Haciendo uso de mi libertad de expresión. El Salvador, en la América Central. Publicación cada martes.
Autor: Óscar Perdomo León
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco. Doctor en Medicina. Amante de la música, la literatura, el cine y la fotografía. Physician. Art lover.
Mi blog personal:
1-LA CASA DE ÓSCAR PERDOMO LEÓN oscarperdomoleon.com
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El Salvador reestableció relaciones diplomáticas con Cuba el 01 de junio de 2009, primer día de gobierno de Mauricio Funes. No podía ser de otra manera. Aplaudo con fuerza la acción. Que nuestro país no tuviera relaciones diplomáticas con ese país del Caribe era la mosca en la sopa de América Latina. Aunque el pueblo salvadoreño siempre ha sentido a Cuba como una hermana.
Cuba es un país heroico. Su decisión de no humillarse ante los Estados Unidos de América no deja de causarme asombro todavía. Y a pesar del largo e inmoral embargo económico, su desarrollo en los campos de la educación, la salud y la investigación científica son grandes. En el deporte también ha sobresalido a nivel mundial. Por supuesto que tiene defectos como todo país; pero siento que hay muchas más razones para amar y admirar a Cuba.
No puedo olvidar que aún con sus dificultades, los cubanos solidariamente vinieron a El Salvador a ayudarnos durante la terrible epidemia de Dengue, ni se puede dejar a un lado el agradecimiento por la educación médica que les ha dado la isla a tantos compatriotas nuestros; también sentimos gratitud por la Operación Milagro, en la que han operado de los ojos a muchos salvadoreños.
Yo llevo en mi corazón a Cuba por muchas razones; pero la principal es porque siempre he admirado su música. Siempre he pensado que los mejores embajadores de esa linda isla han sido sus músicos.
Desde los tiempos en que oía a bajo volumen y de forma clandestina Radio Habana Cuba durante los años de la guerra civil salvadoreña, quedé prendado de su música. ¿Cómo no amar –para mencionar los casos más conocidos- la calidad de Silvio Rodríguez y de Pablo Milanés? ¿O cómo no amar el piano de Rubén González o las grabaciones de Buena Vista Social Club? ¿Cómo no ser seducido por Benny Moré? ¿Cómo no enamorarse de los pianos de Chucho Valdés o de Gonzalo Rubalcaba? Su originalidad y virtuosismo me embelesan.
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Estoy seguro que ahora que El Salvador oficialmente le ha abierto los brazos a Cuba, habrá un gran intercambio de conocimientos y de cultura.
Cuba fue, es y siempre ha sido nuestra hermana. Farabundo Martí siempre ha estado estrechando la mano de José Martí. Salarrué siempre ha estado estrechando la mano de Nicolás Guillén.
“Tengo dos patrias, Cuba y la mía”, dijo Roque Dalton. Ojalá que en un futuro un cubano pueda decir: “Tengo dos patrias, El Salvador y la mía”.
Óscar Perdomo León
Fotografía: *Fidel Castro desde su habitación del hotel Havana Hilton, extraída del blog de Jorge Dalton y tomada por Joseph Schershel; publicada en la revista “LIFE”.
Fotografía: ** Silvio Rodríguez, extraída de la página oficial del cantautor.
Nuevamente me llena de emoción escuchar a Mauricio Funes. En ambos discursos, en el del 15 de marzo de 2009 (el día que se proclamó presidente electo) y en el discurso del 01 de junio (el día del traspaso del poder), Funes se mostró en general sereno, conciliador, sumamente lúcido, seguro al hablar y con una demostración de orden y coherencia en la ideas. Y lo más importante, ambos discursos estuvieron apegados a una firme decisión de conducir la nación como nunca se ha hecho antes en nuestro país, con ética y con responsabilidad. Mauricio habló como un auténtico estadista.
Su primer discurso, ya como Presidente de la República, fue contundente en cuanto a la definición del tipo de gobierno que piensa llevar. No más tolerancia a la corrupción; no más despilfarro de las arcas de la nación en cuestiones superfluas. Será un gobierno con “una opción preferencial por los pobres”. Un gobierno con una clara inclinación hacia el mejoramiento de la educación y la salud.
La gente que ha estado durante tantos y tantos años excluida del progreso y sometida a la pobreza, tiene grandes esperanzas puestas en este primer gobierno de izquierda en El Salvador. El primer gobierno en el mundo en donde una guerrilla ha abandonado las armas y ha llegado al poder a través de elecciones.
No será una tarea fácil, ya que el gobierno derechista saliente ha dejado en banca rota al país, con un déficit fiscal, según se ha conocido en algunos medios de noticias, de más de mil millones de dólares.
También los que estamos sedientos de justicia hemos puesto nuestras anhelos en este gobierno, que esperamos haga que las instituciones funciones de verdad y que la palabra muerta de las leyes se convierta en una balanza viva de rectitud e imparcialidad.
Salvador Sánchez Cerén y Mauricio Funes
Salvador Sánchez Cerén, Vice-Presidente de la República, fungirá como Ministro de Educación Ad Honores. Una primera buena señal y un gran ejemplo de la austeridad anunciada por Mauricio.
Mauricio Funes con algunos de Los Amigos de Mauricio de Sensuntepeque
Mauricio Funes, junto a mi esposa Érika, bajo el sol abrasante de Sensuntepeque, tres días antes de las elecciones
El pueblo salvadoreño deseoso de un verdadero cambio no debe abandonar a Mauricio Funes en esta titánica empresa. Todos, cada uno desde nuestra respectiva labor, tenemos que apoyar a Mauricio con nuestro trabajo tenaz y nuestra conducta honrada.
El verdadero cambio sólo lo lograremos dando lo mejor de nosotros mismos y defendiendo la justa lucha de Mauricio Funes.
Óscar Perdomo León
Fotografías extraídas del sitio oficial en el ciberespacio de Los Amigos de Mauricio; excepto la última foto tomada por Óscar Perdomo León.
También pueden leer sobre el discurso de Mauricio Funes del 15 de marzo de 2009, en el artículo “Ganamos las elecciones… ¿Y ahora qué?”, en la siguiente dirección:
Miguel de Cervantes Saavedra creó una novela que hoy en día, más que ser española, es una obra universal, conocida en innumerables rincones del mundo y traducida a muchísimos idiomas: Don Quijote de la Mancha. La obra ha influenciado no sólo a muchos escritores, sino a otros artistas, como pintores, músicos y escultores. He ahí el punto de lo que escribo hoy
Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza
En un lugar de Atiquizaya de cuyo nombre sí quiero acordarme… nació en el siglo XX un escultor original, conocido como “El Chato Melara”, que trabajó un material que todos desechaban: la chatarra de vehículos.
El rostro de Don Quijote
Atiquizaya es una ciudad que pertenece al departamento de Ahuachapán, en el occidente de El Salvador y el atiquizayense del que les hablo tuvo la dedicación y la pasión de crear y recrear a través de sus esculturas, numerosos temas; pero ninguno más universal que Don Quijote de la Mancha.
Vista lateral de Don Quijote
Otra versión de Don Quijote
En mayo de 2006 se montó una exposición al aire libre en el Museo Nacional de Antropología “Dr. David J. Guzmán”, de San Salvador, con las esculturas hechas de chatarra del interesante y ya fallecido escultor atiquizayense.
Sancho Panza
Llama la atención en las esculturas del Chato Melara su creatividad, su búsqueda y hallazgo de la pieza adecuada para convertirla en rostro, en mano o en lo que se necesite. Sus figuras son una maravilla de ver.
Sea este un pequeño homenaje para el recordado “Chato Melara”.
Para fabricar a Rocinante utilizó, en parte, una llanta vieja.
Hace un par de días leí dos artículos (El cronopio mayor I y II) en el blog de Laura García, los cuales me inspiraron a escribir esto que sigue a continuación.
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Hace más o menos 8 años yo producía y dirigía un programa de Jazz (en el que también la hacía de locutor) en la radio YSUCA, de San Salvador, que era un programa al aire y generalmente en vivo, único en su especie por aquellos días, porque no sólo se ponía música Jazz sino que se hablaba sobre su historia, anécdotas interesantes de sus intérpretes, así como también se hacían entrevistas a algunos músicos salvadoreños involucrados en el Jazz. Y fue precisamente por esos días que leí por primera vez «El perseguidor» de Julio Cortázar y quedé hechizado, no sólo porque ese cuento fue para mí desde sus primeras líneas una obra de arte de la que me enamoré y porque además Charlie Parker (a quien Cortázar dedica el cuento), en esos días, ya era un ídolo para mí; sino porque la prosa de Cortázar era tan viva, activa e intensa y tan compenetrada psicológicamente con sus personajes. Entonces, ya se imaginarán, cómo disfruté la mezcla de música y literatura que encontré en ese cuento.
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Claribel Alegríaescribió sobre Julio Cortázar en su libro “Mágica tribu”, entre otras cosas, lo siguiente:“-Puedo pasar meses sin escribir –me decía- y no me importa nada, pero si algo me obsesiona escribo día y noche sin parar.
“Cuando empezó a escribir «El perseguidor», en París, terminó quince páginas en una noche y luego se atoró. Nada podía hacer.
“Años más tarde se encontró en Ginebra, entre muchos papeles, con el manuscrito inacabado. Se había olvidado de su existencia. Lo leyó cuidadosamente y ese mismo día terminó el cuento.” (1)
Ese magnífico cuento «El perseguidor», Cortázar lo escribió, como ya lo había dicho, dedicado a uno de los más grandes saxofonistas de Jazz que ha existido: Charlie «Bird» Parker (1920-55). Él, junto a otras luminarias de la música, crearon un nuevo estilo de Jazz que se contraponía al Swing, el revolucionario estilo conocido como Be-bop. El excitante, provocador y rápido saxofón alto de Parker es una experiencia abrumadora y placentera de las que uno no puede olvidarse nunca.
