Haciendo uso de mi libertad de expresión. El Salvador, en la América Central. Publicación cada martes.
Autor: Óscar Perdomo León
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco. Doctor en Medicina. Amante de la música, la literatura, el cine y la fotografía. Physician. Art lover.
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Esta semana les presento «Álgido», una canción que escribí hace unos años y que he tenido la fortuna de poderla grabar y de que la cante Mily Echeverría, quien le puso el sentimiento adecuado a su interpretación.
Esta canción está dedicada a mis dos hijas: Beatriz y Laura María.
NOTA. Dentro de poco podrán ver el video oficial de esta canción, por el momento los dejo sólo con el sonido.
Pienso que los mejores trabajos del mundo los hacen los que están en la comedia y los que perviven en la música. Esos nobles trabajadores locos hacen muy felices de verdad a muchas personas al mismo tiempo. A mí, así como si nada, me salvaron la vida.
Cuando no se tienen hijos, padres, pareja sentimental, amigos cerca, ni nada, uno está como en una especie de cementerio tétrico, rondando las habitaciones de la casa, como una especie de fantasma, y acompañado de las únicas cosas que lo hacen a uno saber que todavía está vivo o que al menos lo estuvo alguna vez: las cicatrices.
Hace tres años mi hijo fue asesinado en un asalto y pocos meses después mi esposa se fue de la casa, todo en medio de esta maldita ciudad caótica. Así que los días, los meses que siguieron a esas tragedias me los pasé llorando y encerrado en mi dormitorio, cegado por una neblina densa de dolor. Sólo me sentía mejor, a veces, al mirar la luna.
Hubo momentos en que el dolor se sentía como una lluvia tenue, constante y monótona, con viento frío que soplaba fuerte, que parecía que iba a desatar una gigantesca tormenta, pero no, se quedaba así, pequeña y fastidiosa, invariable. Y un hueco se fue abriendo poco a poco en mi corazón.
Y cuando todo ese mal dentro del cuerpo de uno avanza, ya sólo se ansía la muerte. Y así, un día me dejé morir: dejé de dormir y comer, dejé de hablar con otros, dejé de leer, dejé de bañarme y de cantar en la ducha, dejé de hacer muchas cosas, pero lo peor de todo: dejé de sonreír.
Y así los días iban muriendo, uno tras otro, sórdidos y oscuros.
Mas un día, un fuerte temblor sacudió mi casa con mucha energía, las paredes tronaron y el techo parecía que iba a desprenderse y me iba a caer encima. Y sonreí, en medio del sismo débilmente sonreí, pensando que la muerte me había venido a buscar y que estaba por fin cara a cara con mi final. Sigue leyendo «LOS COMEDIANTES Y LOS MÚSICOS»→
Esta publicación de hoy es una especie de segunda parte del documental El Mozote nunca más.
Entre los años 1992 y 2004 el Equipo Argentino de Antropología Forense realizó la exhumación de los cadáveres de la Masacre de El Mozote (ocurrida el 10, 11 y 12 de diciembre de 1981), Morazán, El Salvador, en la América Central.
En este año 2018 se ha iniciado el juicio de los culpables.
No pude contener las lágrimas al ver esta entrevista, realizada por la Revista Factum.
No entiendo cómo se puede caer hasta el fondo de una sucia fosa carente de ética y moral, tener tanta falta de respeto por la vida y asesinar a sangre fría a tal cantidad de personas indefensas.
Gracias, Patricia Bernardi, Mercedes Doretti y Silvana Turner por su trabajo, por ayudar a revelar toda la verdad. Gracias también a quienes gestionaron su venida a El Salvador. Gracias Revista Factum.
En diciembre de 1981, en medio de la guerra civil, se llevó a cabo en El Salvador la masacre contemporánea más grande de América Latina, conocida como la masacre del Mozote, en donde fueron asesinadas, en el transcurso de 3 días, 986 personas civiles, de las cuales 479 eran del sexo femenino (12 de ellas estaban embarazadas) y 507 del sexo masculino. Lo menores de edad fueron un total de 546 (más los 12 bebés no nacidos).
Del macabro hecho hay pruebas testimoniales, especialmente lo que relató la sobreviviente Rufina Amaya Márquez.
Además, en 1992 el prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense realizó la exhumación de los cadáveres.
Rufina Amaya.
Sin más palabras, los dejo aquí con el documental dirigido por Oscar Orellana.
Es impresionante la trayectoria musical del músico argentino Luis Alberto Spinetta (1950 – 2012). Estos últimos días he estado reescuchando mucho la música de este grandioso artista y por eso he sentido muchas ganas de compartir aquí en mi blog este documental que habla sobre su vida.
Para mí Spinetta es totalmente original, innovador y creativo. Su música es sin duda la elegancia en el rock.
