LLUVIA

LLUVIA

Cae la lluvia

y el musgo verde

crece,

aferrándose a mi pecho.

 

Cae la lluvia

y mis ojos miran

al niño que fui,

caminando entre los ríos diminutos

de la calle.

 

 

Las gotas gigantes revientan

en el suelo

y el insecto descuidado

huye despavorido.

 

Yo elevo mi rostro al cielo,

abro la boca

y me trago

las ínfimas gotitas.

 

Cae la lluvia

y todo vuelve,

todo vuelve…

 

Cae la lluvia

y las flores

ríen

a carcajadas de miel.

.

Escrito por

Óscar Perdomo León.

***

 

UN LEJANO VECINO

 

Si los jardines en tus labios

me dan palabras

como flores,

si tus manos

crean universos

como dioses evolucionados,

el hastío

nunca

podrá tocarme.

 

Ahora sé que las arenas del mar son casi infinitas,

por eso las olas en mi cabeza

juegan su vaivén delirante.

Gracias a ello

el hastío para mí

es un planeta

frío e invisible.

 

Mientras existan estrellas para viajar,

ojos para deleitarse,

música para sumergirse

y corazones para explorar,

el hastío será siempre,

para mí,

ese lejano vecino

desconocido.

***

Escrito por

Óscar Perdomo León

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GUITARRA NEGRA. Poesía de Luis Alberto Spinetta

Guitarra negra es un libro de poemas -el único- escrito por el argentino Luis Alberto Spinetta.

Aunque los que hemos escuchado las canciones de Spinetta sabemos que ahí podemos encontrar mucha poesía.

La importancia de Spinetta en la música es grande. Desde la fundación del grupo Almendra, pasando por grupos tan importantes e influyentes, como Pescado rabioso e Invisible, por mencionar algunos, Luis Alberto Spinetta dejó un legado muy grande desde el punto de vista musical y en su manera de expresar la palabra musicada.

Guitarra negra recoge el sentimiento y el amor del músico hacia la palabra. El libro fue publicado en 1978.

Les dejo aquí el enlace para que puedan leerlo. (Den un clic en las letras en minúscula. Y cuando les abra la imagen de mi blog, den un segundo clic en las letras minúsculas.)

GUITARRA NEGRA

guitarranegra

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ANEXO

Les dejo aquí una de esas canciones inmortales de Spinetta: Los libros de la buena memoria, que es el segundo tema del álbum El jardín de los presentes, del grupo Invisible (formado por Luis Alberto Spinetta, Pomo Lorenzo, Machi Rufino y Tomás Gubitsch).

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TRANSPARENTE

Hay una barca

que recorre los mares agitados

de mi mente.

Es una barca con la fantasía

de tripulante.

 

Me río del presente,

lucero de la naturaleza;

y me río del futuro,

inabarcable como la lluvia y el viento. Sigue leyendo

EFÍMEROS INMORTALES

Te cuento que en el silencio y la soledad

puedo ver y escuchar

mi interior.

 

Hay un universo sigiloso

en mis ojos cerrados.

 

Y mirá como son las cosas,

junto a tus manos puedo saborear,

con los ojos

entreabiertos,

el placer

de observar mil universos.

 

Y aunque somos tan efímeros los humanos,

-el tiempo corre, vuela y se nos va-

las palabras y las acciones

quedan,

oportunamente,

en los libros

y en la memoria

de la humanidad.

 

La música es una manera de silencio.

Y sin embargo, la música está llena de palabras,

calladitas y tácitas,

que fluyen

con facilidad

y que suenan en el lenguaje

que entiende

nuestro corazón.

 

Por primera vez en mucho tiempo

siento que mi pecho descansa.

El tiempo gris quedó atrás

y puedo sonreír.

 

Y  los trozos de promesas rotas

que cayeron sobre mí

como granizos helados,

sirven hoy para armar un universo nuevo.

 

Nada es igual que antes,

afortunadamente.

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Escrito por

Óscar PerdomoLeón.

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Fotografía por Saúl Phillips.

Foto trabajada por Óscar Perdomo León.

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RETRATO DE LA PRIMERA IMPRESIÓN

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Cuando nos conocimos,

-de verdad-

hacía un viento

gris y fuerte.

Y una nube de pájaros negros

sobrevoló la tarde

moribunda.

.

Vos temblabas de frío.

Acerqué entonces

mi calor a tu cuerpo con mi cuerpo

y tímidamente

y lado a lado

nos juntamos.

 

Sonreímos. Comimos.

 

Y de pronto sentí dos pequeñas

almohadas,

suaves y gruesas,

tocándome la mejilla izquierda:

eran tus labios

apetecibles

y amorosos.

 

Busqué con mis ojos tu mirada.

Y tus ojos cerrados

buscaron con deseo

mis labios

abiertos.

 

Te besé

y al besarte

abriste frente a mí

tu visual inspección.

Sólo por dos segundos

-eternos-

se cruzaron nuestras miradas

y me di cuenta

que las abejas silvestres

habían fabricado su colmena

en tus ojos claros.

.

De la ceguera

me despertaron aquel día,

tus besos

y la ternura

de tu abrazo.

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Escrito por

Óscar Perdomo León.

***

Fotografía por Óscar Perdomo León.

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