Dibujo de Parker hecho por Vanesa Holley ****
Cuentan los libros de historia de Jazz que Charlie Parker estuvo durante algún tiempo, a principios de los años ´40, buscando la forma de tocar la música que llevaba dentro de sí, la música que escuchaba dentro de su cabeza; pero que no hallaba la manera de tocarla. “A veces la puedo oír pero no puedo tocarla”, dijo en alguna ocasión Parker. “Es durante ese período que «Bird» experimentó una epifanía, después de la cual, finalmente, pudo tocar lo que había estado oyendo”. (2)
Birland fue abierto en Broadway en 1949 y nombrado así en honor a Charlie “Bird” Parker. ^
“Después de unas sesiones experimentales de descarga e improvisación en Harlem, Parker y Dizzy Gillespie (1917-93) hicieron su primera grabación de Be-bop en 1945.” (3)
Charlie Parker y su saxofón alto. ^^
«El perseguidor» es un cuento incluido en el libro de Julio Cortázar “LAS ARMAS SECRETAS”, publicado la primera vez en 1978 y que contiene además los cuentos «Cartas a mamá», «Los buenos servicios», «Las babas del diablo» y «Las armas secretas».
Portada de la 16 ª edición del año 2003 de “Las Armas secretas” ^^^
«El perseguidor» es un homenaje de Cortázar a la genialidad de Charlie Parker. Cortázar era un amante del Jazz y además tocaba la trompeta, aunque al parecer lo hacía sólo para él mismo y no le gustaba que ni sus amigos lo escucharan tocar.
Julio Cortázar^^^^
Claribel Alegría habla sobre el amor hacia el Jazz de Julio Cortázar de esta manera:
“Recuerdo una noche inolvidable: hacía frío, estábamos apretujados frente a la chimenea escuchando Jazz: Thelonius Monk, Betty SNT, Charlie Parker, Louis Armstrong, Miles Davis y no recuerdo quien más. Nadie profería una sola palabra. Los rostros de Bud y de Julio estaban transfigurados. Como a las dos de la mañana yo me sentía cansada y subí de puntillas al dormitorio. Ellos se quedaron hasta que amaneció. El Jazz era un rito sagrado, el tiempo no existía, nada existía, salvo la música.” (4)
El cuento «El perseguidor» es una verdadera maravilla, aún sin conocer la existencia y la teoría y práctica musical de Charlie Parker; y cuando uno está enterado de los excesos de drogas en la vida de Parker y de su chispa e inteligencia musicales, el cuento se vuelve aún mejor, porque considero que «El perseguidor» no es sólo una recreación de la vida de Charlie Parker, sino un armonioso y alborotador disparo, una ráfaga de luz a los sentidos y a la razón de los lectores.
Óscar Perdomo León
(1) Claribel Alegría, “Mágica tribu”, Índole Editores, El Salvador, 2008, p. 127-128.
(2) Ron David, “Jazz para principiantes”, Errepar, Buenos Aires, Argentina, 1998, p. 49.
(3) Mervyn Cooke, “Jazz”, Thames and Hudson Ltd, London, 1998, p. 119.
(4) Claribel Alegría, “Mágica tribu”, Índole Editores, El Salvador, 2008, p. 133.
Fotografías: * y ^ extraídas de Mervyn Cooke, “Jazz”, Thames and Hudson Ltd, London, 1998, p. 119 y 120.
Fotografías: ** y *** tomadas por Wendy Perdomo de Cruz.
Dibujo **** hecho por Vanesa Holley y extraído de Ron David, “Jazz para principiantes”, Errepar, Buenos Aires, Argentina, 1998, p. 48.
Fotografía ^^ extraída de la 16 ª edición del año 2003 de “Las Armas secretas”, Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A.), 1978,2003, Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid.
Fotografía ^^^ tomada por Óscar Perdomo León a la portada de la 16 ª edición del año 2003 de “Las Armas secretas”, Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A.), 1978,2003, Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid.
Fotografía ^^^^ extraída del artículo “El cronopio mayor II” del blog ArcoLibris http://blogarcolibris.wordpress.com/ de Laura García.
A raíz del artículo que escribí el 15 de mayo de 2009 sobre Luciano Hernández, mi amiga, la Licenciada Merceditas Miranda, me ha enviado la siguiente nota, la cual creo prudente ofrecer a los ojos del público en general, porque no es poca cosa que el gran poeta universal Rubén Darío le dedique un poema a alguien y mucho menos cuando ese alguien nació en Sensuntepeque. Y yo, que aunque no nací ni crecí en Sensuntepeque, he aprendido a amar a esta ciudad con todo mi corazón y ésto me interesa mucho. Gracias “niña” Merceditas.
He aquí la nota en cuestión:
Dr. Perdomo: le envío la décima que Rubén Darío dedicó al Gral. y Dr. Luciano Hernández. Esto lo encontré en un ejemplar de la revista “Ateneo” (del Ateneo de El Salvador, de 1972). En esta hay una investigación de un ateneísta de Nicaragua (José Jirón Terán), que recopilaba las obras inéditas del poeta nicaragüense Rubén Darío. Pues bien, Jirón Terán encontró un artículo del periodista (también nicaragüense) Gustavo Alemán Bolaños, publicado el 27 de abril de 1924, en la revista “Los Domingos”, de Managua, que recoge una décima que Darío dedica al Gral. Hernández, la que dice así:
Al patriota en quien se entraña
valor al par que nobleza,
a quien ciñó su cabeza
con lauros que le dio España;
a quien hoy en tierra extraña
come el pan del extranjero;
al Orador y al Guerrero
que ofreció a su patria a una,
en batalla y en tribuna
la palabra y el acero.
Alemán Bolaños explicaba en su artículo que Rubén escribió esta décima en un ejemplar del libro “Azul” que regaló a Luciano Hernández, cuando el militar estaba exiliado en Guatemala, en 1891, debido al golpe de Estado dado por los hermanos Ezeta, en El Salvador. El escrito del periodista Alemán Bolaños afirma que estos versos describen con “verdadera maestría” al Gral. y Dr. Hernández , quien recibió condecoraciones de España debido a sus cualidades para la oratoria.
Creo que para los amantes del Jazz el disco de recopilación The best of Miles Davis/Gil Evans fue un gran suceso. Para mí fue mi boleto de entrada al mundo de Miles Davis. Desde que lo oí la primera vez me enamoré de las interpretaciones tan originales de Miles Davis y comprendí que tenía que escuchar “toda” su música. Así llegué después al Kind of blue y otros discos. Miles Davis es un genio tocando el bugle y la trompeta.
UN POCO DE HISTORIA En agosto de 1948 Miles Davis (1926-91) formó un ensamble de nueve músicos, el cual él mismo describió como un “laboratorio cool de experimentación”. En el experimento participó en los arreglos el canadiense Gil Evans (1912-88). La colaboración de estos dos músicos dio al Jazz uno de los aportes más grandes que ha recibido este género musical. Entre1949 y 1950, el ensamble de Davis y Evans tuvieron varias sesiones que desembocaron en varias grabaciones, las cuales terminaron siendo un álbum que se llamó “El nacimiento del Cool”. Había nacido un nuevo estilo de Jazz, el Cool Jazz.
Portada del disco “El nacimiento del Cool”
¿QUÉ ES EL COOL JAZZ? “Las sesiones del ensamble de nueve músicos fueron «cool» en el sentido que ellos ponían mucho más énfasis en la pre-composición y mucho menos en la improvisación, una abordaje que demandaba control intelectual y restricción emocional. La tendencia propia de Davis a tocar sin la adición del vibrado expresivo, fue un factor crucial en el nuevo sonido y una forma tangible en la cual su estilo influenció a los trompetistas posteriores”. (1)
El Cool Jazz es “una música etérea, flotante que usa cornos franceses, arreglos complejos y solos delicadamente tejidos.”(2)
El BeBop, creado principalmente por Dizzy Gillespie, Kenny Clark, Thelonious Monk y Charlie (Bird) Parker era el estilo jazístico revolucionario que había nacido en los años ´40. El Cool Jazz surgió como una respuesta contraria al estilo BeBop.
Ron David, refiriéndose a Miles Davis, describe de la siguiente manera el nacimiento del Cool Jazz: “De acuerdo a los apócrifos del Jazz, Miles hizo un inventario de sus propias limitaciones como trompetista y decidió que tratar de tocar más rápido, más agudo y más caliente que todos los demás era una empresa condenada al fracaso. (¿Quién es capaz de tocar más rápido, más agudo y más caliente que Dizzy?) Con la primera audición no puedes más que asombrarte por lo rápido que tocan Diz y Bird. Después de escucharlos unas pocas veces, te das cuenta de que no sólo son ejecutantes rápidos, son pensadores imposiblemente rápidos, especialmente Bird. Miles, a diferencia de Bird y Diz, no es un pensador resplandecientemente rápido. Pero es un pensador profundo. Así que Miles toma el enfoque opuesto: toca más grave, lento y tranquilo que cualquier otro.” (3)
**
Más adelante, en 1957, Miles Davis y Gil Evans se vuelven a unir y dan a luz un álbum conocido como Miles ahead. “Nunca antes el lirismo de Davis había recibido una vitrina tan adecuada”. (4)
Luego grabaron Porgy and Bess y entre 1959 y 1960 grabaron Sketches of Spain, en donde sobresale el adagio del Concierto de Aranjuez.
