-(1) Wikipedia, la enciclopedia libre, http://es.wikipedia.org/wiki/Freddie_Mercury
-Todas las fotografías extraídas del disco de Queen para computadora, con la discografía completa del grupo.
-Traducción libre de las letras de Queen que aparecen aquí: Óscar Perdomo León.

MAMMA MIA, VI DANZA ESPECTÁCULO

El viernes 26 y el sábado 27 de junio de 2009 se llevó a cabo en el auditórium del Liceo Francés, en Santa Tecla, una muestra de baile, ejecutada por niñas y jóvenes estudiantes de Estudio Danza Humanum Tempore. El plato fuerte de la noche fue la presentación de la danza inspirada en la película MAMMA MIA, cuya música pertenece al grupo sueco ABBA.

Beatriz Andrea Perdomo Pacas
Yo me sentí muy orgulloso de que mi hija Beatriz Andrea formara parte de ese espectáculo. Me emocioné mucho al verla bailar. Yo no sé casi nada a cerca del arte de la danza; pero puedo decir que Beatriz estaba muy compenetrada con la coreografía; al mismo tiempo se le veía muy suelta y flexible. Su permanente sonrisa me hizo entender cuánto disfruta ella bailando.

Beatriz participó en “I have a dream” y “Honey honey”; coreografía de Estela Mena. Y en “Just dance…”; coreografía de Ruth Rivera.

Hubo una rica variedad de bailes. He aquí unas cuantas fotografías de algunos.

Las pequeñitas le pusieron el toque de inocencia al espectáculo

Las adolescentes le agregaron gracia al show
Las chicas que interpretaron las danzas del oriente intermedio bailaron bien coordinadas
y le dieron un poco de erotismo a la noche.


Laura María y Beatriz

 

Al finalizar el evento a Beatriz le dieron un premio por ser la mejor bailarina entusiasta en Ballet A y además un diploma de participación. Comprenderán entonces la felicidad que inundó a mi corazón.¡Bien hecho, Beatriz!

Texto y fotografías:
Óscar Perdomo León

NO ESTOY SOLO

Con mi hermana Wendy
1
Trabajé con gran esfuerzo y ahínco en el hospital durante casi seis años. Trabajé siempre con honestidad y haciendo muchas veces –al igual que muchos colegas en otros hospitales- más de las horas a las que había sido asignado. En los últimos días de agosto de 2008, por razones que no vienen al caso mencionar, renuncié.

Me liberé de resentimientos. Me apoderé de lo que disfruté haciendo mi trabajo y de lo que aprendí durante tantos años en diferentes hospitales y miré hacia el horizonte.

Mario Roberto Perdomo León
2

Así que unos días antes de renunciar le conté a mi hermano Mario de mi deseo de instalar por lo tanto mi clínica privada. Le pedí de favor que me trajera desde Atiquizaya mi viejo canapé y otras cosas que necesitaba en mi oficina médica. Aunque trataba de ver con optimismo mi futuro, había, ahora lo reconozco, cierta decepción y desamparo en mi voz, que mi hermano debió haber notado.

3

Con la rapidez de quien siente amor de verdad por uno, mi hermano me trajo mis “chunches” como pudo un fin de semana. Yo estaba feliz de verlo y de tener mis cosas ya en la casa. Almorzamos y luego sugerí que oyéramos música un rato. Los dos somos irremediables amantes de la música. Yo trataba de impresionarlo con mis veinte y tantas versiones de Yesterday (de Paul McCartney) que tenía en mi iPOD. Luego de escuchar pacientemente me dijo que ya tenía que irse; pero yo le dije que antes de hacerlo que me pusiera alguna canción de su iPOD y el me dijo: “Te dedico esta canción”. Era una de Michael Jackson: “You are not alone”.

4

Gracias, Mario. Qué suerte tengo de ser tu hermano. Yo sé que no estoy solo. Gracias por tu amistad sincera.

Post data:
Michael Jackson, permanece imborrable en nuestra memoria.

ÓSCAR PERDOMO LEÓN
Fotografías 1 y 3 tomadas por Claudia Sosa.
Fotografía 2 tomada por Óscar Perdomo León.
Fotografía 4 tomada de la página oficial del ciberespacio de Michael Jackson.

CONCIERTO EN METROCENTRO

El domingo 21 de junio de 2009 se llevó a cabo un concierto de música popular variada, entre rock, reggue y otros, en el parqueo de la octava etapa de Metrocentro, en San Salvador. Llegué tarde, así que me perdí de algunos músicos, por ejemplo no oí a la nicaragüense Katia Cardenal, cuya voz resalta en Guardabarranco. Casi llegué al final de la presentación del hondureño Guillermo Anderson. Hubo también varios grupos salvadoreños, como Adhesivo, Bajo tierra, etc.; pero bueno, me gustaría dar algunos comentarios específicamente sobre tres de los que se presentaron, porque fueron los que más me emocionaron: El Ático, Pamela Robin y Guillermo Anderson. Por supuesto que el escuchar la música en vivo tiene unos beneficios insuperables y su contrapartida irremediable.Empezaré con Guillermo Anderson, con quien me une un lazo sentimental platónico, musicalmente hablando, porque el haber oído ya uno de sus discos ha sido suficiente para rendirle mi admiración. Su singularidad es tan cercana a nosotros y al mismo tiempo tan lejana.

