Esta semana les comparto mi álbum musical Mis amigos cantan mis canciones. Agradezco de todo corazón a los cantantes que participan en este disco. Muchas gracias a Karla González, Mily Echeverría, Lue Lafe, Fito Deras, Blanqui Amaya, Alex Hernández, Patricia Reyes y Alberto Villanueva.
La música y la letra de todas las canciones, las cuales son bastante diferentes unas de otras, son de mi autoría, excepto: Sólo el tiempo, que la co-escribí junto a Carlos Romero.
Hace unos días fui invitado a leer unos poemas al Festival Internacional de Poesía Amada Libertad. Soy poeta de corazón, aunque nunca he publicado en papel mi poesía, sólo mis novelas. Acepté el honor de estar junto a otros poetas, aun cuando no creo en la lectura de la poesía en público (porque siempre he creído que la poesía debe leerse sólo acompañado de la íntima soledad). Sin embargo, entiendo que la importancia de estos festivales radica en que se educa al alumno sobre la belleza e importancia de la poesía.
Esta semana les comparto un cortometraje brasileño (dura 15 minutos) del año 2012, escrito y dirigido por Fáuston da Silva, que trata sobre lo que pasa cuando un niño de una favela se encuentra con un libro del filósofo alemán Friedrich Nietzsche.
Actúan: André Araújo, Juliana Drumond, Simone Marcelo y Andrade Júnior.
Proyecto Acústico es un grupo musical salvadoreño de jazz latino, cuyas composiciones son originales y muy llenas de vida. Y el 28 de junio de este año tocó en La Casa Tomada, en San Salvador. Fue un toque de alto nivel.
Aquí les traigo el video que tomé de una de sus composiciones. Lástima que el micrófono de la pequeña cámara que andaba yo no captara lo bien que sonaron esa noche. Igual, espero que lo disfruten.
HISTORIANTES DE CUISNAHUAT
Proyecto Acústico.
¡En vivo!
(Un tema basado en una melodía folclórica salvadoreña).
En el mes de mayo empezó a venir a mi hogar un colibrí. Esta semana les traigo un video de las tomas que he podido hacerle a esta escurridiza criatura.
Cámara, fotografía fija, video y edición:
O.P.L.
Fondo musical:
Tributo a QUEEN.
Guitarras interpretadas por
O.P.L.
El Salvador en la América Central.
Mayo de 2019.
***
Yo estuve con vos en una inmensa y peligrosa selva. Los rumores lejanos, el viento húmedo y fresco, el atardecer doloroso en el cielo, como una gigante y sensible acuarela, los olores diversos impregnando nuestros cuerpos y un claro satélite esférico como un gran ojo celeste atisbando nuestros movimientos, eran una increíble película de aventuras y de amor.
Corríamos descalzos invadiendo rincones florecidos. Observábamos arañas exóticas, tigres acechando en la espesura, aves extrañas y sin embargo hermanas de nuestros corazones. Pero tus ojos maravillados eran una colosal multiplicación de la selva: en ellos viajaban el asombro, la belleza y la energía.
Suspiré, me acerqué a tu oído y dije: tus manos están hechas para sostener las rosas rojas y amarillas, las salvajes ixoras o el amor abriéndose como un tierno capullo.
Entonces te volviste y miraste fijamente mi rostro. Abrí mis ojos y, sorprendido, me di cuenta que no estaban a mi alrededor ni vos ni la selva. No había nada. Sólo la oscuridad y mis latidos.
¿Qué es ese temor tan primitivo, incrustado en nosotros, como un susto estomacal efímero, pero que se prolonga por toda la vida?
Unos lloran ante lo desconocido, otros, ante lo que ya conocen de sobra.
¿Hay vida después de la muerte? Los que afirman que la hay no dejan —a pesar de todo—— de temerla.
¿No hay vida después de la muerte? No, no la hay, pues después del último suspiro sólo viene la descomposición y la Nada. Y los átomos alimentando la tierra.
El mundo está lleno de disensiones y peleas, mas unos y otros compartimos, hacia la muerte, el mismo temor ancestral.
Merezco la verdad es una canción de música y letra escritas por este servidor de ustedes. Fue estrenada en febrero de este año por la gran cantante Karla González, quien hizo sin duda una interpretación impecable.
Esta semana les traigo una versión de esa misma canción, pero en mi voz y en versión balada rock-pop.
(Por favor no me comparen con Karla, porque no hay comparación, su voz es bella y yo sólo tenía ganas de cantar mi canción, pero con otro estilo).
Así que aquí les dejo el video-clip. También podrán escuchar esta canción en SoundCloud y en Facebook.
MEREZCO LA VERDAD
en YouTube
MEREZCO LA VERDAD
en SoundCloud
Arreglos musicales:
Saúl Phillips y Óscar Perdomo León.
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Música y letra:
Óscar Perdomo León.