The best of Miles Davis/Gil Evans ***
Entre mis composiciones favoritas que forman el álbum The best of Miles Davis/Gil Evans están My ship (Gershwin), My man´s gone now (Gershwin), Summertime (Gershwin), Corcovado (Antonio Carlos Jobim) y The time of the Barracudas (Davis-Evans).
En My man´s gone now me gusta el contraste del inicio, que es triste, lento y apacible, y el bugle de Miles tiene un acompañamiento muy elaborado; pero ya acercándose al final de la composición, todos los vientos metales, incluyendo a Miles, se van pausadamente a los agudos con una intensidad que me para los pelos del cuerpo. Y luego, todos paulatinamente vuelven a lo sosegado y a la profunda serenidad.
The best of Miles Davis/Gil Evans, un disco necesario.
Óscar Perdomo León
(1) Mervyn Cooke, “Jazz”, Thames and Hudson Ltd, London, 1998, p. 140
(2) Ron David, “Jazz para principiantes”, Errepar, Buenos Aires, Argentina, 1998, p. 58
(3) Ron David, “Jazz para principiantes”, Errepar, Buenos Aires, Argentina, 1998, p. 58
(4) Bill Kirchner, “Their 40-year friendship”, “The best of Miles Davis/Gil Evans”, 1997, p. 9
Fotografías: * tomada por Vern Smith y ** y *** tomadas por Don Hunstein.
El tiempo pasa volando. En un abrir y cerrar de ojos dejamos de ser niños y nos volvemos adolescentes. Podríamos decir que 14 años se pasan como si nada. Pero también podríamos decir que en 14 años pasan tantas cosas y hay tantos recuerdos, unos que se mantienen tan vivos en la memoria y otros que se van perdiendo en la nubosidad del pasado. Todo un caminar. Toda una lucha contra todo obstáculo. Una constancia a prueba de toda adversidad, blindada con la fe y el amor a la cultura. Eso le ha ocurrido a “Perio-Revista Tiempo Cultural”, fundada en abril de 1995 y dirigida por la licenciada Mercedes Miranda y editada por el licenciado Pedro C. Romero.
Algunas portadas de Perio-Revista Tiempo Cultural
El esfuerzo conjunto de estas dos personas le ha brindado a Sensuntepeque, a través de “Tiempo Cultural”, un arsenal histórico en donde se ha registrado la gran mayoría de eventos artísticos y sociales que han transcurrido en esta ciudad durante más de una década. No es una labor vana, ni mucho menos fácil.
En el ejemplar de mayo de 2009, la Perio-Revista nos incita a mantener y tratar de rescatar las tradiciones de nuestro pueblo y, como ejemplo, Mercedes Miranda escribe que en Sensuntepeque “ha existido tradición marimbística. Las Marimbas “Tehoil” (de don Alfonso Cañas), “Yupanqui” (de don José López) y otras que han desempeñado gran trayectoria musical. Actualmente está la “Atlahunka” del Prof. Raúl Antonio Rodríguez…”
Tiempo Cultural de mayo de 2009
Mercedes miranda en 2008
No está demás tampoco mencionar que en la misma línea de proyección de la cultura, Mercedes Miranda organiza cada noviembre, desde hace 4 años, un evento conocido como “Mágico instante con el arte y la cultura de Sensuntepeque”, en donde aglutina a mucha gente de la mencionada ciudad para que presente sus trabajos artísticos y sus habilidades artesanales. El evento se lleva a cabo en La Casa de la Cultura.
“Mágico momento”, un acontecimiento concurrido en el año 2006.
Puede ser un pintor, un escritor, una mujer que elabora lindos bordados, un panadero o unas niñas con habilidad musical. Todos tienen acceso y entrada en el “Mágico instante”, sin distinciones sociales o políticas. Tal como debe de ser.
Esta labor de promoción de la cultura es una gran contribución a la educación del pueblo sensuntepequecano. ¿Educación para qué? Preguntan todavía algunos. Bueno, como dijo Álvaro Darío Lara: “¿Educar para qué? Para liberar a la conciencia y a la inteligencia humanas, para que puedan aportar de acuerdo a sus capacidades y especificidades, transformaciones sociales urgentes”.
Cantando el Himno Nacional en el “Mágico instante” de 2006
Los pueblos más educados en el mundo son los que mejor enfrentan los nuevos desafíos y alcanzan un nivel de desarrollo humano más alto.
Vaya desde aquí felicitación, mi saludo respetuoso y mi admiración sincera para Mercedes Miranda y Pedro C. Romero.
Hay libros de poemas de los cuales me he enamorado casi a primera vista y no me he equivocado, porque ese amor se ha afirmado al terminar de leerlos y aun más al releerlos una y otra vez en el transcurso de los años. Así me pasó, hace más o menos 23 años, con un poemario con el que me topé accidentalmente en una venta callejera de libros en el centro de San Salvador. Me llamó la atención que el libro, de portada amarilla, ya estaba caseramente forrado con plástico transparente; era más que obvio que el libro era usado, pero estaba en muy buenas condiciones físicas. (Por el contrario ahora, después de tanto trote que le he dado, está un poco arrugado). El libro era el volumen 35 de la Colección Poesía de la Dirección de Publicaciones que fue publicado en 1977; aunque los poemas habían sido escritos entre 1970 y 1972.Y a su autor yo sólo lo conocía por referencias. El libro al cual me refiero es “Inventario de soledad” de Italo López Vallecillos, el cual es uno de los poemarios que más me ha impactado en la vida.
Creo que lo que más me impresionó de “Inventario de soledad” es que desde el inicio el autor lo sumerge a uno en una atmósfera muy íntima, desnuda y sincera, familiar a veces, cosmopolita por momentos, pero siempre fundamental, poesía salida desde la parte más oculta del alma, en un ambiente de sobriedad en el que uno siente que cada palabra está en su justo lugar.
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He aquí uno de los poemas que me gusta tanto del libro en cuestión:
SOBREVIVENCIA
En los cristales de la ventana
tu rostro, tu risa.
En mi corazón sólo el recuerdo
la aproximación por la palabra
y la música, el adiós que no dije,
que no dijiste, y aquella mirada
que hirió para siempre mis versos.
Después, claro, la sobrevivencia.
Los días amparándome,
abriendo de par en par sus aires,
y siendo más míos que antes de conocerte.
No sé donde estás. En qué mar
desnudas tu silencio, ni que haces cuando
las rosa (las rosas amarillas, recuerdas)
te hablen de mi amor alucinado.
Tal vez leas a Erich Fromm,
a Freud, al viejo Marx,
qué sé yo. O quizá, en la noche,
te asalte el arrepentimiento, la duda,
por este amor que tocó tu puerta,
y la halló cerrada
bajo las llaves de un sueño imposible.
Voy en tu búsqueda. Ignoro
los caminos que conducen a tu alma.
Salgo a las calles y recorro tu cuerpo
de muchacha sencilla. Me siento en los parques
y veo cómo se agita la sombra
de los árboles que en vano
elevan sus ramas a la nube y a la estrella.
En el cinematógrafo, pequeño mundo de soledad,
me hago acompañar de ti. Imagino que estás
o que has ido o que vendrás dentro de poco.
Todo lo disipa la tarde. Las luces de la ciudad.
El claxon de los autos. Los caminos tan solos.
En las vitrinas de los almacenes
veo tu rostro y el mío, confundidos entre ropas
y juguetes, borrosos entre anuncios y maniquíes,
próximos y lejanos en ese juego de espejos
que la imaginación crea para mi sobresalto.
No estás. Y sé que no vendrás. Me niego a olvidarte.
Y adonde quiera que vayas
seré el viento desnudo
que se enreda en tu pelo, el agua que bebes,
la mañana que te despierta, la almohada
que conoce tus secretos. Y en medio de la noche,
mía y tuya la esperanza,
haremos de nuevo el mundo,
sin soledad, sin calles abandonadas,
y sin que nadie tenga que buscar su amor
entre los maniquíes
y el ruido de los claxons.
Luís Gallegos Valdés, al hablar de “Inventario de soledad”, se refiere a Italo López Vallecillos diciendo que “el poeta ha aprisionado ya fuertemente su palabra y el dominio de la imagen es perfecto. El tono sin estridencias, suave, tierno, sube y baja al ritmo de las propias emociones, sin ser alterado por la pasión ni por las asperezas del entorno.”(1) Y unas líneas más adelante continúa diciendo: “Aquí no caben recuentos de adjetivos, verificación de símiles, contabilidad de imágenes. Cuando la expresión se ha vuelto esencial por su identificación con el pensamiento y el sentir, capta los horizontes más alejados y se inclina hacia la cercanía donde arraigan el árbol y la flor amados, donde surgen la imagen de la mujer y de los hijos.”
Vean esta fotografía, probablemente de 1969, donde Italo López Vallecillos aparece con los compañeros con quienes escribía en la ya desaparecida revista «La Pájara Pinta».
***
Otro poema de “Inventario de Soledad”:
TEMOR
Si les ombres sont plus profondes
que du sang. Ou si le sang est beaucoup
plus profond que l´ombre.
Noir retour ă la vie.
Saint-John Perse.
Toqué la oscuridad. Era el cristal
de un sueño remoto, inverosímil. Trozos
de miedo hallábanse, lado a lado, en el camino.
Todo tenía la apariencia de un bosque amarillo,
de heridas que no se atrevían a ser guitarras.