Su música es una especie de fusión de varios ritmos caribeños, aunque se percibe también influencia de la Nueva Trova Cubana y lejanamente del pop estadounidense. Y en cuanto a sus letras tengo la impresión al oírlas de que son sinceras, auténticas, originales, muy coloridas. Escuchar “Costa y calor”, por ejemplo, es prácticamente como ser transportado a la orilla de una playa caribeña y a un trópico tan conocido para nosotros los centroamericanos:

Una niña que juega junto al mar,
canto de hombres que vienen de pescar,
sol que baña de luz el corazón
y que llega a la orilla hecha canción,
palmerita que baila yacunú,
sombra de mazapán, mango y bambú.

Piel de coco y ojitos de carey,
donde el mar es indiscutible rey,
tamborista, maraca, inspiración,
noche dulce, calor, tabaco y ron,
tierra mía de yuca y caracol,
Dios me puso a crecer bajo tu sol.

Costa y calor, magia del mar,
reino que invitas al pelícano a jugar.
Dame tu luz, baña mi ser,
dame las fuerzas que me incitan a querer…

Una sorpresa agradable fue encontrar que el batero que había sido invitado para acompañar a Guillermo Anderson era Carlos Romero Cárcamo, músico muy completo, excelente percusionista, compositor y arreglista; también toca cualquier instrumento que se le ponga enfrente, como piano, charango, marimba, guitarra o lo que sea.
Carlos Romero
***
Pamela Robin es una mujer con una voz privilegiada. Pero además la pasión que le imprime a las canciones es muy especial, de tal manera que uno siente la intención genuina de su interpretación. También tiene bastante presencia en escena.

Al subir al escenario dijo que cantaría sólo “dos rolas”; pero entre el público estaban los fanáticos de Adhesivo, que se encontraban ya impacientes, y en un arrebato de irrespeto y de intolerancia a la variedad, le gritaron groserías a la fémina artista, antes de que empezara a cantar. Con dignidad, cantó únicamente una canción (“Es tan difícil”) y bajó de la tarima. Pero la cantó muy bien, a pesar de las malas presiones. Muchos nos quedamos con las ganas de seguirla escuchando.

Sé que dormía porque estaba soñando
y tú estabas ahí, junto a mí.
Yo hacía de todo y me dejé llevar
por un miedo, uno tras otro…
Nunca fui tan feliz
junto a ti.
No sé cómo, no sé cuándo, no sé dónde,
pregunté cuándo vamos a llegar.
Porque es tan difícil, es tan difícil,
estar aquí en el aire sin ti.
Yo sólo quiero con mi vida
no esperar de más,
yo sólo quiero que esto
sea más fácil para mí…

En la grabación de estudio de “Es tan difícil”, en la parte que dice “No sé cómo, no sé cuándo, no sé dónde…” hay un claro ejemplo de la calidad, la dulzura y, al mismo tiempo, de la fuerza que tiene la voz de esta cantante nacional. Y la noche del concierto no fue diferente. Pamela invocó a las diosas del canto y ellas la sostuvieron e hicieron volar por los aires, como a un ángel. Aun cuando hubo un pequeño problema técnico de sonido, Pamela se robó el show.

La Robin es una de esas artistas que con la voz que tiene no tiene nada que envidiarle a ninguna cantante del mundo. Y aunque sé que le gusta cantar casi sólo sus temas originales, a mi en lo personal (que me encantan las distintas versiones) me gustaría alguna vez oírla cantar un par de baladas que solía interpretar Freddie Mercury, como “Love of my life”, “Dear friends” o “Lily of the valley”; estoy seguro que ella lo haría excelentemente.Pamela Robin: una voz exquisita.

***
En mi adolescencia empecé a escuchar algo de rock sinfónico y de rock progresivo; uno de los que más me gustaban (y me gusta todavía), por ejemplo, era el grupo británico YES. De verdad que oírlos es un placer extremo. La banda de la que hablaré a continuación me recordó ese tipo de rock. Un rock interesante y bien tocado.

Porque tuve el goce de escuchar a un trío de músicos tocando con verdadera calidad por la tarde (mucho antes de que cantara Pamela Robin), que al instante sentí que había valido la pena estar ahí en el concierto. Y me refiero a “El Ático”, un grupo de rock progresivo muy bien coordinado. Muy bien ensamblado. Afinados. Con una armonía bien elaborada y unos giros métricos bien enlazados. La base rítmica muy bien asentada.El batero no podía ser mejor. Muy entregado, con mucha intuición para dar el golpe adecuado a cada segmento de su instrumento, en cada parte de las composiciones.

Mantener la velocidad apropiada y dar el platazo en el momento justo requiere no sólo de entrenamiento continuo, teórico y práctico, sino de un sentido del ritmo que no todos tenemos. Este baterista de “El Ático” era realmente bueno.

El bajista estaba efectivamente compenetrado con las composiciones musicales y muy bien conectado con la percusión. Se le veía tocar muy suelto y seguro. Ciertamente disfrutaba de su instrumento.

El guitarrista parecía estar todo el tiempo inspirado. Se observaba tranquilo; positivo en su propósito. Muy hábil. Limpio en su toque. Los acordes siempre bien armados. Rápido al ejecutar escalas, con delicadeza al tocar solos lentos, pero con la fuerza necesaria para las típicas distorsiones del rock.

Las composiciones de este grupo fueron todas instrumentales.

El público recibió muy bien a la banda El Ático y se mantuvo la mayor parte del tiempo hipnotizado con su música.

El Ático, en pocas palabras, un trío con gran calidad.
Mi esposa Érika disfrutó de la música
Unos jóvenes de Sensuntepeque acudieron al concierto
La foto del recuerdo. Mi esposa y mis hijas con Guillermo Anderson.

