Cuando alguien siente que el dolor es insoportable y ya no tienen ningún motivo para vivir, recurre al suicidio. Es una verdadera tragedia cuando esa persona es muy joven. Sin embargo el suicidio es un derecho individual al que puede recurrir quien lo desee.
Por supuesto que quien ejerce ese derecho, debe estar consciente del daño que hará a sus parientes cercanos.
En el cuento «Utopía de un hombre que está cansado» Jorge Luis Borges conversa con un humano del futuro, quien le habla del suicidio:
«Cumplidos los cien años, el individuo puede prescindir del amor y de la amistad. Los males y la muerte involuntaria no lo amenazan. Ejerce alguna de las artes, la filosofía, las matemáticas o juega a un ajedrez solitario. Cuando quiere se mata. Dueño el hombre de su vida, lo es también de su muerte.» Sigue leyendo «BELLEZA EN EL DOLOR. Viernes 3 a.m.»


