Nadie me tendió la mano. Todos estaban deshabitados.
Espectros de días, de años como maderas vírgenes,
hechos para ser el oscuro ataúd de esta flauta,
de esta canción florecida de instantes,
de espejos y rosas todavía imperfectas. Nadie
me vio. Nadie dijo una palabra. Y yo me marché,
exactamente como había llegado,
sin comunicación posible. Nunca más podré
ser el mismo. Un poco de temor quedó prendido
en mí, y es ahora la fiebre, el artificio
puro de vivir, de alzar el puñal tembloroso
cada vez que oigo llegar la oscuridad.
Y para terminar he aquí uno de mis favoritos:
ARRIBA, ABAJO
A Rafael Menjívar
Arriba, lejos de mis pies
las nubes errabundas. Oculto el sol
tras días de apacible espera.
Lluvioso el corazón arrepentido
y, dura, inexpresable la palabra.
Abajo, aquí la tierra, el sustento
de todo lo que pienso. La realidad
que sostiene la poesía.
Y entre las nubes y el polvo
que camino, yo,
el solitario,
el hombre de la duda,
sin Dios,
apenas equipado con unas cuantas
lágrimas
y la breve sonrisa de estar seguro
de los incierto,
del viento que arrastrará un día
lo que pude tener y nunca tuve.
Arriba, abajo,
todo el milagro de vivir
desesperadamente.
Texto:
Óscar Perdomo León
Todos los poemas fueron escritos por Italo López Vallecillos.
(1) Luís Gallegos Valdés, “Panorama de la literatura salvadoreña”, tercera edición, UCA/EDITORES, San Salvador, El Salvador, 1981, p. 428.
Fotografías * y ** extraídas del libro “Inventario de Soledad”.
Fotografía *** extraída de “Panorama de la literatura salvadoreña” de Luís Gallegos Valdés, tercera edición, UCA/EDITORES, San Salvador, El Salvador, 1981, p. 437.
En el artículo que hace un par de días escribimos con mi esposa, “Arte y educación en Sensuntepeque”, aparece una foto del parque “Luciano Hernández” y alguien me preguntó que quién era este personaje para que le hayan dado su nombre al parque que está en el corazón del comercio, la religión y la administración de la ciudad de Sensuntepeque. Bueno, escribí esto, por si alguien más quería saber.
Luciano Hernández nació en Sensuntepeque en el año de 1836. Desde muy joven mostró elevadas facultades intelectuales y un gran entusiasmo por la vida; esto lo llevó a graduarse de abogado en la Universidad de El Salvador y luego a ser elegido como diputado de la Asamblea Legislativa en donde “se distinguió por la vehemencia de sus discursos, en los cuales empezó a dar brillantes pruebas de su claro talento y de sus felices disposiciones oratorias”.[1]
Peleó contra el general Gerardo Barrios y luego participó como Sun-Secretario de Relaciones Exteriores en el gobierno del doctor Francisco Dueñas.
En el transcurso de su vida habitó en varios países, exiliado, como Honduras, Nicaragua y Costa Rica. En la Universidad de Honduras contribuyó al establecimiento de las cátedras de Matemáticas y de Gramática española.
Tomando en cuenta su genio en los discursos cautivadores y enardecedores, como lo afirma Esteban Castro[2], la facilidad del uso del lenguaje y de la fluidez de ideas, era de esperarse que en su madurez desarrollara mejor sus dotes de bardo. Pero parece ser que la vida política lo absorbió de tal manera que muy poco pudo dedicarse a la poesía y los poemas que hay en su mayoría son de su período de juventud.
He aquí un poema de Luciano Hernández, tomado de “Guirnalda salvadoreña”:
UN PADRE A SU HIJA
Virginia, permita el cielo
que se deslice tu vida
por una senda florida,
como lo quiere mi anhelo.Permita que sin enojos
sin dolor, sin aflicción
nunca derramen tus ojos
lágrimas del corazón.Que te ofrezca siempre el mundo
nacaradas ilusiones
en sueños de amor profundo,
sin acíbar, sin pasiones.
Y nunca pase la aurora
que alumbra tu juventud;
pero busca como ahora
del saber la plenitud,
conservando la inocencia
la virtud, la castidad,
tesoros de la existencia,
fuentes de felicidad.
Tal es de un padre la ofrenda,
para su hija en su natal,
rogando a Dios la defienda
con su mano celestial.
***
Anexo fotográfico agregado el 27 de agosto de 2019. (Fotografías tomadas por Óscar P.L.)
Monumento a Luciano Hernández en el parque Cabañas, de Sensuntepeque.
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[1] Román Mayorga Rivas, “Guirnalda salvadoreña”, Dirección de Publicaciones, segunda edición, 1977, p. 259.
[2] Román Mayorga Rivas, “Guirnalda salvadoreña”, Dirección de Publicaciones, segunda edición, 1977, p. 260.
Hemos estado trabajando desde hace un par de meses en la elaboración de un libro que recoja el trabajo artístico de algunas personas de Sensuntepeque. El libro aún está en pañales, nos encontramos aún en el proceso de investigación; pero tenemos una visión general de los que ocurre en esta ciudad y creemos que es lo mismo que ocurre en todo el país: las personas con valores artísticos se han desarrollado gracias a un esfuerzo individual y no debido a una política de país de desarrollo educacional y artístico.
No sólo necesitan educación artística quienes tienen inclinaciones hacia el arte y pretendan de alguna manera dedicarse al él; sino también todos los que somos público en general, para acrecentar el entendimiento y la sensibilidad hacia cualquier manifestación artística. Esto contribuye a fomentar la tolerancia y promueve una cultura de paz.
Nosotros creemos que si no se trabaja de una manera profunda en la educación y en el arte con y para nuestro pueblo, no lograremos crear en él la sensibilidad y la convicción que engrandecen su conciencia. Un pueblo que tiene convicciones asentadas en los valores de solidaridad y amor por su patria, así como en el conocimiento de la historia y la cultura de su propio país y del mundo, es un pueblo bello e incorruptible, un pueblo fiel a la justicia y a la honestidad.
EL DEPARTAMENTO DE CABAÑAS EN BREVE, EN GEOGRAFÍA, DEMOGRAFÍA Y ECONOMÍA. El departamento de Cabañas, ubicado en El Salvador, América Central, con una población de 149,326 habitantes, está localizado en la zona para-central norte del país. Limita con el departamento de San Vicente, Chalatenango, la República de Honduras y el departamento de San Miguel; el río Lempa le sirve de límite con estos últimos tres. Su territorio está conformado, en la mayor parte, por una alta meseta, accidentada en el sur por la sierra de Cabañas, así como por pequeñas llanuras en torno al río Lempa y sus afluentes Copinolapa, Titihuapa y Aseseco. Posee un clima tropical, cálido húmedo. La economía de la zona se basa fundamentalmente en el comercio, la ganadería y en mínima parte en los cultivos de cereales. La cabecera departamental es Sensuntepeque. La escasa industria que hay en el departamento se localiza en Ilobasco, la segunda ciudad principal, destacando la cerámica y los productos artesanales.
Vista panorámica de Sensuntepeque. Resalta la cúpula de la iglesia Santa Bárbara.
Sensuntepeque es una ciudad que está situada a 83 km. al noreste de la capital, San Salvador, y a una altitud de 820 msnm. Tiene una población de 35 mil habitantes, y una extensión territorial de 306,33 km². Está subdividido geográficamente en 22 cantones y 236 caseríos en la zona rural. La zona urbana se divide en cuatro populosos barrios y 28 colonias. Sensuntepeque, que ocupa un rango secundario en la red urbana del país, está mal comunicado con el resto del país, únicamente dispone de una trama de carreteras secundarias. ¿EN QUÉ CONTEXTO SE DESARROLLA LA CULTURA EN EL SALVADOR Y, POR EXTENSIÓN, EN SENSUNTEPEQUE?
Uno de los principales problemas de El Salvador ha sido la política implementada por los sucesivos gobiernos de derecha de suprimir a los más pobres de los beneficios de la educación en cuanto a nuestra identidad cultural, una deliberada excomunión del arte en todas sus esplendorosas manifestaciones y, primordialmente, de una injusta exclusión de los bienes económicos. “Un 0.3 % de la población detenta casi todos los medios de producción”.[1].
Como ejemplo de la poca importancia que se le ha dado al arte, podemos decir que durante “el gobierno del presidente Francisco Flores Pérez se eliminó la clase de Educación musical dentro del sistema de educación pública, desapareció el bachillerato en Artes y también la clase de Historia nacional”[2].
El desempleo aumenta desaforadamente año con año. Esto último ha obligado a que una cantidad enorme de salvadoreños y salvadoreñas abandonen nuestro país en busca de una mejor situación económica, lo cual conlleva al desmembramiento de la familia. “Más de un cuarto de la población de El Salvador vive hoy en Estados Unidos. Sin reconocerlo oficialmente, el gobierno favorece esta emigración que ayuda a paliar la presión social. Los fondos enviados por la diáspora constituyeron en 2008 la primera fuente de divisas del país. Pero la partida, cada año, de 180 mil salvadoreños (¡500 por día!) tiene un impacto dramático sobre las familias y deja numerosos adolescentes abandonados a su suerte”.[3] Los hijos quedan al cuidado de otros familiares distintos a los padres o, en el mejor de los casos, crecen sólo al lado de uno de los padres. El país ha absorbido la cultura de “la remesa”. El ideal de la mayoría de salvadoreños pobres no es quedarse en El Salvador para trabajar en él y engrandecerlo, sino más bien es irse del país para tratar de sobrevivir. Muchos jóvenes que se quedan sin un apoyo psicológico y familiar, terminan desperdiciando sus vidas en las “maras”, pandillas en las que aprenden a sobrevivir robando, extorsionando, vendiendo droga y asesinando a miembros de las pandillas rivales; sin embargo, son esas pandillas las que les dan el sentimiento de pertenencia que nunca pudieron hallar en su familia.