Texto y fotografías:
Óscar Perdomo León

DÍA DEL MAESTRO

El 22 de junio es el día del Maestro en El Salvador y he recordado a los profesores que durante toda mi vida escolar me enseñaron tantas cosas. Aunque a unos los recuerdo más que a otros.Por ejemplo, a la “señorita Vicki”, Victoria Gutiérrez, de Chalchuapa, la recuerdo bien que llegaba a la escuela manejando un escarabajo alemán, con una sonrisa y una alegría que la transmitía a su clase. Ella fue quien me enseñó a leer y escribir, y fue mi profesora de primero y segundo grado. Años después cuando nos encontrábamos casualmente, siempre nos saludábamos muy contentos. Tengo muchos años de no verla; pero siempre la recuerdo con mucho cariño.Ana Germánfue mi profesora de laboratorio de química. Después de terminar la clase había un par de alumnos que nos quedábamos haciéndole preguntas que ella nos contestaba amablemente. Después nos leía fragmentos de libros de escritores salvadoreños; bien recuerdo cuando nos leyó con una gran emoción “El jetón” de Arturo Ambrogi. Estoy seguro que ella me enseñó más de literatura que cualquier otro profesor de letras que yo haya tenido: me inculcó el amor a la lectura. Tampoco olvido el libro que me regaló: “Corazón”.Durante mi vida universitaria, conocí grandes profesores, verdaderas eminencias del conocimiento; pero debo decir con cierta decepción, que aun cuando numerosos de estos doctores que fueron mis tutores sabían mucho, muy pocos tenían las herramientas pedagógicas necesarias para transmitir lo que sabían; es más, algunos    –los menos por fortuna- de ellos hasta trataban deliberadamente de desmotivar al estudiante, tratándolo con irrespeto, insultando su autoestima y guardando con egoísmo el conocimiento. Pero, como decía, los profesores que sí se interesaron en enseñarme el “arte de la Medicina”, se mostraban sin arrogancia y compartían con placer sus experiencias y conocimientos. Con estos últimos estoy en deuda eterna.

Finalmente quiero hablar, aunque rompa con la cronología de mi relato, de la que fue mi profesora de quinto grado de primaria. Ella me enseñó muchas cosas, no con palabras, sino con el ejemplo vivo, como el valor de la honestidad, la responsabilidad en el trabajo y la puntualidad. También me mostró el placer de la lectura con el simple hecho de verla disfrutar leyendo. Recuerdo bien, por ejemplo, que antes de ir a ver al cine la película “Papillón”, con Steve McQueen y Dustin Hoffman, ella ya se había leído toda la novela homónima. La recuerdo con claridad comentándola con su amiga Ana Berta.

Ella, que muy tempranamente enviudó y que con amor y sacrificios me llevó por los senderos de la vida, es mi madre, Nohemy León de Perdomo, que ejerció el magisterio con dignidad y entrega, con verdadera vocación y nació –por casualidad o porque las fuerzas del destino así lo quisieron- un 22 de junio.

Recuerdo cuando mi mamá preparaba sus clases, investigando y consultando libros. Siempre fue emprendedora y como el sueldo de profesora era muy bajo, empezó a viajar a San Salvador para comprar lana e hilos para bordar y hacer crochet, y puso una pequeña tienda en nuestra casa; con ello teníamos una pequeña entrada extra. Otra cosa admirable de ella fue que en una época de mucha crisis económica, mi mamá comenzó a trabajar dando clases en tres turnos diferentes, mañana, tarde y noche. Era una locura; pero la necesidad de mantener a sus tres hijos y su hogar la empujó a tal hazaña. (Durante ese tiempo mis dos hermanos y yo permanecíamos más tiempo sin su presencia; pero aún así, con su ejemplo de amor y honradez, los tres nunca nos desviamos de la rectitud y hemos llegado a ser personas trabajadoras y de bien, con sensibilidad social). Pero el esfuerzo físico y mental que mi mamá realizaba por nosotros la consumió rápidamente y la hizo colapsar en unos meses. Fue ingresada en el hospital con una severa gastritis, debido a la mala alimentación y al estrés.

Sin embargo, esto no la detuvo y continuó trabajando dos turnos; pero siempre con entusiasmo en la docencia y sin amargura.

Aún hoy después de jubilada, sigue ejerciendo el amor a la lectura y además siendo el apoyo pedagógico de su nieto Carlitos.

Desde este espacio íntimo que me pertenece le digo gracias a mi mamá por todo y gracias a todos los maestros que de verdad se interesan en sus alumnos y no sólo van a su trabajo a sobrevivir y a pasar el tiempo. Los maestros son una verdadera luz cuando enseñan con amor y con humildad, dos instrumentos inseparables para conducir al estudiante a través del universo del saber. Cuando el maestro disfruta lo que hace, el alumno lo percibe, lo interioriza y la sed de conocimientos no se le agota nunca.
Sólo teniendo mejores estudiantes, tendremos mejores profesionales,
lo cual hará de El Salvador un país más grande.
Ojalá que en El Salvador de aquí en adelante se valoré más a los maestros y se les dé una formación más sólida y mejor cada día. Que se les mejore los sueldos, que se les motive a estudiar y actualizarse. Ojalá que nuestros niños vuelvan a tener grandes maestros como los que se graduaban de la extinta Normal “Alberto Masferrer”.
Gracias a los maestros y maestras que sueñan con un mejor futuro para sus alumnos y para nuestra patria. A ellos, gracias por todo.

Feliz día del maestro y feliz cumpleaños, mamá.

