COMO LA CIGARRA, de María Elena Walsh

Como la cigarra es una canción compuesta por la argentina María Elena Walsh.

María Elena Walsh (1930 – 2011) fue poetisa, escritora, música, cantautora, actriz, guionista y dramaturga.

Publicó 8 libros entre poesía y prosa; además, una extensa cantidad de libros dedicados a la literatura infantil (43 libros).

Asimismo, en el campo de la música, dio a luz 24 discos.

Este tema musical (Como la cigarra) ha sido interpretado por muchos músicos y fue hecho muy famoso en la voz de Mercedes Sosa.  Su letra y su música son verdaderamente bellas.

Este día les dejo aquí en mi blog un versión instrumental que hice de ese tema.

COMO LA CIGARRA 

(Versión instrumental)

Teclado y guitarras:

Óscar Perdomo León.

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NOTA:

Quien no pueda escuchar el tema musical aquí en mi blog, lo puede hacer dando un clic acá.

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VÍCTOR EN SU LECHO DE MUERTE

Víctor siempre se esforzó toda su vida, desde niño, desde la escuela hasta la universidad y después en su vida laboral. Trató de vivir honestamente y de hacer siempre lo correcto. Como humano, acertó y se equivocó muchas veces.

Los años corrieron y la vejez inesperada llegó, tras un suspiro y un pestañeo.

Después de ser diagnosticado con un raro cáncer agresivo que no respondía a ningún medicamento, desmejoró su estado de salud y lo hospitalizaron.

Luego, desahuciado, se fue a esperar su último aliento a su casa. Sigue leyendo «VÍCTOR EN SU LECHO DE MUERTE»

MI ESTADO NATURAL. Video musical

Esta semana les presento el video musical de la canción Mi estado natural, escrita por este servidor de ustedes.

Agradezco a todas las personas que me ayudaron a la realización de Mi estado natural, especialmente a Saúl Phillips, Hendrix Barillas, Lily Méndez y Edwin Quinteros.

El pequeño homenaje visual a

LOS BEATLES,

LA MÁQUINA DE HACER PÁJAROS (de Charly García),

PAMELA ROBIN,

JUAN CARLOS ERQUICIA (bajista de El Ático),

Monseñor ÓSCAR ROMERO

y Grupo MOBY DICK TEATRO

se hizo con admiración y cariño.

Sin más palabras, los dejo con la canción y su video (con subtítulos):

MI ESTADO NATURAL

Si no lo pueden hacer correr aquí en mi blog, también lo pueden ver en Youtube.  Y además la pueden escuchar en Soundcloud. Sigue leyendo «MI ESTADO NATURAL. Video musical»

EL CONDE


El beso. Escultura hecha por Yves Pires.

Me gustaría ser una despreocupada, como lo es el Conde, ese singular novio que tuve y con el que todavía nos vemos a veces, pero ya sólo como amigos, y a veces –lo confieso- como amigos con derecho.

Lo prefiero así.

Lo que me gusta de él es su facilidad de atrapar la alegría en las cosas más superfluas; es un hedonista descarado que cuando nos encontramos me hace pasar buenos momentos. Y copular con él, eso también es bueno. Quizás porque él es un adicto al sexo y cuando lo hace, de verdad se entrega con todo.

El Conde era mi pareja ideal por las noches; salíamos a los bares a tomar cerveza y platicábamos de cosas básicas de la vida. Cualquiera que tenga los temas de conversación que él tiene es capaz de aburrir a alguien como yo, y sin embargo nunca me aburría de él. Creo que su actitud divertida ante la vida es para mí como un somnífero para mi dolor y despierta en mí la mujer que quiere bailar, reír a carcajadas y gritar de felicidad. Pero ese no es mi yo verdadero. Y lo sé bien. Mi tendencia a la seriedad ha hecho que en verdad nunca me haya podido enamorar de él, por eso rompí con él. Pero, como les digo, lo considero un amigo muy especial porque tiene ese aire de estar siempre feliz, con esa apariencia de estar como desinteresado de los problemas del mundo, aunque en el fondo no sea cierto; pero el Conde me transmite sus sentimientos de tranquilidad de una manera tan fluida y natural que yo me relajo y gozo con cada cosa, con cada frase, con cada broma que se inventa; estar con él siempre ha sido para mí una buena excusa para disfrutar sin motivo, sólo por el hecho de estar viva. Sigue leyendo «EL CONDE»

SECUNDINO MARTÍNEZ AMABA A LED ZEPPELIN Y PINK FLOYD

 

 

En la vida uno va aprendiendo cosas que ni se imagina, cosas que a veces no las enseñan en las escuelas ni en las universidades, como algunas de las experiencias que he tenido en mi profesión de médico.

