DESAPARECIDO

La naturaleza, bella y cruel como es en su perpetua dualidad, entrega esta tarde la maravilla de un ocaso que se posa mansamente en los ojos inteligentes de ese hombre que ama como nadie la vida. Su rostro, frente a la ventana de su dormitorio, está ensimismado, como quien se encuentra en un estado de concentración intensa y de creatividad burbujeante. Sus ojos brillan desde adentro al roce del tibio sol que se oculta rojo y amarillo.

Si los hombres piensan el 90 por ciento del tiempo en sexo, Arturo sólo piensa un 50, porque el resto del tiempo lo ocupa en la música. Siempre está componiendo. El piano es su cerebro; y la guitarra, su corazón. Cuando se sumerge en ese arte, Arturo es vivaz, sereno y feliz. Cuando tiene la música a su alrededor o sonando silenciosamente en su cabeza, él es una versión mejorada de sí mismo. Todo su mundo interno se amplía y toma colores.

Pero a pesar de este amor artístico que le proporciona vida y alegría, hay en él un pesar grande que dilapida sus emociones.

Olvidar. Recordar que le es imposible olvidar. Recordar siempre.

«Recordar». Sólo es una palabra. Sólo son tres sílabas. Sólo es una palabra con tres puñales agujereando su corazón.

De pronto una voz conocida interrumpe sus pensamientos.

-¡Amor, la cena está lista!

Suelen cenar temprano. No está solo, pero siente soledad. Profesa ese vacío dentro de sí que no logra ubicar anatómicamente. Y entre más registra ese fuerte vacío, más se vuelve musicalmente productivo. Por eso no quiere que nadie le hable. No tiene hambre y además la partitura ya está empezando a tomar forma. Pero también sabe que Matilde, su esposa, lo necesita y al final sólo se tienen el uno al otro.

-¡Ya voy, amor!

Corre el año de 1981 y la furia de la guerra civil se ha tragado poco a poco la tranquilidad de los salvadoreños. Hay inseguridad y temor en las calles; aunque los combates armados se están librando especialmente en la zona rural, en el oriente y en la franja paracentral del país, de vez en cuando la guerra llega hasta ciudades como Santa Ana, San Miguel o San Salvador, con todos esos desaparecidos o con todos esos asesinados que emergen con señales de tortura en las calles. Pero eso no es lo peor: lo terrible es que los seres humanos se van acomodando, acostumbrando cotidianamente a esa situación tan irregular.

Arturo se dirige al comedor y la mesa ya está servida. Ella enciende la luz del comedor porque el sol va en camino de ocultarse completamente. Se sientan, no frente a frente, sino el uno junto a la otra, porque así se sienten más cercanos.

Los frijoles enteros, los plátanos fritos y los huevos estrellados son su acostumbrada cena. Se sonríen brevemente y comen en silencio. Pero no han transcurrido ni dos minutos cuando una ráfaga de ametralladora suena repetidas veces, muy cerca de su casa. Ambos dejan de comer y se miran a los ojos. Y sin más ni más, irremediablemente, Matilde empieza a derramar unas lágrimas. Él la abraza.

-Amor, amor, tranquila…

-No, Arturo, no puedo estar tranquila, sabiendo que Ernesto está desaparecido. No sabemos si está vivo o si está muerto.

-Está en la montaña, mujer, nuestro hijo se fue con la guerrilla.

-Esa es una suposición tuya. No tenemos ni una nota, una llamada o una carta de él.

Arturo no sabe qué contestar. Sólo la abraza fuerte y trata de mantener la calma. Otras ráfagas chisporrotean como en una especie de diálogo macabro, pero más lejanas y más repetitivas.

El timbre de la casa suena en ese instante. Matilde observa como Arturo se levanta a atender la puerta. Desde adentro ve que una vecina, una señora con la cara descompuesta y lágrimas en los ojos, le dice algo a Arturo.

Matilde alcanza a ver también cómo Arturo cae de rodillas y con las manos en la cara. Corre inmediatamente a su lado y se entera al instante que su hijo ha aparecido de la peor manera en que los desaparecidos pueden aparecer.