Texto y fotografías:

Óscar Perdomo León

20 de junio de 2009

EL ZOOLÓGICO, EL SUB-EMPLEO Y EL TRABAJO INFANTIL

Hace un par de días leí en un periódico que el zoológico nacional había hecho unas nuevas adquisiciones y lo que me llamó la atención fue principalmente los suricatas y los canguros. Así que con la intención de ver los nuevos animales y de disfrutar del día partí con mi familia para el referido lugar.
Nenúfar. Las ninfeas del lago del parque zoológico.

Un paseo al zoológico no es nada si no se va a mirar al ícono del parque: a la elefante Manyula, un bello ejemplar que, según información del parque zoológico, puede pesar más de 6 mil libras. Original de la India, Manyula vino a El Salvador en junio de 1955, cuando apenas tenía 5 años de edad, procedente del parque nacional de Hamburgo, Alemania.
Me causa cierta tristeza ver la soledad de Manyula, quien quizás aún espera que el ex-Presidente Antonio Saca le cumpla la promesa que le hizo de traerle una pareja sentimental. Se ve que el paquidermo también tiene su corazoncito.

Aún así, el día prometía estar lleno de diversión y proseguí el recorrido por el parque. Hasta que me encontré con algo que no es justo que ocurra y que aunque no es nada nuevo en nuestro país ni específicamente en el zoológico, es algo que los salvadoreños, como sociedad, tenemos que resolver, tarde o temprano: el sub-empleo, pero en este caso, bajo unas condiciones de trabajo realmente inaceptables.

Los vendedores que había antes dentro del zoológico fueron sacados del lugar y se les prohibió el acceso. Las autoridades de la administración de ARENA, mandaron a construir un muro, un muro que para mí es como un símbolo de la exclusión característica hacia los más pobres de nuestro país, por parte de los gobiernos areneros.

Como estos vendedores tienen hijos que mantener, no podían quedarse cruzados de brazos. Algunos han construido atrás del muro unas pequeñas tarimas para pararse y otros sólo se paran en unos palos de madera sembrados en el suelo, porque dicen que por las noches las autoridades del zoológico les destruyen los entablados. Estas personas se pasan paradas casi más de 8 horas en estas deplorables condiciones. Creo que las fotografías hablarán por sí solas.

“…los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo…” (1)

Atrás del muro, en una deplorable condición de trabajo.

Su hijo, que se tiene que cruzar el río de aguas sucias para llegar a este lugar,
lo ayuda en lo que puede.

Uno de estos vendedores me dijo que él y muchos otros vendedores habían intentado negociar con las autoridades del zoológico. Pedían que se les permitiera tener un lugar dentro del zoológico en donde se juntaran a todos los mercaderes de tal manera que hubiera más orden y ellos pudieran tener la oportunidad de trabajar honradamente; pero, según nos dijo, se les señaló que eso era imposible. Además contó que su esposa, que también ha puesto su venta en otro sector del muro, había estado con diarrea y fiebres, lógico producto de la insalubridad a la que están expuestas, ella y su familia.
En lugar de estar en la escuela o jugando, un niño, parado en unas ramas de bambú atrás del muro, se expone al peligro de caer.
El trabajo infantil. Todas las injusticias juntas para “el futuro de El Salvador”.

Por su lado el zoológico construyó un local para restaurantes múltiples y venta de golosinas, como los sorbetes “Sarita” y otros.

Creo que los salvadoreños, como sociedad, debemos cambiar nuestra insensibilidad por una solidaridad sincera, hacia nuestros compatriotas más desfavorecidos. El nuevo gobierno tendrá que ir poco a poco mejorando las condiciones de vida de los habitantes de este Cuscatlán que añora salir de la pobreza.

Pero dejando por un momento a un lado el dolor y la injusticia que sufren día a día tantos hermanos salvadoreños, pasaremos a ver un par de fotografías de los animales del zoológico.

La hembra de pavo real, bella también, tiene unos colores menos vistosos.

La hembra de pavo real, bella también, tiene unos colores menos vistosos.

Un suricata

Canguro

Otro canguro con un color grisáceo.

Pero entre la diversión de ver a los animales exóticos, no nos olvidemos de nuestros niños, de nuestros hermanos, “los tristes más tristes del mundo”. (2)

Texto y fotografías:
Óscar Perdomo León

Post data: A Gustavito, el hipopótamo, no lo pude ver. Se la pasa todo el día sumergido en el agua. Pero tengo un par de fotos del fallecido Alfredito que otro día tal vez les muestro.

(1) y (2) Fragmentos del “Poema de amor” de Roque Dalton.

ELLA

Cuando era niño veía por las tardes en la televisión viejas películas gringas y mexicanas en blanco y negro, y cuando el galán enamorado de la historia besaba a la muchacha, yo soñaba con ser el galán y con tener un amor. No me convertí en galán, pero sí me enamoré y la primera vez que lo hice –platónicamente- estaba en tercer grado de primaria. Y me he enamorado un par de veces más en mi vida, ya no tan platónicamente, algunas veces soportando piedras y palos, y otras veces me han querido como se debe.

Pero cuando la vi por primera vez a ella nunca pensé que me enamoraría. Yo estaba sentado en un cafetín y ella entró con su mirada que me gusta y no me miró. No nos conocíamos, por supuesto, pero me gustaron sus ojos. (O las furtivas feromonas, ¡quién sabe!). Ignorado, me quedé pensando en eso durante varios días. Y me pregunté por qué pensaba tanto en ello. Después me la presentaron formalmente como compañera de trabajo. De vez en cuando la veía de lejos y le sonreía, ella me correspondía educadamente.