Otro problema importante en Sensuntepeque y que está vinculado al abandono de los padres y a la falta de interés del estado y de la municipalidad en fomentar la educación y la adecuada utilización del tiempo libre en los jóvenes es el alto porcentaje de embarazos en adolescentes, los vicios, la ignorancia y la delincuencia. Según datos de la DIGESTYC (Dirección General de Estadísticas y Censos) para el año 2008 los embarazos esperados en adolescentes fueron de 27,714 y los partos esperados en adolescentes fueron de 25,448. Esto sin tomar en cuenta que según el último Censo de Población y Vivienda 2007, somos un país joven, debido a que casi el 35 % de nuestra población tiene entre 5 y 19 años de edad. Como médicos, para nosotros no es infrecuente ver embarazadas menores de edad; incluso hemos visto embarazadas de 12 años de edad. “Según cifras de la Encuesta Nacional de Salud Familiar (Fesal), entre 1998 y 2003, de cada mil embarazadas, 104 tenían una edad entre 15 y 19 años. Durante 2004, el sistema público de salud atendió a 22 mil 278 adolescentes, una cifra creciente en relación al año anterior, cuando el total fue de 21 mil 520”[4].
Nosotros sabemos que el arte muchas veces se desarrolla en momentos de crisis; pero también estamos concientes que en los países desarrollados, ha ayudado mucho al perfeccionamiento del arte el tener una base sólida de conocimientos.
Ahora bien, con este panorama nada alentador, creemos que las políticas del nuevo gobierno en cuanto a la enseñanza del arte en general y de la historia nacional desde sus orígenes, tiene que tener una gran importancia, la misma importancia que paralelamente se le tiene que dar a la de mejoría de las condiciones socio-económicas de vida de las mayorías pobres.
Sensuntepeque, quinto municipio más grande de nuestro país, en la actualidad únicamente cuenta con una Casa de la Cultura, la cual no se ha adaptado a las necesidades de la juventud y niñez sensuntepecanas, en ella solamente hay los días sábados un curso libre de dibujo y pintura en el que participan no más de 6 alumnos. En Sensuntepeque no hay una escuela de música, danza o pintura, en donde los jóvenes pudieran aprovechar su tiempo sanamente. La juventud, esperanza del futuro, no cuenta con lugares que le sirvan de recreación y educación; hay una sala de teatro y que a veces se ha ocupado para proyectar cine, pero es un lugar que no tiene un funcionamiento constante y adecuado. De los escenarios deportivos existentes la mayoría se encuentran en estado no apto para la práctica de los mismos o simplemente no poseen la iluminación adecuada o se ubican en zonas de alta peligrosidad. Todo esto se traduce en la desesperación pasiva de los jóvenes, quienes se van convirtiendo poco a poco en seres alienados y poco interesados en su futuro o en el desarrollo del país.
[1] Centro Cívico Democrático, “Es necesario un gobierno que respete la Constitución”, Diario Co Latino, jueves 12 de marzo de 2009, p.14. [2] Benjamín Palomo, “Concepto de identidad muy lejos de nuestra educación”, revista Realidad y Reflexión, Universidad Francisco Gavidia, 2008, p. 20. [3] Christian Poveda, “Maras, delincuencia y sociedad: La vida loca”, Diario Co Latino, jueves 23 de abril de 2009, p. 19. [4] Joel Díaz, “El gobierno frente al embarazo adolescente”, Revista ComUnica, Año 5, No. 1, abril 4, 2008.
Glorieta del parque Cabañas
Los jóvenes crecen con un alarmante desconocimiento sobre la historia nacional, cosa gravísima ya que esa ignorancia los convierte en seres muy susceptibles de ser engañados y manipulados por las tradicionales fuerzas oscuras que representan a la oligarquía.
“Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes –dominantes hacia dentro, dominadas desde fuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga.”[5]
“No sólo de pan vive el hombre…”. ¿Hacia dónde vamos como país? El alimento espiritual que proporciona el arte es imprescindible para el desarrollo del nuevo El Salvador que tenemos que construir.
Texto: Érika Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León.
De izq. a derecha: José Roberto Cea, Mauricio Marquina y Óscar Perdomo León
El 07 de mayo de 2009 se llenó de literatura El Centro Escolar Sotero Laínez de Sensuntepeque, Cabañas, al recibir la visita de dos reconocidos escritores: José Roberto Cea y Mauricio Marquina. Y yo, por ser un amante de la literatura, también fui invitado a participar en el evento por el profesor Carlos Orellana, quien lo organizó en el marco de la semana cultural para los alumnos y alumnas.
El acto se llevó a cabo en las instalaciones escolares, en el lugar designado para los eventos especiales, que es un campo abierto; cada turno de estudio fue testigo de dicho suceso histórico, pues pocas veces se tiene la presencia en estas tierras de gente que ama y trabaja tanto por la cultura y el conocimiento en nuestro país; eso sin dejar de mencionar que tuvimos la visita de “una leyenda viviente”, uno de los fundadores del Círculo Literario Universitario y de la Generación Comprometida. La actividad se materializó durante hora y media aproximadamente, tiempo en el cual hubo de todo: versos y prosas, lecturas novelescas, interrupciones debido a los sonidos provenientes de todos los puntos cardinales, alumnos distraídos, uno que otro alumno verdaderamente concentrado, risitas nacidas bajo las palabras y frases “pícaras” de algún poema, preguntas curiosas, respuestas vivaces, aplausos, veloces huidas por parte de los niños y jóvenes al finalizar la jornada y por supuesto el acercamiento de dos o tres jóvenes al escenario una vez concluida la sesión. Es importante recalcar que los alumnos del turno vespertino estuvieron más atentos y tuvieron mucha más interacción con los escritores; se puede decir que estos jóvenes fueron un mejor público.
Primero me tocó el turno a mí y, como siendo este el mes de mayo, es decir, el mes en que nació y además fue asesinado Roque Dalton, pues decidí leer el artículo que co-escribí con mi esposa Érika Valencia: “Roque Dalton no es una moda”, un humilde homenaje para nuestro gran escritor. (Este artículo lo pueden hallar en La Esquina de Érika y Óscar, http://laesquinaderikayoscar.blogspot.com/ )
Óscar Perdomo León
Luego siguió la intervención de Mauricio Marquina, la cual desde el inicio fue muy emotiva al leer y decir de memoria algunos poemas de su propia cosecha, su voz y su lenguaje corporal no dejaron lugar a dudas que pertenece a aquellos que sienten en su ser la palpitante inquietud de las letras. Poemas algunos llenos de amor por la patria y otros muy anegados de erotismo. Deliciosos. Intensos.
Mauricio Marquina es Doctor en Medicina y pertenece a la Asociación de Médicos Escritores.
Mauricio Marquina
José Roberto Cea, por su parte, leyó unos poemas originales de su libro “El cantar de los cantares y otros boleros”, los cuales son una especie de poemas entre el humor y el erotismo, entre la picardía y la agonizante inocencia. Muy divertidos de verdad, pero sin dejar de profundizar en la idiosincrasia guanaca. Yo diría que son una verdadera lección de antropología salvadoreña, una lección de buena poesía, un verdadero jalón de orejas para los que no quieren entender que el amor a la tierra, a su gente y a la educación se pueden conjugar armoniosamente en versos y dichos populares.
José Roberto Cea
José Roberto Cea también dio a conocer la “Propuesta de política cultural para la sociedad salvadoreña del siglo XXI”, la cual ha sido producto del Foro de Intelectuales de El Salvador (esta propuesta se puede leer en la revista “Realidad y Reflexión”, en su número 24, año 7, de septiembre-diciembre de 2008, publicada por la Universidad Francisco Gavidia). Magnífico y embriagante análisis de la caótica situación educacional en la que nos encontramos a consecuencia de todos aquellos que no desean que nuestra gente se sienta orgullosa de sus orígenes prehispánicos y desean que vivamos a la sombra del consumismo y la ignorancia; lo que hace grande a esta publicación es que en verdad se va al meollo de los problemas, pero brinda una salida a los mismos a través de proposiciones para el cambio del currículo educativo, en donde se incluya historia de El Salvador, lectura de nuestros escritores, enseñanza musical y el aprendizaje del casi olvidado náhuat, entre otras cosas.
Pienso que la labor de estos escritores es grande al venir desde San Salvador hasta Sensuntepeque a tratar de motivar a los alumnos para que traten de alcanzar el placer de la lectura y además a tratar de concienciarlos sobre la identidad salvadoreña y sobre los retos de la nueva sociedad que se pretende construir, una sociedad donde la educación, la salud y la alimentación alcancen hasta al último salvadoreño, sin exclusiones, una sociedad donde las injusticias vayan desapareciendo.
Por la tarde, al final del evento, los escritores aceptaron ir a mi hogar a tomar un poco de café y la breve tertulia que ahí se armó, se amenizó con historias de juventud, pasajes de la vida que muy pocos conocen de notables escritores, músicos y personajes que le han brindado tanto a nuestro país, en fin hablando de todo un poco. Una vez más confirmé, al hablar con José Roberto Cea y Mauricio Marquina, que los hombres no solemnes, los hombres sin ínfulas de grandeza, con sentido del humor, es decir los menos jactanciosos, son los que más conocen y aman su trabajo. En fin, fue una velada muy sustanciosa. Anécdotas, comentarios literarios, memorias de Claudia Lars y de Salarrué, comentarios acerca de la Generación Comprometida, bromas y risas. Mangoré de fondo musical. Otra anécdota y una más. Un día para ser recordado.