A dos calles de allí, Ernesto yace sin respiración ni latidos, en mitad de la calle y en plena juventud aniquilada.

 

Escrito por

Óscar Perdomo León

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Pintura: Mujer que llora, de Pablo Picasso

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MAURA ECHEVERRÍA PRESENTA LA NOVELA CARRUSELES. Video

La prestigiosa poeta Maura Echeverría presentó el jueves 08 de noviembre de 2018,  la novela Carruseles, obra escrita por Óscar Perdomo León.

El evento cultural se realizó en Los Tacos de Paco (lugar de deliciosa comida y peña cultural, que tiene 16 años de tradición en la presentación semanal de poesía, narrativa y pintura).

Muchas gracias a ese público tan cálido y educado que acudió a la presentación de Carruseles. Gracias, Paco. Infinitas gracias para Maura Echeverria por las bellas palabras que pronunció. Gracias, Eunice Echeverría. Gracias, Alberto López Serrano.

Sin más palabras, he aquí el video (con subtítulos) donde da su dicurso de la reconocida poeta.

En Facebook

En YouTube

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Cámara:
Laura María Perdomo Pacas

Producción y edición:
ÁRBOLESDEFUEGO

08 de noviembre de 2018.

San Salvador, El Salvador, en la América Central.

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NOTA. La novela Carruseles la pueden adquirir escribiendo a la página de Facebook Carruseles novela. El libro se les puede enviar por correo postal.

En El Salvador está a la venta en La Casa del Escritor (Planes de Renderos) y en Los Tacos De Paco. En la librería de la UCA también estará a la venta muy pronto, en unos días.

A la izquierda, la bióloga y directora del Museo de Arte Natural de El Salvador Eunice Echeverría . En el extremo derecho el poeta Alberto Jirón Flamenco.

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Tertulia después de la presentación.

De blusa blanca y negra, la poeta Ingrid Umaña y junto a ella, de camisa morada, el poeta Alberto López Serrano (organizador de los tradicionales Miércoles de Poesía y director de la Casa del Escritor); le sigue Ingrid Amaya.

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Aprovecho este espacio para rendir mi agradecimiento sincero a esas personas tan lindas que se han tomado la molestia de escribirme para hablarme de Carruseles.

Abrazos.

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CARRUSELES SE FUE A LA BOHEMIA. Charla con Aída Párraga. Video

Este pasado 30 de octubre la novela Carruseles estuvo en San Salvador, en el programa La Bohemia (de Radio YSUCA, 91.7 FM) conducido por la poeta y actriz Aída Párraga.

Muchas gracias por haberme invitado.

Video en YouTube

Si el video no lo pueden hacer correr aquí en mi blog, sólo den un clic aquí.

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IMPORTANTE. Si alguien quiere un ejemplar de esta novela, entre a la página de Facebook de CARRUSELES Novela dando un clic aquí y deje un mensaje.

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Video de la charla, grabado en Facebook Live.

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CARRUSELES Capítulo I

Como ustedes ya saben, mi novela Carruseles ha sido publicada hace poco, por eso esta semana les traigo una probadita de ella, compartiendo aquí el capítulo I.

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I

¿QUIÉNES SE CREE ÉL QUE SOMOS?

Nadie podrá decirme que no conozco a los escritores de mi país; a los clásicos, al menos. Digo esto por dos razones.

Primero, como un escudo ante Jorge, ese animal lascivo que me acosa a cada paso que doy por la vida; él pretende adueñarse de mi cuerpo, pero yo sé que colonizaré su corazón y lo arrastraré con una correa por el parque y por donde se me dé la gana, como a un perro domesticado.

Y segundo, porque en verdad, como Borges, me enorgullezco mucho de las páginas que he leído.

Todo eso le da una fuerza enigmática a mi corazón.