 

Un día nos encontramos y no perdí la oportunidad de mostrarle mi interés hacia ella y le dije, así, a quemarropa, que me gustaba como le quedaba su blusa y entonces me miró, con una mezcla de sonrisa obligada y de cierta incredulidad.

Aprovechaba cada ocasión para charlar con ella. Luego la invité a salir dos veces, porque me gustaba físicamente y no me aburría de platicar con ella; pero siempre sentía un leve temor impreciso cuando estaba a su lado. En realidad debo aceptar hoy que para entonces ya estaba enamorado de ella; pero yo estaba en una fase de negación inconciente y con el consiguiente miedo a ser rechazado. Estaba totalmente perdido. Ella, por su lado, se mostraba muy amistosa y a gusto conmigo.

La tercera vez que salimos, un par de semanas después, su mirada hacia mí era diferente y yo comprendí que una puerta se me había abierto. Esa misma noche nos besamos.

Al día siguiente, la asustada fue ella. Creo que la situación la tomó por sorpresa. Me dijo que me olvidara de lo que había pasado y que todo había sido un error. Le dije que comprendía y no insistí. Entonces, cuando la encontraba en los pasillos del hospital sólo le hablaba para saludarla. Unos días después ella se fue de vacaciones.

Me sentía solitario y triste. Gris. Ensimismado. Ausente de mi entorno. Ni mi trabajo ni la música me llenaban. Quise escribir algo pero la página blanca permaneció en blanco por días y días. Y las fastidiosas horas largas no se alejaban de mí para nada. Yo había escrito que el amor sólo se da y recibe, no se exige. Así que tenía la obligación ética de seguir mis propios consejos y traté de olvidarme de ella.

 
 
“Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla.
Donde yo no me hallo no se halla,
hombre más apenado que ninguno.”
(1)
Sin embargo, con el pasar de los días, algo sucedió. La puerta de mi morada sonó inesperadamente. Abrí y allí estaba ella con una sonrisa, como si nada hubiera pasado y como si todo fuera nuevo. Y así fue, en realidad. No abrazamos y besamos en el umbral de la puerta como en una tonta telenovela de mediodía. Y después de un mes de intenso noviazgo, alquilamos una casa y nos fuimos a vivir juntos. Nos llevamos todos nuestros libros y nuestros discos, que al final terminaron mezclándose. Estábamos tan felices.
*
Yo encajé perfectamente en su vida y dejé atrás mi dolor.
Ella estaba radiante y cantaba canciones de Fito Páez por toda la casa.

Un año después nos casamos, en una ceremonia familiar sin ínfulas.

……………………………….

Ahora la mayor parte del tiempo no nos separamos. Leemos el uno junto al otro. Escuchamos música juntos. A veces cocinamos en colaboración mutua. En ocasiones le pregunto si no se ha aburrido de mí y ella responde:

-Yo no ¿y usted?

-Yo tampoco.

……………………………….

Me encanta su coquetería, la sensualidad que estila con su mirada y su cuerpo. Se pasa mirándose al espejo entre 20 a 30 minutos: no hay problema, su vanidad está en los límites necesarios que debe tener toda mujer.

Como buena “escorpiona” que es, tiene la suficiente dosis de pasión y lujuria que mi enfermedad necesita. Y en cuanto a sus celos… ¡qué puedo decir! Hay un par de anécdotas sobre ese su sentimiento que más que enojo ha hecho brotar de mis labios una sonrisa divertida, que si se las contara a ustedes, me mandaría esta noche a dormir al canapé de mi clínica.

Una de las cosas que más me entretiene hacer con ella es escribir. Y lo hacemos así: uno de los dos inicia un tema y escribe un par de líneas o párrafos, luego se levanta y el otro se sienta y continúa escribiendo, enriqueciendo la página con nuevas ideas o corrigiendo la sintaxis o la ortografía. Escribimos en primera persona y en singular habitualmente, con el único objetivo de que el lector pueda tener una mejor empatía con nuestros argumentos.

Nos alegramos al coincidir. Discutimos cuando no estamos de acuerdo; pero generalmente alcanzamos un consenso. Por eso hemos iniciado nuestra propia bitácora en línea: “La Esquina de Érika y Óscar”:
http://laesquinaderikayoscar.blogspot.com/ en la escribimos artículos de opinión sobre música, política, etc.

Ahora ya no puedo vivir sin la bitácora ¡perdón!, quise decir sin Érika. Y espero envejecer a su lado.

Pan “Óscar”. Riquísimo. Una creación de Érika. Lleva tocino, pollo, carne de res, jamón, lechuga, pepino, tomate y una espesa salsa con ingredientes secretos.
…………………………………………………………….
**
***
Gracias, Érika, por enseñarme cosas e historias que no conocía. Le agradezco que me haya dado a conocer cierta música que había pasado por alto. Gracias por las lecturas. Gracias por leerme a Horacio Quiroga. Gracias por hacerme enojar, reír e inventar. Gracias por compartir sus sueños conmigo. Gracias por los trucos de cocina. Gracias por los besos y las caricias. Gracias por hacerme tan feliz. Pero principalmente, gracias por hacerme sentir tan vivo cada noche y cada día.
 
Texto:
Óscar Perdomo León

Fotografías tomadas y editadas por Óscar Perdomo León; excepto * que fue tomada por Érika Mariana Valencia-Perdomo; ** y ***, que fueron tomadas por Beatriz Andrea Perdomo Pacas.