José Roberto Cea, Mauricio Marquina, Óscar Perdomo León y Carlos Orellana.
En blanco y negro, o mejor dicho en el espíritu de los grises -todo ese espectro que contiene los oscuros y los impolutos colores- posee una fuerza con tristeza o nostalgia, un ímpetu que nos conduce a mirar los detalles de una manera casi ingenua. Sabemos por ejemplo que las hojas de un árbol son verdes; pero sentimos un recóndito placer al verlas grisáceas.
Hoy el pretexto son dos temas: Suchitoto y las mujeres.
He aquí unas cuantas fotografías que he tomado en blanco y negro, aunque algunas tienen uno que otro anaranjado o rojizo; pero perdonémoselas porque la vida, la filosofía, la medicina, la música y la poesía no son en blanco y negro, sino en una diversidad de colores.
Suchitoto es la ciudad pintoresca que ha ganado fama nacional –e internacional- por su tranquilidad y por promover el turismo. Se siente uno bien en como turista en Suchitoto.
Alejandro Cotto, icono de Suchitoto.
Juan Carlos Romero, bajista del Quinteto de Jazz, tocando en Suchitoto.
La iglesia al anochecer, en una vista lateral.
La iglesia de noche
El lago Suchitlán al anochecer
Las mujeres son esas flores maravillosas, son tan complejas y tan bellas. Pueden ser amigas y confidentes. Son una delicia en su juventud con su sensualidad y pueden ser muy sabias en la vejez, que creo que el mundo iría mejor si escucháramos un poco más lo que tienen que decir las mujeres. Ah, una cosa más, las mujeres que aparecen aquí no son de Suchitoto; pero eso no importa ¿verdad?
Jorge Luís Borges decía que lo mejor no era leer, sino releer. Y tenía razón. Hace un par de días estuve leyendo nuevamente dos libros de poemas de Silvia Elena Regalado, “Desnuda de mí” e “Izquierda que aún palpitas” y, como suele suceder cuando un libro cae en mis manos por segunda vez, encontré y descubrí, en esta pareja de poemarios, imágenes y metáforas muy bien logradas, nuevas ideas, me topé con más de una belleza que no había visto y sentido la primera vez.
Yo no soy quién para analizar estos libros; pero sí tengo el derecho de dar mi opinión y es que ambos libros me gustan, aunque podría decir que mi favorito entre los dos es “Desnuda de mí”.
1- “Desnuda de mí”, que se terminó de imprimir en junio de 2001, tiene un prólogo interesante y muy particular, es un prólogo anti-prólogo, escrito por el poeta Francisco Andrés Escobar. Dice él, entre otras cosas, que ha: “terminado por entender que explicar la poesía es faena harto inútil. La poesía es un movimiento del espíritu por atrapar al espíritu y volverlo palabra en la palabra. Y este empinamiento del alma al infinito trasciende toda didáctica. Un poeta, una poeta, vuelven verbo al Verbo. Y la poesía es Verbo encarnado en el poema. Es lo que más puede decirse sobre el misterio poético. Lo demás es insufrible taxonomía…”. Y más adelante continúa diciendo: “Silvia Elena es poeta por el modo como vive. La poesía es en ella una disposición, una apertura. Una tensión hacia el verbo que busca la mediación de la poeta para volverse palabra. Por eso escribe poesía: porque es antena sensible y oficiosa vuelta hacia la eternidad.”
Silvia Elena inicia el libro así:
Diluíme.
Sostenete en mi cuerpo.
Abrí todos los vuelos
que esconde mi piel.
Incendiame.
No hay pretexto
para no despertar
estos cuatro sentidos
del milagro
de existir…
Y así, en cuatro partes están dividido el libro “Desnuda de mí”: Tierra, aire, agua y fuego, los cuatro antiguos elementos. He aquí dos de los poemas que más me gustan de este libro. El primero, “Raíces”, aunque escrito muchos años antes de que alguno de nosotros hubiese escuchado el nombre de Barack Obama, no puedo hoy dejar de relacionarlo con él y además este poema lo siento muy cerca de las históricas luchas del pueblo salvadoreño por la justicia social.
RAÍCES
Nadie dirá
que mis antepasados fueron negros,
que esta libertad intransigente de mis manos
tiene sus raíces
en esa esclavitud
que humilló
a la más hermosa de las razas.
Nadie sospecha.
Mi pelo encubre historias.
Sin embargo,
hay una sabiduría de la sangre
que busca
un ancestral llamado de tambores
y se rebela fiera
contra todas la esclavitudes.
MI HIJA
Voy a su encuentro,
unos cuantos minutos me separan de su risa.
Hace doce años ni siquiera era sospecha,
apenas un óvulo desconocido entre otros cientos.
Esta semillita ahora se desplaza,
corre,
eleva sus piernas en el aire,
danza.
Alza su mirada hacia otras latitudes
-no importa si no las comprendo-
la plenitud le pertenece,
no solamente en el código que le propuse,
sino,
principalmente,
en el código que ella descubra
y reinvente.
El libro está lleno de estos y otros bellísimos poemas. Y hacer poemas es una de las cosas más difíciles de entre todas las formas de hacer literatura. En diciembre de 2003 Silvia Elena escribió lo siguiente: “Nos aproximamos a la poesía porque la sentimos, porque sentimos la necesidad profunda de decirla. A medida que avanza el tiempo, llegamos a la etapa de revisarla, podarla, limpiarla, perfumarla, como se haría con una hija con la que nos une el amor, pero el amor en sí mismo no es suficiente, digo, el amor debe traducirse en cuidado, en atención, en esfuerzo y desvelo. Ahí quizá nos volvemos verdaderos poetas, así como en la experiencia nos volvemos verdaderos padres”.
2- “Izquierda que aún palpitas” es un poemario que se terminó de imprimir en octubre de 2002 y contiene muchos poemas dotados de hermosura. Sobre esta colección lírica Elmer L. Menjívar, quien escribe el prólogo, dice: “Se trata de un libro abundante: ochenta poemas. Ochenta poemas se dice fácil, pero es dificultoso mantener alta la voz en un canto tan largo. Silvia Elena logra instalarse cómoda en este paseo emocionado…”. Y más adelante dice: “Es un libro limpio, laborioso, exigente, humanamente imperfecto, vivo.”
He aquí un par de poemas de este libro (que tiene la característica que ninguno de sus poemas tiene título, por lo que me tomaré la libertad de iniciar con mayúscula toda la primera palabra de cada poema, para distinguir donde empieza uno y otro):
A Katya Miranda
UNA niña
es mi madre caminando en la tierra
en el tiempo de ella
que no me sospechaba.
Una niña soy yo
desde un ayer eterno
mi sueño de vivir
mi derecho de escribir.
Una niña es mi hija
esa flor de mí misma
mis preguntas
mi respuesta rotunda.
Una niña
somos todas la mujeres del
mundo.
QUÉ alivio confesarme,
despintarte el absurdo de mis venganzas,
tener la libertad de revelarte
que soy ave
pero que tantas veces repto
y me consume la pequeñez humana
de mi infierno.
Qué alivio no falsificarte la apariencia
dejar correr mis miedos y fantasmas
mostrarte esta locura de vivir
hecha un ovillo,
el olor agónico de la esperanza
que no encuentra tierra donde plantarse,
que no esté la soledad para escucharme
y que vos me abracés y me besés la frente.
Silvia Elena Regalado, quien nació en San Salvador el 31 de agosto de 1961, es poeta, licenciada en Comunicaciones, profesora de letras y Master en Administración Educativa.
Este día recomiendo leer “Izquierda que aún palpitas” y “Desnuda de mí”, de Silvia Elena Regalado.
“EXPEDICIÓN”, un disco de Silvio Rodríguez que vio la luz en 2002, es una de los trabajos artísticos más bellamente realizados por este músico cubano. La poesía está presente en todas las canciones, no sólo en sus letras sino en la música.Muchos están acostumbrados a oír a Silvio (quien nació el 29 de Noviembre de 1946 en San Antonio de los Baños) con el solo acompañamiento de su guitarra, que en sus principios tiene mucha influencia de los años ´60 y que al escucharlo pareciera que no necesita más, él solo lo llena todo; pero al escuchar el disco “EXPEDICIÓN” se enfrentarán con una orquesta acompañándolo. Los arreglos de la instrumentación son muy cubanos y mezclan lo tradicional con lo moderno; aunque pesa –para mi agrado- más lo primero. No estoy en contra de lo moderno; pero tengo en gran estima la vieja manera de hacer música. Algo de lo que se escucha está inspirado en los años ´40 ó ´50. Creo que lo grandioso de este disco es la fusión entre lo viejo y lo nuevo; este disco engrandece la música cubana. Se escuchan violines, corno francés, arpa, chelos, piano y otros instrumentos, todo en una soberbia conjunción.
La colección de canciones que forman “EXPEDICIÓN” son todas como honestas piedras preciosas; su belleza es inherente, innegable.La primera canción “Totí”, que se refiere a un pájaro negro cubano, es una firme invitación a escuchar todo el disco. Empieza con unas notas de piano que rápidamente son acompañadas por el bajo y una percusión que roza la perfección. La trompeta y los violines, el cuatro cubano y la flauta, toda la orquesta está en su lugar; cada pieza del conjunto está impecablemente pensada y colocada donde debe estar. La voz de Silvio encaja con maestría.