 

Quienes me observan dicen que mi rostro tiene un aire entre Claudia Lars y Claribel Alegría, cuando ambas eran unas jovencitas de veinte y tantos años. No soy altiva ni egocéntrica, sólo soy objetiva, por eso estoy de acuerdo con quienes dicen eso.  Pero hay algo más: sé que soy aun más bella que ellas dos juntas; al menos físicamente hablando. Mis pechos firmes y las curvas que hay más abajo me hacen ser una mujer que no puede ser ignorada por nadie, ni por hombres ni por mujeres; los hombres me ven con admiración y lujuria, y las mujeres, con envidia. Continue reading “CARRUSELES Capítulo I”

FOTORREPORTAJE DE LA PRIMERA PRESENTACIÓN DE CARRUSELES. Video

Esta semana les dejo en mi blog unas cuantas fotografías de la presentación de mi novela “Carruseles” en Sensuntepeque.

Mis agradecimientos sinceros para todos ustedes que asistieron a la cita, cada uno de ustedes vale por mil.

La novela se presentó el 17 de octubre de 2018.

Hablé un poco sobre mi libro y luego hubo un intercambio de preguntas y respuestas.

Soledad de González leyó un fragmento de Carruseles. Continue reading “FOTORREPORTAJE DE LA PRIMERA PRESENTACIÓN DE CARRUSELES. Video”

CARRUSELES. Nueva obra literaria

Este día les traigo una interesante nota sobre mi novela, escrita por la periodista y poeta Ana Mercedes Miranda Morán. Mis agradecimientos sinceros para ella.

Pero antes de pasar a las palabras de ella, quiero aprovechar el espacio aquí para agradecer públicamente a Gelsy Aguilar, quien realizó la portada, contraportada y la diagramación de mi libro.

Asimismo quiero dar infinitamente las gracias a Laura María Perdomo Pacas por encargarse de la revisión y corrección del texto de mi novela.

Mi gratitud también para Beatriz Andrea Perdomo Pacas, por su apoyo cariñoso e ilimitado en cada trámite que tuve que realizar.

Un reconocimiento muy especial para Wendy Giles Nohemy de Perdomo -mi madre-.

Y por último, pero no por eso menos, mis agradecimientos verdaderos para Carlos Clará, Gustavo Andrade y José Alfaro, por el apoyo incondicional que me dieron.

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CARRUSELES. NUEVA OBRA LITERARIA

“Carruseles” lleva por título el, por el momento, último libro del médico, músico, escritor y poeta, Óscar Perdomo León.

El Dr. Perdomo, salvadoreño de nacimiento, es muy conocido en el ambiente artístico del pentagrama y la pluma. Ya tiene en su haber varios trabajos de géneros diversos: poesía, novela, cuento, esbozos biográficos, artículos de opinión y crónicas. Entre los títulos de libros de su autoría figuran: “Sueño y otras prosas”, “Diario Prohibido”, “En la intimidad”, “Hablando con los muertos”, “María puede volar” (coescrito con una amiga), “De una tragedia una oportunidad”, “Cómo se rodó hablando con los muertos”, “Desde el brillo de mi oscuridad”, “Efímeros inmortales”, “Relatos” y “Prosas de opinión y de ficción”. De estas obras, solo tres las ha publicado en físico, es decir, en papel.

De su nuevo hijo, “Carruseles”, explicó a La Revista Tiempo Cultural que quienes lo adquieran, lo disfrutaran muchísimo, y que ellos mismos irán descubriendo, a medida que avancen en la lectura, el porqué del nombre. Sin embargo, hizo un minúsculo adelanto de la trama de esta novela corta (¡93 páginas!): “A una joven mujer –herida de amor y de muerte- su padre le ha dejado una jugosa herencia, pero para que esta llegue a sus manos, tendrá que cumplir, previamente, un importante requisito”. Este par de líneas consideramos que es más que suficiente anzuelo. Continue reading “CARRUSELES. Nueva obra literaria”

FLOTANDO

Cuando el carbono se comprime por mil millones de años bajo presión y temperaturas extremas, una transformación radical sobreviene. Un diamante no aparece de la noche a la mañana.