(1) Fragmento del poema “Umbrío por la pena”, de Miguel Hernández.

MERCURIO

Empieza a amanecer y los gallos con sus voces raspadas cantan con toda su energía; las gallinas, que sólo saben cacaraquear, me imagino que se asombran al oírlos y quedan extasiadas con ellos y sometidas a su autoridad. No sé si la comparación que voy a hacer es buena (ya que los gallos no son muy elegantes ni cantan tan bien que se diga; mas pensemos relativamente), lo cierto es que creo que de la misma manera también nosotros, los simples humanos que sólo medio podemos tararear una canción, nos maravillamos al escuchar a otro ser humano, mujer u hombre, cantando como sólo lo harían los dioses.Cuando yo era adolescente los hermanos Romero, Mario y Carlos, regresaban de San Salvador con un disco LP nuevo cada fin de semana a su ciudad natal, Atiquizaya, en donde yo vivía. Casi siempre era música académica como Beethoven o Brahms y nos sentábamos frente al tocadiscos horas y horas a escuchar música. Nos la pasábamos muy bien hablando de música y escuchándola. Yo aprendí mucho de ellos, de los discos y de los hermanos Romero. Pero un día los hermanos Romero traían un disco diferente, un concierto grabado en vivo, era “Queen live killers”, de 1979, en el que había una especie de recopilación de algunas de las mejores canciones del grupo musical británico Queen. Yo quedé verdaderamente fascinado. Un par de semanas después traían otro disco de Queen, el “Jazz”, de 1978. Luego mi mamá me compró, con muchas dificultades, “Sheer heart attack”, de 1974 y “News of the world”, de 1977. No parábamos de oírlos y oírlos. Poco a poco fuimos consiguiendo de una u otra manera todos sus discos. Y empezamos también a tocar e intercalar las canciones de Queen con las canciones originales que hacíamos nosotros; Mario Romero tocaba la guitarra eléctrica, su hermano Carlos la batería; mi hermano Mario la guitarra acústica y yo el bajo eléctrico; pero bueno, esa es otra historia de la que tal vez hable otro día.
Lo que hoy quiero decir es que para mí, el mejor cantante de rock que ha habido alguna vez ya murió, y sin embargo está más vivo en sus grabaciones y en mi corazón que ningún otro, su nombre es Freddie Mercury.
Desde el inicio en que uno lo escucha se da cuenta que su voz no sólo tiene potencia, sino también belleza. Su timbre de voz es inconfundible. Mercury puede con su voz pasar de una melodiosa suavidad, llena de ternura, a una afinada distorsión que le pone los pelos de punta a cualquiera.

Su destreza como compositor inspirado en indiscutible. Hay numerosas melodías de gran preciosidad, a las que acompaña con letras interesantes. También es impresionante la manera en cómo Mercury fusiona la música rock con la música académica. Y su más grande ejemplo, que no el único, es “Rhapsody bohemy”.

Aunque se sabe que su pareja sentimental lo acompañó hasta fin de sus días, dicen también que nunca fue correspondido con el verdadero amor que se merecía. Esto no podemos saberlo con certeza, pero a veces pienso que algo de verdad debe haber en ello. De cualquier manera todos hemos sufrido alguna vez la soledad o alguna traición de amor y Freddie no pudo haber sido la excepción. Quizás por eso su voz suena tan desgarrada emocionalmente, tan limpia y sincera, en canciones nostálgicas y tristes como “Save me”, “Love of my life” o “Somebody to love”, canciones que él mismo había compuesto y que al escuchar la letra y combinarla con la música, se da uno cuenta de la calidad y de la honestidad de Mercury al componer e interpretar.

Save me, save me, save me.
I can´t face this life alone.
Save me, save me, save me.
I´m naked and I ´m far from home.

Oír ese estribillo y caer después, a los 2:20 minutos de la canción, de pronto como en un abismo en el que se queda uno flotando durante 15 segundos en el fondo de una guitarra acústica, mágicamente tocada por Brian May y escuchar, seguidamente, la característica y majestuosa (“royal”) guitarra eléctrica de Brian y entonces volver a la voz de Mercury:

Each night I cry and still believe the lie
I love you ´till I die…
E inmediatamente oír esa guitarra eléctrica distorsionada que toca una melodía que es como un puñado de sal y un chorro de jugo de limón sobre la herida…Les aseguro que es eficacia pura, calidad en su más alto nivel; músicos tocando de verdad; pero también un delicioso masoquismo para el que ha sufrido una decepción de amor.

Quiero decir con énfasis, antes que nada, que respeto las inclinaciones sexuales de todas las personas. En Freddie Mercury sus inclinaciones sexuales eran obvias, especialmente al verlo cantar; pero también en algunas canciones al escucharlo. Es más, estoy convencido que en algunas ocasiones, en ciertas composiciones, esa circunstancia le favorecía, porque ¿quién cantaría mejor que él My melancholy blues, del álbum News Of The World, por ejemplo?

El verdadero nombre de Freddie Mercury era Farrokh Bommi Bulsaray había nacido el jueves 5 de septiembre de 1946 en la pequeña isla de Zanzíbar, una isla del Océano Índico que ahora es parte de Tanzania.Durante su niñez inició sus clases de piano. “… y se esforzaba en cada una de ellas con empeño… Tanto es así que consiguió la nota más alta tanto en la parte práctica como en la teoría”. (1)

Casi durante dos décadas dirigió a Queen, uno de los grupos de rock-pop más exitosos de la historia, con canciones que satisfacían a los oyentes más exigentes.Grabó 16 discos originales con Queen, dos discos en solitario (“Bad Guy” de 1985 y “The Freddie Mercury Álbum” de 1992); también grabó el álbum “Barcelona”, con la diva catalana de la ópera Montserrat Caballé, en 1987.