Si me preguntaran cómo se debe tocar un bolero, los referiría a escuchar la segunda canción del disco, que se llama “El baile”. Es una composición finamente arreglada.
“Expedición” tiene un toque que linda lo épico con lo filosófico y todo dentro de un clima lírico.
“Ese hombre” que es una advertencia para los hombres que tienen tanto poder, para que no olviden porque están donde están y que no se llenen de arrogancia.
Una canción que no podría dejar de mencionar es “Sortilegio”, que inicia con una melodía tan peculiar en un violín magníficamente tocado.
Algunas composiciones tienen tremendos solos instrumentales que apoyan y complementan muy bien el sentido de todo el disco.
Las otras canciones del disco son: “Fronteras”, “Amanecer”, “Hace no sé que tiempo ya”, “Anoche fue la orquesta”, “Mancha”, “Quédate”, “Tiempo de ser fantasma”.
“EXPEDICIÓN”, un disco adherido irreversiblemente a mi corazón.
“EXPEDICIÓN”, poesía en las palabras, poesía musical.
Hay discos que tocan mi corazón de una manera imborrable. Uno de ellos es “TIEMPOS” de Rubén Blades, que vio la luz en 1999 y en el cual se hizo acompañar de los músicos costarricenses del grupo Editus. El disco, aunque rompe un poco con el particular e intenso estilo musical afro-cubano de Blades, está lleno de una calidad muy importante y una urgente sinceridad. No quiero ser malentendido, sí hay ritmos africanos pero muchas veces son interpretados sutilmente.
El disco ganó el Grammy al mejor disco pop latino de 1999.
Muchas de las composiciones de Rubén Blades son consubstanciales con su filosofía de la vida. Él es uno de los artistas que más admiro, no sólo por su calidad al componer y cantar; sino por su compromiso con la lucha contra las injusticias del mundo. Un claro ejemplo es su canción “El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés” (del disco “Buscando América”) en donde hace una clara alusión al martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero. O en la canción “Plástico” (del el disco “Siembra”) en donde nos alienta a no perder nuestra identidad latinoamericana.
La colección de canciones del disco “TIEMPOS” tiene un tono melancólico, nostálgico. En la canción “Tú y mi ciudad” el amor, que fue primero fuente de ilusiones, se vuelve una frustración que se intenta superar con olvido. La voz de Rubén se muestra serena, pero se siente su dolor, su amor agonizante:
“…en mis palabras duras deja el sabor que tiene la ilusión cuando no madura… Hoy quiero desaprenderte y no sé cómo empezar… ¿Cómo olvidarte si eres mi calendario? ¿Dónde multiplicarme si no es en ti?… Amor de besos ausentes acábate de apagar. Llegué hasta aquí por quererte y ahora te quiero olvidar.”
Otras canciones hablan de temas sociales, como “Aguacero” que recuerda los días en que las ciudades eran más seguras. “Sicarios” que es una especie de monólogo de un asesino a sueldo, que da instrucciones a un aprendiz de verdugo. “Hipocresía” que toca el tema de la desintegración social y la corrupción de los gobiernos.
Otras canciones son instrumentales, bellas, muy sentidas, limpiamente ejecutadas.
He aquí una de las letras que componen la colección:
En la historia del Jazz ha habido -y hay- cantantes muy buenas en este género musical; pero de entre las que yo he escuchado hay dos voces que llenan –y a veces sobrepasan- todas mis exigencias musicales: Sara Vaughan y Ella Fitzgerald.Ambas tienen un registro vocal admirable y un timbre de voz muy bello. Ambas son muy afinadas y con un excelente sentido del ritmo. Simplemente son geniales. Si no las han escuchado se han perdido de todo un acontecimiento.Hay dos composiciones donde ambas hacen un alarde de calidad y de administración de la voz.En ambas canciones las dos cantantes -por separado- muestran su destreza para manejar el “scat”, que no es más que la improvisación de un trozo musical pero sin letra, o, como lo decimos en español, es tararear una melodía inventada en el momento usando sílabas sin sentido en vez de palabras; es decir, que el cantante tiene que hacer un solo de voz como si lo estuviese haciendo con un instrumento, como el saxofón, por ejemplo. Esto es algo muy difícil de hacer; pero Ella y Sara lo realizan de una manera magistral y lo hacen parecer muy sencillo.
“Lullaby of Birdland” cantada por Sara es una delicia. Entra de golpe con los viento-metales tarareando y luego empieza con la letra, a la cual impregna con su característica vibración de la voz. Hay un breve y sencillo solo de piano que es seguido en forma contrastante por un momentáneo solo de batería y entonces Saradespliega toda su creatividad con su “scat”, intercalándose con diferentes instrumentos musicales, hasta caer nuevamente en la letra y la melodía preestablecida de la canción. Excelente interpretación.
En “Blue skies”, cantada por Ella, inicia con una breve probadita de “scat” que es seguida de la estructura preestablecida de la canción; pero sólo por unos compases, porque Ellapronto se sumerge en un destello increíble de “scat”, el cual continúa haciendo la mayor parte de la canción (que dura en total 3 minutos con 45 segundos), lo cual lo convierte en una experiencia musical inolvidable. A medida que su improvisación avanza se va incorporando cada vez con más intensidad la orquesta, que alcanza, la combinación de amabas –la voz y la orquesta- niveles casi alegremente orgásmicos.
(Recuerdo que Blue skies me fue revelada por mi amigo Carlos Bautista, en la cabina de radio YSUCA –donde yo dirigía hace algunos años el programa “30 minutos de Jazz”.)
Si me preguntan cual de ellas es la mejor, sería como si tratáramos de decidir entre Lennon y McCartney. Creo que el Jazz no sería lo mismo sin el talento que dejaron afortunadamente grabado Sara Vaughan y Ella Fitzgerald, estas dos féminas asombrosas. Un beso respetuoso para ambas.
Hay tres obras maestras de la música popular que he admirado por muchos años. Me encantan porque su fuerza no se centra en el famoso estribillo de las canciones populares; sino más bien en la fuerza de sus letras, en sus arreglos musicales, en la interpretación de la voz principal y en la extensión de la composición (lo cual siempre complica un poco las cosas a los músicos). Y las tres son interpretadas por tres excelentes cantantes iberoamericanos. La de Pablo Milanés dura 8 minutos, la de Joan Manuel Serrat dura 7 minutos y 36 segundos, y la de Fito Páez dura más de 11 minutos.
1-HOMBRE PRESO QUE MIRA A SU HIJO
Siempre he admirado a los actores que en las películas se posesionan de un personaje tan fuertemente que le hacen creer a uno que ese actor no es un histrión sino un personaje real. Lo mismo pasa con algunos cantantes, que interpretan tan bien sus canciones que lo convencen a uno de que lo que están cantando lo han vivido realmente. Y esto ocurre magistralmente con el cubano Pablo Milanés en esta bellísima composición Hombre preso que mira a su hijo (que pertenece a su disco de 1982, “Yo me quedo”) y quien interpreta con mucho corazón a través de su voz una singular pieza de arte. Esta composición musical es el poema homónimo escrito por el uruguayo Mario Benedetti y musicado soberbiamente.
Admiro lo complicado de su melodía y el acompañamiento de la orquesta. Estoy seguro que no fue tarea fácil la realización de esta obra de arte. Dura ocho minutos e inicia con un piano, lento y sobrio, al que se van agregando violines y otros instrumentos de la orquesta. La voz de Pablo Milanés suena emocionada y muy convincente.
Sin embargo no sólo la música es algo que vale la pena escuchar, sino que también oír el tema del poema, el cual es muy conmovedor, ya que habla sobre un hombre que sufre prisión por cuestiones políticas y le cuenta a su hijo sus razones y sufrimientos. Aparece la tortura como un macabro fantasma. También la necia y heroica resistencia que la victima hace para no delatar a sus compañeros de lucha. La crítica a la manera de hacer educación en las escuelas me parece irrefutable. Es una historia muy compleja; pero expresada de una manera admirablemente sencilla.
He aquí un fragmento del poema en cuestión, así sin puntuaciones:
“Cuando era como vos
me enseñaron las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quien se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas
“realmente, botija, no sabían un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
que cárceles por suerte una palabra esdrújula
“olvidaban poner el acento en el hombre
“uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere
“llorá nomás botija
son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos
gritamos chillamos moqueamos berreamos
maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse
llorá
pero no olvidés”.
***
2- Por las paredes (mil años hace…)
Esta composición de Joan Manuel Serrat apareció en su disco “1978” y desde el principio su tono es poético y épico.
El acompañamiento de la orquesta está muy bien pensado. La sonoridad de la mandolina y los violines correteando una melodía tan bonita, es una combinación muy original.La voz de Serrat parece ser la de un potente juglar que narra con mucha propiedad la historia de España.
En Por las paredes (mil años hace…) podemos entrever toda una historia de guerras y conquistas, de dictaduras y amores de la madre patria:
“Mil años hace que el sol pasa, reconociendo en cada casa el niño que acaba de nacer, que el monte dibuja perfiles suaves de pecho de mujer; que las flores nacen discretas y las bestias y la luz también mil años para nuestro bien. En cada valle una gente y cada cara esconde vientos diferentes. Mil años que el hombre y la guerra dieron lengua y nombre a la tierra y al pueblo que rindió a sus pies; la plata del olivo griego, la llama persa del ciprés. Y el musulmán lo perdió todo, la casa, el sueño y la heredad, en nombre de la cristiandad. Iberos y romanos, fenicios y godos, moros y cristianos. En paz descansen esplendores de amor, cortes y trovadores, dueños del camino del mar, no había pez que se atreviese a transitarlos sin llevar las cuatro barras en el lomo, descansa en paz ancestral grey vendida por tu propio rey. De mártires y traidores enlutaron tus campos los inquisidores…”.