Así me pasó con vos, que tardaste en llegar. Te estuve esperando, te estuve pensando por años, te estuve limando noche y día, comprimiéndote, puliéndote, con temperatura, amor y paciencia.

Con los ojos cerrados, flotando en los sueños, pero muy despierto y atento, te engendré, te alcancé, amada, te vi nacer y crecer, y te abracé, mi querida hija Carruseles.

Óscar Perdomo León

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1-La fotografía de arriba es un fragmento de la portada la novela Carruseles.

2-La segunda foto es LA MARIEE, pintura de Marc Chagall.

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Muy pronto estará a la venta la novela Carruseles. No se la pierdan.

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CARRUSELES, muy pronto

Carruseles, contraportada, novela. Óscar Perdomo León

Esta semana les traigo una noticia que me hace muy feliz: muy pronto saldrá a la venta la novela Carruseles, escrita por este servidor de ustedes.

El personaje principal es una joven mujer que acaba de ganar una herencia, pero que para recibirla debe cumplir antes un requisito que le impone su padre. Continue reading “CARRUSELES, muy pronto”

LOS COMEDIANTES Y LOS MÚSICOS

Pienso que los mejores trabajos del mundo los hacen los que están en la comedia y los que perviven en la música. Esos nobles trabajadores locos hacen muy felices de verdad a muchas personas al mismo tiempo. A mí, así como si nada, me salvaron la vida.

Cuando no se tienen hijos, padres, pareja sentimental, amigos cerca, ni nada, uno está como en una especie de cementerio tétrico, rondando las habitaciones de la casa, como una especie de fantasma, y acompañado de las únicas cosas que lo hacen a uno saber que todavía está vivo o que al menos lo estuvo alguna vez:  las cicatrices.

Hace tres años mi hijo fue asesinado en un asalto y pocos meses después mi esposa se fue de la casa, todo en medio de esta maldita ciudad caótica. Así que los días, los meses que siguieron a esas tragedias me los pasé llorando y encerrado en mi dormitorio, cegado por una neblina densa de dolor. Sólo me sentía mejor, a veces, al mirar la luna.

Hubo momentos en que el dolor se sentía como una lluvia tenue, constante y monótona, con viento frío que soplaba fuerte, que parecía que iba a desatar una gigantesca tormenta, pero no, se quedaba así, pequeña y fastidiosa, invariable. Y un hueco se fue abriendo poco a poco en mi corazón.

Y cuando todo ese mal dentro del cuerpo de uno avanza, ya sólo se ansía la muerte. Y así, un día me dejé morir: dejé de dormir y comer, dejé de hablar con otros, dejé de leer, dejé de bañarme y de cantar en la ducha, dejé de hacer muchas cosas, pero lo peor de todo: dejé de sonreír.

Y así los días iban muriendo, uno tras otro, sórdidos y oscuros.

Mas un día, un fuerte temblor sacudió mi casa con mucha energía, las paredes tronaron y el techo parecía que iba a desprenderse y me iba a caer encima. Y sonreí, en medio del sismo débilmente sonreí, pensando que la muerte me había venido a buscar y que estaba por fin cara a cara con mi final. Continue reading “LOS COMEDIANTES Y LOS MÚSICOS”

NADA ES PARA SIEMPRE

El mediodía tenía un sol tan intenso que su reflejo llenaba todos los rincones de la casa.

Encendió un quemador de la cocina y colocó su cacerola favorita. Una cantidad generosa de aceite de oliva, cebolla picada, chile verde en trocitos cuadraditos, tomate en julianas y una pizca de sal y pimienta negra.

Una llamada en su teléfono lo desconcentró de sus pensamientos culinarios.

-¿Vas a venir? A las 4:00 pm ya voy a estar en mi casa.

Una voz femenina, con una dicción perfecta y con adornos de dulzura, pero que no se andaba con rodeos  -algo verdaderamente sensual-  es lo que escuchó en su teléfono celular. Su voz le sonó como un escopetazo que asustaba a un puñado de palomas. El corazón le dio vueltas. Esa manera directa de decir las cosas es algo que lo había enamorado desde el principio.