En uno de los hospitales en donde he trabajado conocí una vez a un señor que tenía una enfermedad pulmonar crónica. Ingresaba al hospital de vez en cuando en el año con intensos broncoespasmos o infecciones a repetición; pero con el pasar de los meses sus ingresos se volvieron más frecuentes, así que llegué a conocerlo un poco mejor, es decir, de una manera más allá de la relación médico-paciente. Su nombre era Secundino Martínez.

Como había sido un fumador empedernido le costaba mucho dejar del todo su vicio y de vez en cuando se fumaba a escondidas un cigarrillo, cuando el sol empezaba a ocultarse. Se iba para la parte posterior del Servicio de Medicina y se sentaba en una piedra a mirar el horizonte. Había en su rostro una expresión de dignidad que sólo era interrumpida por sus ataques de tos flemosa. Era mucho mayor que yo y eso le daba un aire de misterio.

Así supe que provenía de una familia pobre del campo y que había luchado en «la guerra de las cien horas» entre El Salvador y Honduras. Después, cuando a mediados de los años ’70 El Salvador empezó a ponerse violentamente caliente, se marchó ilegalmente hacia los Estados Unidos y allá trabajó en miles de cosas y aprendió inglés en las calles a fuerza de golpes y golpes que le dio la vida. Luego logró estudiar el bachillerato y se le pegó el hábito de leer, en español y en inglés. Con el tiempo se casó. Tuvo dos hijas y luego, en un vuelco inesperado del destino, las tres fallecieron en un accidente de tránsito en San Francisco. Eso lo desplomó tremendamente.

Lo que he contado es una caída acelerada que cuesta trabajo tragar. Pero él, como pudo, tuvo que tragársela toda. Sigue leyendo «SECUNDINO MARTÍNEZ AMABA A LED ZEPPELIN Y PINK FLOYD»

¿QUIÉN SE CREE ÉL QUE SOMOS?

Nadie podrá decirme que no conozco a los escritores de mi tierra; a los clásicos, al menos. Digo esto por dos razones.

Primero, como un escudo ante Jorge, ese animal lascivo que me acosa a cada paso que doy por la vida; él pretende adueñarse de mi cuerpo; pero yo sé que colonizaré su corazón y lo arrastraré con una correa por el parque y por donde se me dé la gana, como a un perro domesticado.

Y segundo, porque en verdad, como Borges, me enorgullezco mucho por las páginas que he leído.

Todo eso le da una fuerza enigmática a mi corazón.

Quienes me observan dicen que mi rostro tiene un aire entre Claudia Lars y Claribel Alegría, cuando ambas eran unas jovencitas de 20 y tantos años. No soy altiva ni egocéntrica, sólo soy objetiva, por eso estoy de acuerdo con quienes dicen eso.  Pero hay algo más: sé que soy aun más bella que ellas dos juntas; al menos físicamente hablando. Mis pechos firmes y las curvas que hay más abajo, me hacen ser una mujer que no puede ser ignorada por nadie, ni por hombres ni por mujeres. Los hombres me ven con admiración y lujuria, y las mujeres, con envidia. Sigue leyendo «¿QUIÉN SE CREE ÉL QUE SOMOS?»

DIBUJO EN EL OCASO

 

Aguacero

Ella caminaba por el pasillo de un supermercado. De pronto, en la fila de la caja para pagar, vio a un sujeto que le pareció conocido.  Caminó hacia a él y le habló, al mismo tiempo que tocaba su espalda:

-Don Jorge.

El sujeto giró hacia ella y sonrió. Ella tuvo una reacción inmediata de avergonzado asombro. Él le extendió la mano y ella le correspondió con la suya, mientras sonreía sonrosada.

-¿Cómo estás?

-¡Disculpá!   Te confundí con alguien. Estoy bien, estoy bien.  ¿Y vos cómo estás?

Habían sido novios durante dos años y habían pasado trece años desde la última vez que habían hablado. Sigue leyendo «DIBUJO EN EL OCASO»

DESEOS POST-MORTEM

La muerte de uno mismo es un tema grande e importante del que a veces no nos gusta hablar; mas todos debemos en algún momento enfrentar esa conversación con alguien o, definitivamente, con uno mismo.

Afortunadamente aún estoy vivo y puedo seguir disfrutando y sufriendo esta vida. Pero, como ustedes muy bien saben, doña Muerte es una señorona muy caprichosa que nunca da aviso de la fecha y la hora exacta de su visita; por esa razón he escrito estos Deseos Post-Mortem.

