UN LEJANO VECINO

 

Si los jardines en tus labios

me dan palabras

como flores,

si tus manos

crean universos

como dioses evolucionados,

el hastío

nunca

podrá tocarme.

 

Ahora sé que las arenas del mar son casi infinitas,

por eso las olas en mi cabeza

juegan su vaivén delirante.

Gracias a ello

el hastío para mí

es un planeta

frío e invisible.

 

Mientras existan estrellas para viajar,

ojos para deleitarse,

música para sumergirse

y corazones para explorar,

el hastío será siempre,

para mí,

ese lejano vecino

desconocido.

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Escrito por

Óscar Perdomo León

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TRANSPARENTE

Hay una barca

que recorre los mares agitados

de mi mente.

Es una barca con la fantasía

de tripulante.

 

Me río del presente,

lucero de la naturaleza;

y me río del futuro,

inabarcable como la lluvia y el viento. Sigue leyendo

EFÍMEROS INMORTALES

Te cuento que en el silencio y la soledad

puedo ver y escuchar

mi interior.

 

Hay un universo sigiloso

en mis ojos cerrados.

 

Y mirá como son las cosas,

junto a tus manos puedo saborear,

con los ojos

entreabiertos,

el placer

de observar mil universos.

 

Y aunque somos tan efímeros los humanos,

-el tiempo corre, vuela y se nos va-

las palabras y las acciones

quedan,

oportunamente,

en los libros

y en la memoria

de la humanidad.

 

La música es una manera de silencio.

Y sin embargo, la música está llena de palabras,

calladitas y tácitas,

que fluyen

con facilidad

y que suenan en el lenguaje

que entiende

nuestro corazón.

 

Por primera vez en mucho tiempo

siento que mi pecho descansa.

El tiempo gris quedó atrás

y puedo sonreír.

 

Y  los trozos de promesas rotas

que cayeron sobre mí

como granizos helados,

sirven hoy para armar un universo nuevo.

 

Nada es igual que antes,

afortunadamente.

***

Escrito por

Óscar PerdomoLeón.

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Fotografía por Saúl Phillips.

Foto trabajada por Óscar Perdomo León.

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RETRATO DE LA PRIMERA IMPRESIÓN

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Cuando nos conocimos,

-de verdad-

hacía un viento

gris y fuerte.

Y una nube de pájaros negros

sobrevoló la tarde

moribunda.

.

Vos temblabas de frío.

Acerqué entonces

mi calor a tu cuerpo con mi cuerpo

y tímidamente

y lado a lado

nos juntamos.

 

Sonreímos. Comimos.

 

Y de pronto sentí dos pequeñas

almohadas,

suaves y gruesas,

tocándome la mejilla izquierda:

eran tus labios

apetecibles

y amorosos.

 

Busqué con mis ojos tu mirada.

Y tus ojos cerrados

buscaron con deseo

mis labios

abiertos.

 

Te besé

y al besarte

abriste frente a mí

tu visual inspección.

Sólo por dos segundos

-eternos-

se cruzaron nuestras miradas

y me di cuenta

que las abejas silvestres

habían fabricado su colmena

en tus ojos claros.

.

De la ceguera

me despertaron aquel día,

tus besos

y la ternura

de tu abrazo.

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Escrito por

Óscar Perdomo León.

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Fotografía por Óscar Perdomo León.

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ESPEJISMO Y FINAL

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Era un espejismo lo que viviste.

Bien sabés que la alegría -esa euforia engañosa-

ha sido constantemente efímera.

 

Lo expresó en voz alta e inmediatamente escribió en su cuaderno lo que acababa de decir. Cerró con fuerza los ojos y apretó las muelas.  El dolor era insoportable. Recordó toda su vida en imágenes borrosas.

 

Todos los amigos muertos,

las plantas marchitas

y  las mujeres que te dieron

ese remedo de amor,

no son más que torbellinos vivos

que no dejan de girar en tu cabeza –siguió escribiendo.

 

Se metió a la boca uno de esos analgésicos controlados que le había prescrito su médico  y alcanzó el vaso de agua de la mesita de noche.

 

Y sabés que la serenidad siempre

ha sustituido a la felicidad.

Y sabés también que estás solo

y que siempre  lo has estado.

 

Hizo una pausa. Además del dolor, le costaba respirar. El cáncer ya no sólo estaba en el hígado, sino que había invadido sus pulmones.

 

Pero siguió escribiendo.

 

Y  sin embargo, al final,

mirás  hacia los cuatro

puntos cardinales

y ves

una luz que se abre en el horizonte

y sabés que aunque

todo

se desmorona a tu alrededor…

 

Hizo nuevamente una pausa y miró sin mirar la luz tenue que se colaba a través de la ventana. Sonrió con sinceridad.

 

…el camino ha sido bondadoso

de vez en cuando

y ese

de vez en cuando

merece sinceramente

una sonrisa.

***

Escrito por

Óscar Perdomo León

Fotografía por

Óscar Perdomo León

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LA MAÑANA EN QUE FALLECIERON DÁMASO Y GREGORIO

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Aunque Dámaso y Gregorio habían nacido en el mismo año de 1910 y del mismo padre (el hacendado Juan Gutiérrez) la forma de vida de cada uno de ellos había sido muy diferente.

Increíblemente ambos hombres se encontraron frente a frente sólo una vez en la vida. Fue en una ocasión en que a la esposa de Dámaso se le pinchó una llanta en un parqueo de San Salvador. Casualmente Gregorio estaba bajándose de su vehículo y al ver a la mujer en dificultades, se acercó a ayudarla. Justo al momento de terminar de cambiar la llanta Gregorio, llegó Dámaso. Se reconocieron por referencias, pero ninguno de los dos dijo nada.  Dámaso le agradeció a Gregorio y éste se marchó inmediatamente.

Coincidieron sin embargo nuevamente (aunque no físicamente) en algo crucial: el día en que la muerte los abrazó a ambos. Sigue leyendo

DESDE EL BRILLO DE MI OSCURIDAD. Poesía

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Según algunas encuestas, Japón, Finlandia y Suecia están entre los países con una mayor cantidad de lectores. En Suecia, por ejemplo, el 80% de su población ha leído al menos un libro en su vida; en Japón el 91 % de su población lee con frecuencia.

En México sólo un 2% de su población tiene arraigado el hábito de la lectura.

Uno de los países con más bajo nivel de lectura en Latinoamérica es El Salvador.

Por otro lado, se dice que entre la población mundial que tiene el hábito de la lectura, sólo un 10% lee poesía. No sé si esto sea verdadero, no he encontrado datos sobre ello; pero mi apreciación subjetiva es que probablemente sea cierto.

Quiere decir que la poesía es un gusto de pocos, como lo es, por ejemplo, el rock progresivo, entre todas las categorías del rock.

Por lo tanto, el libro que les presento hoy llegará a muy pocos lectores.

Pero lo más importante de la poesía no es llegar a ser “un best seller”; sino ser una extensión sincera de quien la escribe, un reflejo de su esencia. Si además de cumplir eso, algún poema conmueve a algún lector, entonces el círculo del arte se habrá completado.

Desde el brillo de mi oscuridad es una breve colección de poemas escritos casi en su totalidad en el año 2015 y unos pocos en el 2016.  Hay un par por ahí que nacieron hace más de 15 años. Los agrupé aquí, gracias a la sugerencia de mi amigo Gustavo Pineda.

Cada poema va acompañado de una fotografía.

Aquí se los dejo.

Escrito por

Óscar Perdomo León

Collage por Óscar Perdomo León

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