“En noviembre de 1995, el mundo pudo escuchar a Freddie con un nuevo disco, titulado “Made In Heaven”. Fue el último trabajo que grabó la estrella con la banda, aunque el álbum tuvieron que terminarlo en solitario, John, Brian y Roger, en memoria del alma inmortal de Freddie Mercury”. (2)

En sus últimos días su aspecto físico se había deteriorado mucho. Falleció en Londres el domingo 24 de Noviembre de 1991, de una bronconeumonía, como una severa complicación del SIDA que estaba padeciendo.

“Un funeral tranquilo y familiar se organizó tres días después de su muerte. Freddie fue cremado y no hay ninguna tumba para visitar.” (3)

“La muerte de Mercury conmocionó el panorama mundial de la música y los homenajes se sucedieron uno tras otro. El 20 de abril de 1992 se celebró uno de los más emotivos en el Wembley Arena de Londres. Estrellas del firmamento pop y rock, como Elton Johnn, Guns N´ Roses, Seal, Metallica, David Bowie, Robert Plant, Roger Daltrey, George Michael y Liza Minnelli, se reunieron para rendir tributo al cantante desaparecido.” (4)

Freddie Mercury en 1991. Esta fue la última vez que posó para una foto. *
Para los que crecimos con su música, el día de su muerte fue muy triste. Yo sentí algo parecido a lo que experimenté cuando fue asesinado John Lennon: una mezcla de incredulidad y de tristeza.“I don´t wanna die. I sometimes wish I ´d never been born at all”, escribió Mercury en su afamada “Rhapsody bohemy”, como si en un momento de iluminación de presagio hubiese visto su fatídica muerte.Si Mercury nunca hubiese nacido, el mundo se hubiera perdido de uno de los mayores placeres musicales que ha habido en la música popular.

A Freddie Mercury me gusta recordarlo así, como se veía a inicios y mediados de los años ´70.

Con todo el ímpetu de la juventud.

Con toda su creatividad enardecida.

“Freddie Mercury era un gran amante de los gatos y tenía un clan de 7 felinos en su residencia. No obstante, de entre todos ellos, sentía una especial predilección por una hembra a la que llamó Delilah y a la que dedicó una canción con el mismo nombre. Esta canción apareció en el disco Innuendo en 1991”. (5)
Estatua de Freddie Mercury en Montreux **
Cuando pienso en la música de Queen, siempre pienso en mis años de adolescencia. ¿Cómo olvidar a Carlos Romero Cárcamo, siendo un niño, tocando la batería y cantando “Don´t stop me now”? ¿Cómo no recordar a mis amigos Shamba Góchez, al Viex, a Mario Romero Cárcamo, a mis hermanos Mario y Wendy, que también eran amantes de la música de Queen? ¿Cómo ocultar mi satisfacción al pensar en las sesiones de escuchar y tocar música de las canciones que cantaba Freddie Mercury?“We are the champions” cantó Mercury con mucha emoción. Y tenía razón, porque como cantante, pianista y compositor, como un todo creativo e interpretativo, un verdadero genio de la música y carismático como pocos, Freddie Mercury es el campeón.
***
Texto:
Óscar Perdomo León

(1) Wikipedia, la enciclopedia libre, http://es.wikipedia.org/wiki/Freddie_Mercury
(2) y (3) Fernando Ibiza Roselló, de su página:
http://www.geocities.com/sunsetstrip/palladium/1574/freddie.html
(4) Biografías y vidas,
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/mercury.htm
(5) Wikipedia, la enciclopedia libre,
http://es.wikipedia.org/wiki/Freddie_Mercury

Todas las fotografías extraídas del disco para computadora de Queen, con la discografía completa del grupo, excepto las fotografías *, ** y ***, las cuales fueron extraídas de Wikipedia, la enciclopedia libre:
http://es.wikipedia.org/wiki/Freddie_Mercury

EL SALTO DE MALACATIUPÁN

08 de junio de 2009

1
Hay muchas bellezas naturales de nuestro país que esperan aún ser explotadas desde el punto de vista turístico. Un ejemplo de esto es El Salto de Malacatiupán, en Atiquizaya, departamento de Ahuachapán. Malacatiupán es una palabra de origen nahuat que significa: templo redondo.Durante mi niñez y mi adolescencia fui varias veces con mi familia y mis amigos a este paraíso natural.Hace un par de semanas regresé al Salto; pero esta vez lo hice con mi familia.

Tropel de niños y niñas con mi hermana
2
Para llegar al lugar hay que atravesar el río Agua Caliente que, aunque no es muy ancho ni demasiado profundo, es conveniente cruzarlo en un lugar adecuado, porque se corre el riesgo de ser arrastrado por la fuerza de la corriente hacia la cascada.
Mi hermano Mario, después de haber cruzado el río.
3
Esta vista panorámica da una cierta idea aproximada de la altura de la caída del Salto de Malacatiupán.
4

Esta cascada trae agua que ha sido calentada por fuentes terráqueas desde Los Ausoles, departamento de Ahuachapán; sin embargo, justo a la par de la caída de agua hay nacimientos de agua a una temperatura mucho más fría. Es decir, que la persona que se baña puede hacerlo casi al mismo tiempo con ambos tipos de agua y contrastar la temperatura de las aguas en su cuerpo. En otra parte, cercana a la caída, hay una corriente de agua mucho más caliente (un agua que puede llegar a una temperatura tan alta como para cocinar y endurar un huevo), en donde se unen ambas aguas, la caliente y la fría, y se forma un río se aguas termales muy apetecible para el cuerpo y a cuya tibieza muchos le adjudican propiedades medicinales.