Los pedidos que hago son simples; pero son también muy importantes. Si quieren de verdad honrar mi memoria las personas que me aman o tienen algún afecto hacia mí,  les pido que cumplan los siguientes requerimientos. Éstos los he escrito un 31 de julio de 2017, en pleno uso de mi razón y de mis derechos como ser humano. Sigue leyendo «DESEOS POST-MORTEM»

SÓLO EL TIEMPO. Canta Alex Hernández. Video musical

ALEX HERNÁNDEZ. Fotografía tomada por Óscar Perdomo León.
Alex Hernández, fotografía tomada por Óscar Perdomo León.

«Sólo el tiempo» es una canción que nació a partir de una foto de cuando éramos niños que me envió Carlos Alberto Romero Cárcamo.  Yo le contesté con un poema sobre la nostalgia de los amigos de la niñez. Y a partir de ese escrito, hicimos juntos esta canción.

Quiero decir, por otro lado, que me siento muy agradecido con Alex Hernández por haber cantado esta canción.

Gracias también a Guillermo Echeverría por su invaluable ayuda, así como también mis sinceros agradecimientos para Saúl Phillips.

Sin más palabras, los dejo con el video Sólo el tiempo.

SÓLO EL TIEMPO

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De izquierda a derecha: Carlos Alberto Romero Cárcamo, Óscar Perdomo León y Wilfredo Escobar, probablemente en 1979.

SÓLO EL TIEMPO

Canta:
ALEX HERNÁNDEZ

Música y letra:
CARLOS ALBERTO ROMERO CÁRCAMO
y ÓSCAR PERDOMO LEÓN

Arreglos musicales:
SAÚL PHILLIPS

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Piano y batería:
GUILLERMO ECHEVERRÍA

Guitarra eléctrica, teclado y batería:
SAÚL PHILLIPS

Bajo eléctrico, guitarras acústicas,
guitarra eléctrica y segunda voz:
ÓSCAR PERDOMO LEÓN

*** Sigue leyendo «SÓLO EL TIEMPO. Canta Alex Hernández. Video musical»

SOY DESAFINADO

Sí, lo sé. Soy desafinado.

Y por eso mi vida se tuerce por recodos que pocos recorren y soy «raro», como me lo dijo alguien. Mi corazón no logra mezclarse y sentirse cómodo en este mundo y su maldad.

Soy desafinado porque mi falta de musicalidad se compensó con el amor inmenso que tengo para dar.

Soy desafinado porque un señorón caprichoso -que muchos dicen que existe-, un señor «todopoderoso» que, sordo y ciego, no atiende el clamor de nadie y permite las masacres y las violaciones de niños y niñas en todo el mundo, quiso que yo no fuera cantante.

Pero me río en la cara de todos y canto, porque me hace feliz.

Por eso, cierren las ventanas y las puertas. Y pónganse algodones en los oídos. No me importa.

Siempre hay un lector para cada libro, una canción para cada oyente y un abrazo abierto para quien lo quiera.

Escrito por

Óscar Perdomo León

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UN LEJANO VECINO

 

Si los jardines en tus labios

me dan palabras

como flores,

si tus manos

crean universos

como dioses evolucionados,

el hastío

nunca

podrá tocarme.

 

Ahora sé que las arenas del mar son casi infinitas,

por eso las olas en mi cabeza

juegan su vaivén delirante.

Gracias a ello

el hastío para mí

es un planeta

frío e invisible.

 

Mientras existan estrellas para viajar,

ojos para deleitarse,

música para sumergirse

y corazones para explorar,

el hastío será siempre,

para mí,

ese lejano vecino

desconocido.

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Escrito por

Óscar Perdomo León

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EFÍMEROS INMORTALES

Te cuento que en el silencio y la soledad

puedo ver y escuchar

mi interior.

 

Hay un universo sigiloso

en mis ojos cerrados.

 

Y mirá como son las cosas,

junto a tus manos puedo saborear,

con los ojos

entreabiertos,

el placer

de observar mil universos.

 

Y aunque somos tan efímeros los humanos,

-el tiempo corre, vuela y se nos va-

las palabras y las acciones

quedan,

oportunamente,

en los libros

y en la memoria

de la humanidad.

 

La música es una manera de silencio.

Y sin embargo, la música está llena de palabras,

calladitas y tácitas,

que fluyen

con facilidad

y que suenan en el lenguaje

que entiende

nuestro corazón.

 

Por primera vez en mucho tiempo

siento que mi pecho descansa.

El tiempo gris quedó atrás

y puedo sonreír.

 

Y  los trozos de promesas rotas

que cayeron sobre mí

como granizos helados,

sirven hoy para armar un universo nuevo.

 

Nada es igual que antes,

afortunadamente.

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Escrito por

Óscar PerdomoLeón.

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Fotografía por Saúl Phillips.

Foto trabajada por Óscar Perdomo León.

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