Recordó que cuando la conoció, ella parecía muy intrigada, tenía una curiosidad por él que no trataba de disimular. Eso a él lo incomodó. Se encontraban en la sala de espera de una compañía telefónica y estaban sentados el uno junto al otro. Ella inició la conversación. Al principio el tema fue muy trivial, pero pronto –y eso le gustó mucho a él- los temas rondaron el arte y la política.

La segunda vez que se vieron, por casualidad también, ella, sin que él se lo pidiera, le dio su número de teléfono. Esta vez fue en una pizzería, ambos esperaban un pedido para llevar. Continue reading “NADA ES PARA SIEMPRE”

LA SERPIENTE

Hércules y la serpiente, por Joseph Bosio (1768-1845)
Hércules y la serpiente, por Joseph Bosio (1768-1845).

Hace dos días desperté renovado y feliz. No había pegado una pestaña en 24 horas y por fin había podido dormir. Después del descanso volví a ser el niño que fui cuando aún no había muerto mi padre, fui otra vez ese divertido niño que sonreía sin razón, sólo por el mínimo o el gran detalle de estar vivo.

Sin embargo, ayer desperté con una incomodidad en las emociones. Y además –algo que se ha vuelto cotidiano- recordaba el sueño de una manera vívida.

En el sueño yo hablaba con una mujer que venía con su hija. Me dijo que iba para Ahuachapán y me invitó a acompañarle. Su voz era sensual, pero con ciertos tintes burlescos. Le pregunté si su novio la estaba esperando allá y ella me contestó con una risa abierta que él estaba muy lejos. Coqueteaba burdamente. De pronto volví a verla y su rostro ya no era el mismo, sino el de otra mujer. Me desperté. Continue reading “LA SERPIENTE”

LA NOVELA OSCURA

Vivía con el temor de que alguien entrara por la noche a su dormitorio y lo asesinase. No había una razón convincente para que él creyera eso, sin embargo, la seguridad de que así es como moriría, era para él como una fe y una religión.

Pero una vez que por las mañanas se bañaba y tomaba café, Isaías se llenaban de sol en su corazón y una sonrisa optimista se plantaba en su rostro, aun cuando su vida era una rutina (llegaba a la oficina, marcaba tarjeta, encendía la computadora y de pronto, como cada día, se veía abrumado por los papeles y los informes, las grapas y las fotocopias).

La ciudad en donde trabajaba estaba llena de un tráfico vehicular desordenado y la contaminación del aire era como una cereza sobre el mundano pastel. Pero él vivía en las afueras de la ciudad y eso lo alegraba.

Cuando era niño soñaba con ser astronauta sin saber en verdad lo que eso significaba. Al llegar a la adolescencia pensó seriamente en ser locutor de una radio, pero su madre lo obligó a estudiar contaduría. Para entonces, él ya no soñaba con ser nada y sólo se dejaba llevar por la corriente del río o por el soplo del viento. La verdad, ya no tenía esperanzas de que todo fuera diferente. Continue reading “LA NOVELA OSCURA”

PROSAS DE OPINIÓN Y DE FICCIÓN

La realidad es una. Y la línea, entre la ficción y el mundo real, es muy delgada a veces.

Esta semana les traigo un libro en donde encontrarán temas muy variados: breves piezas de ficción, opiniones sobre la canción, impresiones acerca de El Salvador o la historia sobre un sujeto que amaba a Pink Floyd y Led Zeppelin, entre otras cosas.

Agradezco de antemano a quienes abran las páginas de esta colección de prosas tan dispares, pero escritas con el corazón. Continue reading “PROSAS DE OPINIÓN Y DE FICCIÓN”

MONSTRUOS

Me desperté bruscamente, ardiendo en fiebre y con las sábanas mojadas de sudor. Volví a cerrar los ojos y recordé. Eran ellos, los de siempre, que habían venido a visitarme en la madrugada. Eran los monstruos que hacían crujir mi cerebro. Hubo noches, como la de esa anoche de fiebre, en que soñaba con esas fieras maravillosas. Hubo momentos muy intensos, atrás en el tiempo, en que vinieron a poblar mi mente. Y quería verlos y al mismo tiempo huir de ellos.