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3-LA CASA DESAPARECIDA
De esta profunda composición ya habíamos escrito algo hace un par de meses mi esposa Érika y yo, así que lo siguiente que preproduzco es lo que ya habíamos escrito juntos.
“La casa desaparecida” es una extensa canción de Fito Páez del álbum ABRE, que habla de diversos temas, pero principalmente sobre los sentimientos de frustración de los argentinos, a raíz de la derrota de la Argentina en el conflicto de las islas Malvinas.
El álbum ABRE, que vio la luz en 1999, consta de 12 canciones: Abre, Al lado del camino, Dos en la ciudad, Es sólo cuestión de actitud, La casa desaparecida, Tu sonrisa inolvidable, Desierto, Torre de cristal, Habana, Ahí voy, La despedida, y Buena estrella.
Fito Páez en la canción La casa desaparecida, que dura 11 minutos con 29 segundos, aprovecha la ocasión para retratar la tristeza, la frustración y algo de la personalidad del argentino. Su voz que inicia desgarrada con una denuncia de los horrores de la guerra, plasma los sentimientos de un soldado amputado de ambas piernas. Pero no se detiene ahí. Avanza a través de las encrucijadas de las emociones de un país que ha sido herido en su dignidad y amputado también de su esperanza. No faltan las alusiones a las drogas y el alcohol, al sexo y al fútbol (¿cómo olvidarse del Boca y de la copa del Campeonato Mundial de Fútbol?).
“Argentina, Argentina, ¿qué pasó en la Argentina? Es la casa desaparecida”.
Fito Páez, con rítmicas palabras que por momentos se atropellan, expresa con una lluvia de ideas mucho de la identidad argentina en un momento determinado de su historia. Lo hace con audacia, con ironía, con mucha creatividad; pero principalmente lo hace con una deliciosa –y acostumbrada en Fito- irreverencia.
Se necesita escuchar la canción entera para encontrar toda su grandeza. Pero he aquí un fragmento de la susodicha copla:
“Entre rosas y sarmientos, Don Segundo y Martín Fierro, la barbarie y los modales europeos, el país de los inventos, Maradona y los misterios del lenguaje metafísico y el gran resentimiento. Bienvenidos inmigrantes a este paraíso errante. Ya se sabe que el que no arriesga no gana. Y esa casa que dejaron escapando entre las balas era el caldo del cultivo a la nostalgia, en el reino del silencio cavernario de oropeles un concilio de miserias de rodillas en los cuarteles. Y hubo una fiesta de todos, embriagada, delirante. No te metas, algo habrá hecho ese maleante…Madres muy desesperadas cocinaban y planchaban y hoy sus hijos son caníbales fantasmas. Los cadáveres se guardan, no se esconden en el río, en palacios de memoria ensangrentada. Y tenemos pijas grandes, largas como mil facones. Y anacrónicas arengas… La bandera enloquecida, maten a los maricones, que los hombres van de putas para sentirse varones. Siempre el padre omnipresente de mirada contundente que escondía un seductor muy asexuado. Gracias papi por las flores, por las reivindicaciones, vos sabés los hijos nunca te fallamos y si mami aún viviera hoy sería jardinera en el cementerio-club de las pasiones. Yo que nunca anduve en nada, nunca me metí en política, simplemente fui un muchacho hedonista. Y chiquitos y chiquitas inocentes con un arma, por el odio más brutal descuartizadas; el más fuerte penaliza, pega duro, te hace trizas. Nada personal, naturaleza humana… Y seguir comiendo mierda, cada día, cada noche y explicarle al mundo entero nuestra nada de la historia universal, la Argentina ensimismada, que contiene enciclopedia de uno mismo… Es que el mundo es muy cretino, pero puede ser muy divino… ”.
No son sólo las ideas abundantes, la melodía y el ritmo lo que cautiva de esta canción al amante de la música, sino el sincero sentimiento de Fito Páez que relumbra en toda su extensión y su extraordinaria interpretación; es el sentido de que lo que uno escucha proviene directamente del corazón, aún cuando haya palabras vulgares, tiernas o sarcásticas. Y, al final de la composición, el bandoneón -que no podía faltar- le pone un sabor rioplatense único.Vale la pena oír todo el álbum, pero en lo personal creo que las otras canciones de belleza notable son La despedida, Buena estrella y Habana; en esta última, el amor con que Fito le canta a esa capital latinoamericana es valioso y conmovedor; en cierta parte de esta canción hay un placentero clímax de viento-metales que hace que se ericen los vellos del cuerpo. Muy recomendable.
Acabo de terminar de leer “Dostoievski, Maestro de la mirada psicológica”. Este libro escrito por Nerio Tello es una biografía breve sobre el escritor ruso Fiodor Dostoievski, que revela a través de sus aproximadamente 200 páginas la tortuosa vida del gran novelista. El libro presenta una la lectura fácil y fluida, en donde nos cuenta la vida del escritor desde su infancia reprimida por un padre autoritario, pasando por su tímida adolescencia y su sufrimiento en una prisión de Siberia, sus tormentos bajo la influencia de su siempre fiel epilepsia, hasta sus dos matrimonios y la creación de sus primeras y últimas novelas.
Una de las partes más conmovedoras del libro cuando Dostoievski, quien se reunía con un grupo de escritores e intelectuales para hablar sobre las nuevas corrientes de pensamiento de Europa, fue acusado de conspirar contra el Zar y la aristocracia de siglo XIX, y fue entonces acusado de atentar contra “el gobierno y la religión”.
He aquí un breve fragmento del libro en cuestión:
“La primavera se anunciaba fría. La larga caminata en esa ciudad de sombras lo devolvió a su casa, aterido. Se mudó de ropa, tomó un té, se abrigó los pies con un trapo de lana y se metió en la cama. Unos golpes en la puerta lo sobresaltaron. En medio de la oscuridad amortiguada por el suave discurrir de la lluvia, tres enormes orangutanes con uniforme irrumpieron groseramente en su habitación. El 22 de abril de 1849 sus oídos escucharon lo siguiente: «Fiodor Dostoievski queda usted detenido por orden del Zar Nicolás I». Fue entonces llevado a una prisión provisional y luego él y otros más fueron sacados en caravana. Tras 20 horas sometidos al viento helado y la lluvia la caravana hizo un alto. Allí Fiodor recibió de una viuda un ejemplar de las Evangelios. Otra mujer desgastada le puso con disimulo una pequeña botella de vodka en el bolsillo, la cual lo salvaría del frío. Dostoievski dejó por su lado disimuladamente en manos de la mujer de los Evangelios una carta arrugada: «Hermano mío, no estoy abatido, no he perdido el coraje. En cualquier parte la vida es la vida, la vida está en nosotros y no en el mundo que nos rodea. Cerca de mí habrá otros hombres, y ser uno entre los hombres y seguir siéndolo siempre, cualesquiera sean las circunstancias, no flaquear, no caer, ésa es la vida, ése es el verdadero sentido de la vida».»
6 años después de muchas penurias Dostoievski fue liberado. Se casó en dos ocasiones y tuvo hijos. Con los años llegó a ser uno de los escritores más grandes y prolíficos que ha conocido la humanidad.
Este día recomiendo leer el libro Dostoievski, maestro de la mirada psicológica y aprovecho para hacer un humilde homenaje al gran escritor ruso.
Diciembre es un mes de emociones encontradas. Todos los diciembres arrastran sobre mí una ola de nostalgia. Pienso en las personas que fallecieron y en lo inevitable de la muerte. Pero también son días de unión de familia y de mucha alegría.
El diciembre de 1972 murió mi padre y con él se murieron un montón de alegrías. Mi hermana de sólo 28 días de vida nunca pudo verlo realmente. Ese fin de año fue muy triste.
Pero este diciembre pasado ha sido, por el contrario, muy especial para mí, porque he compartido casi todos los días con una persona que quiero mucho. Juntos hemos planeado cosas, nos hemos tomado de la mano, nos hemos dado besitos de piquito y hemos compartido el trabajo de mejorar la casa en donde vamos a vivir –juntos- este año en curso.
Ella, por su parte, dice que siente delicioso dormir entre mis brazos. Yo por mi parte, puedo asegurar que me encanta abrazarla, besarle el cuello y la boca. Y viceversa.
Es bueno saber que hay alguien cerca a quien contarle nuestros pensamientos más locos, nuestros más íntimos deseos. Es bueno tener un oído para nuestras viejas anécdotas de niñez.
Me gusta que ordene mi desorden. Me gusta sentir incomodidad al saber que voy a desordenar su orden.
Nunca –aunque parezca raro- había soñado con una casa. Pero ahora me ilusiono pensando que voy a compartir un lugar con ella. Es como dijo Alfredo Espino “un rancho y un lucero”, un rancho personal e íntimo.
Tiene ya sus particularidades esa casa. Y cuando la veo pienso en la mujer que es mi amante y mi amiga. Es irónico que ese mismo año de 1972, haya nacido, al igual que mi hermana, la que sería en el futuro la mujer de mi vida.
No me quiero morir nunca; pero por si acaso me muero algún día, espero que no sea en diciembre. Quiero ver cien diciembres y más, y amar y besar y ser feliz como lo soy ahora.