Hace cuatro años publiqué acerca de estas cintas que tratan sobre la descreencia o sobre la incredulidad religiosa y que contienen 6 entrevistas, realizadas en el año 2003, por director de teatro y ópera, escritor, ensayista, presentador, escultor, humorista, médico y psiquiatra inglés Jonathan Miller (1934-) a varios personajes diversos, entre científicos, escritores, filósofos, etc.
Me ha parecido muy adecuado presentar esta semana la entrevista hecha al prolífico dramaturgo estadounidense Arthur Miller (1915 – 2005).
El mediodía tenía un sol tan intenso que su reflejo llenaba todos los rincones de la casa.
Encendió un quemador de la cocina y colocó su cacerola favorita. Una cantidad generosa de aceite de oliva, cebolla picada, chile verde en trocitos cuadraditos, tomate en julianas y una pizca de sal y pimienta negra.
Una llamada en su teléfono lo desconcentró de sus pensamientos culinarios.
-¿Vas a venir? A las 4:00 pm ya voy a estar en mi casa.
Una voz femenina, con una dicción perfecta y con adornos de dulzura, pero que no se andaba con rodeos -algo verdaderamente sensual- es lo que escuchó en su teléfono celular. Su voz le sonó como un escopetazo que asustaba a un puñado de palomas. El corazón le dio vueltas. Esa manera directa de decir las cosas es algo que lo había enamorado desde el principio.
Recordó que cuando la conoció, ella parecía muy intrigada, tenía una curiosidad por él que no trataba de disimular. Eso a él lo incomodó. Se encontraban en la sala de espera de una compañía telefónica y estaban sentados el uno junto al otro. Ella inició la conversación. Al principio el tema fue muy trivial, pero pronto –y eso le gustó mucho a él- los temas rondaron el arte y la política.
La segunda vez que se vieron, por casualidad también, ella, sin que él se lo pidiera, le dio su número de teléfono. Esta vez fue en una pizzería, ambos esperaban un pedido para llevar. Sigue leyendo «NADA ES PARA SIEMPRE»→
Hércules y la serpiente, por Joseph Bosio (1768-1845).
Hace dos días desperté renovado y feliz. No había pegado una pestaña en 24 horas y por fin había podido dormir. Después del descanso volví a ser el niño que fui cuando aún no había muerto mi padre, fui otra vez ese divertido niño que sonreía sin razón, sólo por el mínimo o el gran detalle de estar vivo.
Sin embargo, ayer desperté con una incomodidad en las emociones. Y además –algo que se ha vuelto cotidiano- recordaba el sueño de una manera vívida.
En el sueño yo hablaba con una mujer que venía con su hija. Me dijo que iba para Ahuachapán y me invitó a acompañarle. Su voz era sensual, pero con ciertos tintes burlescos. Le pregunté si su novio la estaba esperando allá y ella me contestó con una risa abierta que él estaba muy lejos. Coqueteaba burdamente. De pronto volví a verla y su rostro ya no era el mismo, sino el de otra mujer. Me desperté. Sigue leyendo «LA SERPIENTE»→
Sabemos que Stephen Hawking fue uno de los más grandes científicos que ha existido. Y más admirable es que aun sufriendo de una grave enfermedad degenerativa, él no dejara de aportar al mundo de la ciencia y que escribiera varios libros.
«Historia del tiempo» es un libro verdaderamente fascinante.
Cuba no sólo es un semillero de grandes músicos, también ha sido la inspiración para que extranjeros escribieran libros, hicieran películas o compusieran canciones.
Esta semana les dejo aquí en mi blog dos canciones que me gustan mucho, inspiradas en esa isla tan musical.
El disco ABRE (1999), de el argentino Fito Páez, contiene esta hermosa canción: «Habana».
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En el álbum ALEVOSÍA (1995) del español Luis Eduardo Aute, hay una canción totalmente bella: «Hemingway delira».
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BONUS TRACK. He aquí una espléndida versión de «Hemingway delira» del cubano Eliades Ochoa, que vale la pena ser escuchada
El mes mayo, que acabamos de dejar atrás, como les dije hace dos semanas, es un mes daltoniano. Por eso esta vez les traigo otro documental dedicado al gran poeta.
Paco Ignacio Taibo II (1949), escritor nacido en España, pero nacionalizado mexicano, nos ofrece este documental sobre el poeta salvadoreño Roque Dalton (1935 – 1975).
Para quienes no lo hayan visto, enfáticamente se los recomiendo.
Vivía con el temor de que alguien entrara por la noche a su dormitorio y lo asesinase. No había una razón convincente para que él creyera eso, sin embargo, la seguridad de que así es como moriría, era para él como una fe y una religión.
Pero una vez que por las mañanas se bañaba y tomaba café, Isaías se llenaban de sol en su corazón y una sonrisa optimista se plantaba en su rostro, aun cuando su vida era una rutina (llegaba a la oficina, marcaba tarjeta, encendía la computadora y de pronto, como cada día, se veía abrumado por los papeles y los informes, las grapas y las fotocopias).