No sé cuándo empezó mi fascinación por esas hermosas y escalofriantes bestias. Creo que fue durante mi niñez e inicio de mi adolescencia. Sentía simultáneamente –y siento todavía- mucha atracción y mucho temor hacia ellos. Estoy obsesionado, lo acepto.

Esa noche de la fiebre los vi con una nitidez y una cercanía inusuales.

A ella, a esa bella espantajo, la admiraba, y tenía el valor de acercarme a su presencia porque su tamaño no me intimidaba, pero prudentemente sólo hasta cierta distancia. A él, a ese feroz engendro, lo vi de frente (pero creo que nunca volvería a hacerlo); su tamaño me amedrentaba de verdad.

Ella era una suerte de danzarina impecable, nerviosa y exacta. Él, un bruto, un insensato y grosero depredador. Ella era sagaz y extremadamente mortal, y en décimas de segundo se abalanzaba y reprimía a su víctima. Él tenía imperturbabilidad, mordía una sola vez y a partir de ahí, cultivaba la paciencia, esperaba con tranquilidad a que el veneno infeccioso de su hocico inmovilizara a su sacrificada presa. Continue reading “MONSTRUOS”

VÍCTOR EN SU LECHO DE MUERTE

Víctor siempre se esforzó toda su vida, desde niño, desde la escuela hasta la universidad y después en su vida laboral. Trató de vivir honestamente y de hacer siempre lo correcto. Como humano, acertó y se equivocó muchas veces.

Los años corrieron y la vejez inesperada llegó, tras un suspiro y un pestañeo.

Después de ser diagnosticado con un raro cáncer agresivo que no respondía a ningún medicamento, desmejoró su estado de salud y lo hospitalizaron.

Luego, desahuciado, se fue a esperar su último aliento a su casa. Continue reading “VÍCTOR EN SU LECHO DE MUERTE”

EL CONDE


El beso. Escultura hecha por Yves Pires.

Me gustaría ser una despreocupada, como lo es el Conde, ese singular novio que tuve y con el que todavía nos vemos a veces, pero ya sólo como amigos, y a veces –lo confieso- como amigos con derecho.

Lo prefiero así.

Lo que me gusta de él es su facilidad de atrapar la alegría en las cosas más superfluas; es un hedonista descarado que cuando nos encontramos me hace pasar buenos momentos. Y copular con él, eso también es bueno. Quizás porque él es un adicto al sexo y cuando lo hace, de verdad se entrega con todo.

El Conde era mi pareja ideal por las noches; salíamos a los bares a tomar cerveza y platicábamos de cosas básicas de la vida. Cualquiera que tenga los temas de conversación que él tiene es capaz de aburrir a alguien como yo, y sin embargo nunca me aburría de él. Creo que su actitud divertida ante la vida es para mí como un somnífero para mi dolor y despierta en mí la mujer que quiere bailar, reír a carcajadas y gritar de felicidad. Pero ese no es mi yo verdadero. Y lo sé bien. Mi tendencia a la seriedad ha hecho que en verdad nunca me haya podido enamorar de él, por eso rompí con él. Pero, como les digo, lo considero un amigo muy especial porque tiene ese aire de estar siempre feliz, con esa apariencia de estar como desinteresado de los problemas del mundo, aunque en el fondo no sea cierto; pero el Conde me transmite sus sentimientos de tranquilidad de una manera tan fluida y natural que yo me relajo y gozo con cada cosa, con cada frase, con cada broma que se inventa; estar con él siempre ha sido para mí una buena excusa para disfrutar sin motivo, sólo por el hecho de estar viva. Continue reading “EL CONDE”

SECUNDINO MARTÍNEZ AMABA A LED ZEPPELIN Y PINK FLOYD

 

 

En la vida uno va aprendiendo cosas que ni se imagina, cosas que a veces no las enseñan en las escuelas ni en las universidades, como algunas de las experiencias que he tenido en mi profesión de médico.