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Invitado especial:
Arecio De León.
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Ejecución de instrumentos.
Batería y teclados:
Saúl Phillips.
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Guitarra eléctrica:
Arecio De León.
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Guitarra acústica, guitarra eléctrica, bajo eléctrico y voz:
Esa tu calma reposando en un pilar de cemento, combinada con la belleza de tu cabello largo, con tus ojos como catedrales en una noche iluminada a medias, con tu cuerpo que es la Venus de Milo sin mutilar, más un gozo de sensibilidad humectada de hermosa sencillez cuando leés un poema y sumado todo a la callada mañana de invierno en San Salvador, fue lo que me hizo cantar en el interior de mi mente una grey de hosannas amorosas y tiernas, llenas de locura infantil, invadidas con fuerza y razón por un cometa mío que se llama entrega, mostrándome a mí mismo, el ardor lejano, la ancestral fogata interna.
Cuando les escribo o les digo «mis niñas lindas», es en serio. Porque son bellas y son mis pequeñas que tanto quiero.
Pero no lo digo como un ingenuo que no entiende que ustedes ya son unas mujeres: toman decisiones por sí mismas, tienen su vida social, trabajan, escuchan la música que se les antoja (cuando no estoy con ustedes 😄) y poseen sueños.
Ambas han sido siempre muy buenas estudiantes y muy buenas lectoras.
Son muy diferentes la una de la otra, cada una con su peculiar manera de ser y con gustos propios, y las dos son personas de bien para la sociedad.
Y aunque estén siguiendo ya, cada una, su camino particular, para mí ustedes siguen siendo esas niñas 30 años menores que yo, esas chiquillas que cargué con tanto amor en mis brazos.
Yo recuerdo que un día caminamos los dos, agitados por el sol y el polvo del mediodía, por las calles del centro de San Salvador. Era un día como todos; pero sé que te dije que en algún momento moriría la atracción nuestra y mutua, en manos de dos enemigos infinitos: el tiempo y la rutina.
Y ya ves que tuve razón. Pero vos olvidaste decirme que me olvidarías tanto y tan pronto, que hoy me sorprendo al saber que a la memoria se le mueren pedazos todos los días, cada minuto.
Más quiero decirte que los pedazos tuyos que tengo están todavía riendo y llorando, corriendo en mi vida. Y quiero decirte también que me siento resentido con vos o con tu memoria o, en fin, con ambas.
¿Es que no te acordás de esta cabeza que siempre pensó en tu vida? ¿No te acordás de esta mirada herida y sin embargo limpia? ¿Y de estas manos con versos para vos no te acordás tampoco?
Nota. No sé quién tomó la fotografía, pero es muy bella. Y aunque es una imagen no relacionada directamente con el poema, me parece que sí puede haber cierta conjugación afortunada.
Cuando alguien, que ha sido importante en la vida de uno, fallece, algo de uno mismo muere también un poco.
El 04 de abril falleció el cantautor Alberto Cortez (1940-2019). No lo conocí personalmente, pero desde que yo era un niño su música formó parte de la banda sonora de mi vida. Eso fue algo que creció conmigo, algo que permanecerá conmigo para siempre.
Hay canciones de él que las siento tan abrazadas a mi corazón, como Mi árbol y yo, Cuando un amigo se va, Pobre mi patrón, A partir de mañana, Castillos en el aire, Siempre hay algo más, Como el primer día, Flor de cardo, Sabra y Chatila, Aquella novia primera, La vejez, Cuando vuelva a verte, Endecha del solitario, Callejero, Como el ave solitaria, Manolo, Distancia, En un rincón del alma, Te llegará una rosa, A mis amigos, Juan Golondrina, A partir de mañana y -mi favorita- El abuelo.
También me encantan las versiones de canciones que hizo de compositores como Facundo Cabral, Atahualpa Yupanqui o la musicalización de los poemas de Miguel Hernández y Antonio Machado.
Buen viaje, maestro. Que sus restos abonen de amor la turbia atmósfera de este mundo.
Amo los cuartos oscuros donde los sonidos son la luz. Ahí donde mis escrutadoras pupilas verdes se dilatan vanamente por encontrar tus ojos oscuros, donde mis labios pueden ver tanto, donde mis manos observan tus piernas claramente y obtengo tu voz palpable y el tacto se nos vuelve palabra.
Nuestros movimientos se sincronizan y los cuerpos pasan a ser dos libélulas volando unidas sobre una tenue humedad y sobre un estuario de sábanas blancas, floreadas…
(Y me has contado luego que relámpagos de tu pensamiento vagan en rostros y habitaciones que de pequeña conociste; que te sentís niña escalando árboles…)
Yo amo los cuartos oscuros donde nos desarrollamos sobre contracciones dinámicas y calores…
Escrito por:
Óscar Perdomo León
Fotografía de Nanda Costa, tomada por Bob Wolfenson.