La ciudad en donde trabajaba estaba llena de un tráfico vehicular desordenado y la contaminación del aire era como una cereza sobre el mundano pastel. Pero él vivía en las afueras de la ciudad y eso lo alegraba.
Cuando era niño soñaba con ser astronauta sin saber en verdad lo que eso significaba. Al llegar a la adolescencia pensó seriamente en ser locutor de una radio, pero su madre lo obligó a estudiar contaduría. Para entonces, él ya no soñaba con ser nada y sólo se dejaba llevar por la corriente del río o por el soplo del viento. La verdad, ya no tenía esperanzas de que todo fuera diferente. Sigue leyendo «LA NOVELA OSCURA»→
«Los revolucionarios que matan para castigar la discrepancia, son tan criminales como los militares que matan para perpetuar la injusticia.»
Eduardo Galeano.
Estamos en mayo, mes de Roque Dalton.
Y es que Roque nació un 14 de mayo y fue asesinado un 10 de mayo. Y en el 2013 la Asamblea Legislativa salvadoreña declara que el 14 de mayo de cada año se celebrará el “Día Nacional de la Poesía”.
Por eso esta semana les ofrezco la sugerencia de ver aquí en mi blog un documental muy interesante.
«Fusilemos la noche» es un largometraje documental de 2013 dirigido por la periodista, activista política y cineasta austríaca Tina Leisch, que trata sobre la vida de Roque Dalton (14 de mayo de 1935 – 10 de mayo de 1975), uno de los poetas más sobresalientes de El Salvador.
El título del documental se deriva precisamente de un poema de Dalton que se llama «Aída fusilemos la noche», el cual les dejo más adelante, antes del avance de la película.
El documental empieza con la lectura de algunos fragmentos de algunos poemas de Dalton, los cuales se van intercalando en el trascurso de la historia. Un detalle que le pone mucha belleza al largometraje y que además motiva la imaginación, es presentar a cada momento fotografías de Roque, de gran tamaño, en los lugares adecuados y junto a las personas que cuentan cosas del poeta.
Pero la parte medular de la película se centra el los testimonios de quienes conocieron a Roque Dalton y además en su vida, la cual se va llevando por partes y por supuesto tomando en cuenta los diversos sitios geográficos en que vivió Dalton, iniciando con El Salvador 1935-1960. Luego sigue con Cuba 1961-1962, El Salvador 1963-1964, Praga 1964-1967, Viena 1967, Cuba 1968-1973 y El Salvador 1974-1975.
Entre los que lo conocieron y cuentan sus anécdotas y recuerdos sobre Roque están: Víctor Hugo Iraheta, Luis Domínguez Parada, Manlio Argueta, José Roberto Cea, Eliza Meza Romero, José Napoleón Rodríguez Ruíz, Aída Cañas de Dalton, Breny Cuenca, Eduardo Badía Serra, Roberto Fernández Retamar, Eraclio Zepeda, Míriam Chichay, Carlos Jurado, Ricardo Castrorrivas, Henry Ruiz, Ernesto Cardenal, Jorge Dalton, Rafael Moreno, Nina Serrano, Mirta Ibarra, Régis Debray, Rogelio París, Guillermo Rodríguez Rivera, Fernando López Junqué (Chinolope), Esperanza Rodríguez Piñero, Tirso Canales, Eduardo Galeano, Santos Lino, Saúl Mendoza, Porfirio Hernández, Eduardo Sáncho, Juan José Dalton, entre otros.
Tina Leisch.
Es también muy interesante la explicación que da Marco Hernández sobre el contexto político en el momento en que Dalton regresa a El Savador en 1973, así como la visión que nos ofrece de cómo estaba conformado el grupo clandestino ERP (culpable del asesinato de Dalton).
El día del estreno del documental en el MUPI. De izquierda a derecha: el cineasta Jorge Dalton (hijo del poeta Roque Dalton), Carlos Henríquez Consalvi (director del MUPI) y Tina Leisch.
Es realmente necesario que este documental sea visto por los salvadoreños. Ojalá que en un futuro no muy lejano pueda ser exhibido durante varias semanas en los cines del país, y en las escuelas y bachilleratos de todo el territorio salvadoreño.
Realmente me siento muy afortunado de que una canción escrita por mi persona haya tenido a dos arreglistas musicales, lo cual condujo a producir dos versiones distintas de la misma.
Esta semana les quiero compartir el videoclip del arreglo musical 1 de la canción «El tiempo y la soledad», hecho por Arecio De León.
Esta semana les presento el arreglo musical 2 de la canción «El tiempo y la soledad».
En esta versión tuve la fortuna de tener los arreglos de Carlos Romero y la ejecución de instrumentos musicales por algunos de los mejores músicos de El Salvador.
(El arreglo musical 1 lo hizo Arecio De León y lo pueden escuchar dando un clic aquí.)
En la voz principal: la bella Karla González.
Mi agradecimiento sincero y profundo para todos ellos.
Fotografiando a Blanqui Amaya, la modelo del video. (Fotografía gracias a Adry Alfaro.)