En uno de los hospitales en donde he trabajado conocí una vez a un señor que tenía una enfermedad pulmonar crónica. Ingresaba al hospital de vez en cuando en el año con intensos broncoespasmos o infecciones a repetición; pero con el pasar de los meses sus ingresos se volvieron más frecuentes, así que llegué a conocerlo un poco mejor, es decir, de una manera más allá de la relación médico-paciente. Su nombre era Secundino Martínez.

Como había sido un fumador empedernido le costaba mucho dejar del todo su vicio y de vez en cuando se fumaba a escondidas un cigarrillo, cuando el sol empezaba a ocultarse. Se iba para la parte posterior del Servicio de Medicina y se sentaba en una piedra a mirar el horizonte. Había en su rostro una expresión de dignidad que sólo era interrumpida por sus ataques de tos flemosa. Era mucho mayor que yo y eso le daba un aire de misterio.

Así supe que provenía de una familia pobre del campo y que había luchado en «la guerra de las cien horas» entre El Salvador y Honduras. Después, cuando a mediados de los años ’70 El Salvador empezó a ponerse violentamente caliente, se marchó ilegalmente hacia los Estados Unidos y allá trabajó en miles de cosas y aprendió inglés en las calles a fuerza de golpes y golpes que le dio la vida. Luego logró estudiar el bachillerato y se le pegó el hábito de leer, en español y en inglés. Con el tiempo se casó. Tuvo dos hijas y luego, en un vuelco inesperado del destino, las tres fallecieron en un accidente de tránsito en San Francisco. Eso lo desplomó tremendamente.

Lo que he contado es una caída acelerada que cuesta trabajo tragar. Pero él, como pudo, tuvo que tragársela toda. Continue reading “SECUNDINO MARTÍNEZ AMABA A LED ZEPPELIN Y PINK FLOYD”

GRACIAS (parte 2)

Gracias, noches y días,

que se suceden en el misterio del tiempo,

ya que por la generosidad de ustedes

abrí mis ojos tras el llanto de recién nacido,

caminé a la escuela, con incansables ilusiones,

y conocí nuevos hogares

reveladores:

los libros infinitos.

Continue reading “GRACIAS (parte 2)”

¿QUIÉN SE CREE ÉL QUE SOMOS?

Nadie podrá decirme que no conozco a los escritores de mi tierra; a los clásicos, al menos. Digo esto por dos razones.

Primero, como un escudo ante Jorge, ese animal lascivo que me acosa a cada paso que doy por la vida; él pretende adueñarse de mi cuerpo; pero yo sé que colonizaré su corazón y lo arrastraré con una correa por el parque y por donde se me dé la gana, como a un perro domesticado.

Y segundo, porque en verdad, como Borges, me enorgullezco mucho por las páginas que he leído.

Todo eso le da una fuerza enigmática a mi corazón.

Quienes me observan dicen que mi rostro tiene un aire entre Claudia Lars y Claribel Alegría, cuando ambas eran unas jovencitas de 20 y tantos años. No soy altiva ni egocéntrica, sólo soy objetiva, por eso estoy de acuerdo con quienes dicen eso.  Pero hay algo más: sé que soy aun más bella que ellas dos juntas; al menos físicamente hablando. Mis pechos firmes y las curvas que hay más abajo, me hacen ser una mujer que no puede ser ignorada por nadie, ni por hombres ni por mujeres. Los hombres me ven con admiración y lujuria, y las mujeres, con envidia. Continue reading “¿QUIÉN SE CREE ÉL QUE SOMOS?”

RELATOS. Óscar Perdomo León

Relatos es una colección de prosas de temática variada, todas con El Salvador siempre como marco de acción.

Para aquellos que quieran leer un rato, se los dejo aquí.

Óscar Perdomo León Continue reading “RELATOS. Óscar Perdomo León”