A la izquierda de la foto se ve el nacimiento de agua fría y a la derecha, al fondo, mi familia se baña en el agua tibia.
5

Con mis hijas Laura y Beatriz
6
7

Regresar a ciertos orígenes geográficos que he frecuentado cuando era niño, me conduce a un inevitable regreso a mi conciencia infantil, a mirar las cosas como las veía de alguna manera en aquellos días. Todo parece entonces tan simple y tan nuevo. Me vienen a la memoria las leyendas del Cadejo Negro y del Cipitío. Sortilegios misteriosos. Alegría inocente. Agua limpia, cielo claro. Evocaciones de una vida sin problemas, porque mi anhelo más grande era tan fácil de alcanzar: jugar. Y para eso sólo necesitaba mi fantasía inagotable.

En mi corazón llevo una cascada y un río. Y en mi pecho tengo un niño que no muere y que me dice todos los días que un mundo mejor es posible.

Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografías 1, 2, 3 y 4 tomadas por Óscar Perdomo León.
Fotografías 5, 6 y 7 tomadas por Érika Valencia-Perdomo.

MI PADRE. 33 años, 32 días

A Wendy

*
Lo amado y perdido lo añoramos con fuerza. Y ese es el sentimiento que tengo sobre mi papá. La muerte nos lo arrancó en el momento más inesperado y de una manera tan injusta. Nos tomó por sorpresa. Pero así es la naturaleza a veces, perversa.

Mi papá se llamaba Óscar Alfredo Perdomo Escobar y tenía apenas 33 años de edad cuando un aneurisma en el Polígono de Willis, que yacía oculto dentro de su cerebro, explotó irreversiblemente. Cayó en coma durante unos días, para después fallecer un 05 de diciembre de 1972.

Cuando lo veo en la fotografía de arriba, tan joven, tan lleno de vida, con ese semblante al estilo de los actores de cine de los años ´50, no puedo creer que yo, ahora, haya superado con mucho la edad que él tenía cuando murió. Para entonces yo era un niño que lo veía alto y “viejo”; pero eso es un espejismo de las edades y ya sabemos muy bien que todo es relativo.

En esa foto de arriba mi papá me recuerda también las poses de galán que en ocasiones tomaba Pedro Infante. Y mucha gente mayor que conoció a mi papá sabe que a él le gustaba cantar, cuando alguien lo acompañaba con una guitarra, los boleros que entonaba Pedro y todos coinciden en que lo hacía muy bien. Yo más bien lo recuerdo cantando en la ducha de la casa: lo hacía con intensidad, con entrega, se sentía que de verdad lo estaba disfrutando, hasta el punto que una vecina que lo escuchaba cantar y cuyo hijo se había suicidado, le dijo un día a mi mamá: “¡Qué bonito canta Óscar!… y a mi hijo nunca lo oí cantar”.

Sus viejos amigos me han contado que sus características principales eran su alegría y su carisma. Todo el mundo lo amaba. En las reuniones siempre era el centro de atención. Daba su amistad con sinceridad. La envidia, el odio, la intriga y la injusticia no tenían nada que ver con él. Y no lo estoy idealizando, por supuesto que tenía defectos; pero su magnanimidad era tal que opacaba sus fallas.

Rosa Nohemí León y Óscar Alfredo Perdomo Escobar **
A finales de los años ´60, principios de los ´70, mi papá tenía un bonito hogar junto a mi mamá, Nohemí León. De esos días, lo que tengo impregnado en mi recuerdo, es a mi papá sentado frente al tocadiscos, entregado al placer de la música, mirándome y asintiendo de vez en cuanto, como haciéndome cómplice de su goce, escuchando “Jimena”, de Waldo de Los Ríos; “Te fuiste en abril”, de Palito Ortega o “Cariño, verdad” interpretada por los Churumbeles de España. Esas memorias y esa música para mí ahora son como íntimos cortometrajes de magia, con imágenes vivas y seductoras en mi cabeza.
Mario, Óscar padre y Óscar hijo ***
Mi hermano Mario y yo disfrutamos de su compañía y sé que ambos tenemos muchos recuerdos de él. Pero mi hermana Wendy, quien tenía apenas 32 días de nacida cuando mi papá murió, no tuvo la oportunidad de conocerlo realmente. Por eso quiero compartir este otro inconcluso cortometraje querido que tengo filmado en mi cabeza: mis padres regresan del hospital con una linda bebé que era mi hermana. Mi papá y mi mamá rebosan de alegría y nos muestran a la blanca niña. Mario y yo la miramos con una mezcla de admiración y de felicidad. Por la noche mi papá se pasea por toda la sala de nuestra casa cargando a mi hermana. Le habla y le canta. Le sonríe…
 
Wendy Perdomo ****
Nadie sabe nunca cuando va a ser visitado por la muerte. A mí sólo me quedan los recuerdos y los deseos de vivir sin miedo y con alegría, con honestidad y entusiasmo. Creo que es como le hubiese gustado a mi padre verme existir.

Texto:

Óscar Perdomo León

 

Fotografías:
* tomada por fotógrafo desconocido en 1958.
** y *** tomadas por Jorge Vásquez en 1970 y 1971, respectivamente.
**** tomada por Óscar Perdomo León en enero de 2007